Xiaojun dijo que te vio en la cafetería que solíamos frecuentar, dijo que te veías bien, que tus ojos brillaban como estrellas, habías perdido peso y que irradiabas una hermosa sonrisa llena de felicidad ¿es cierto? ¿ tan fácil me superaste? Ha dicho que te ve pasear por las calles de la mano de diferentes hombres, que ya no te escondes en tu casa a llorar, que incluso volviste a maquillarte y peinarte como solías hacerlo cuando estábamos juntos ¿ya no te hago falta?, ¿no piensas más en mí?
Kun me contó que se encontró contigo en el supermercado, estabas usando una de las camisetas que tomaste de mi closet esa negra que te llega a las rodillas y te hace ver chiquitita, del tamaño perfecto para encajar en mis brazos, ¿aún tiene mi olor?, ¿Cuándo la usas piensas en mí? Me dijo que te vías feliz, que incluso lo abrazaste y le deseaste una larga vida, siempre fuiste tan linda con todos que ahora me parece estúpido todas las veces que sentía celos al ver que le sonreías a algún hombre pues era simple cortesía después de todo yo era tu único amor, ¿es estúpido ahora tener celos cuando ya ter perdí?, ¿fue eso lo que te cansó?
¿Qué estoy haciendo? no puedo olvidarte, por más que me esfuerzo no logro sacarte de mis pensamientos, estás presente incluso en los detalles más mínimos, en el café de la mañana que sigue siendo tu preferido, en las plantas que dejé secar porque solo tú sabías cómo cuidarlas, estas en la ropa que no he podido sacar, en los detalles que me hacías, en las te amos escritos en las servilletas e incluso en el sonido de la lluvia que te ayudaba a dormir. Creí que podría superarte, que cuando te dije que ya no te amaba lo decía en serio, me convencí que serías tú quien no podría olvidar lo nuestro, que yo debía ser el fuerte que le diera fin a nuestra historia, pero me equivoqué; eres una mujer fuerte y yo un perdedor que te extraña.
**
Es tan difícil fingir que estoy bien, me levanto de la cama con el peso en los hombros de tantas mentiras de las que ya no estoy segura si me están convenciendo o simplemente me permiten seguir con una sonrisa en el rostro ¿Cómo te sientes tú?, ¿de verdad ya no me piensas? Escuché de todos tus amigos que ahora estás mejor, que te vas a mudar a un apartamento más pequeño a las afueras de la ciudad ¿cumplirás nuestro sueño sin mí?
Yuqi te vio con otra mujer la semana pasado, dijo que te veías feliz al lado de ella que incluso la llevaste de la mano por el sendero cerca al río, justo el lugar donde tuvimos nuestra primera cita la recuerdo bien incluso cuando cierro mis ojos puedo visualizarnos corriendo por todo el lugar como dos niños pequeños que jugaban a salpicarse con el agua ¿me reemplazaste tan rápido?, ¿tan poco valió para ti? Me dijo que habías vuelto a sonreír, que ya estabas muy bien que sacaste todas mis cosas, que ya no me piensas ni un segundo eso está bien ¿no?, era lo que querías cuando me pediste que termináramos.
¿Qué estoy haciendo? te dije que te superaría, que dejaría ir el amor que te tenía y ahora no dejo de pensar en todo lo que perdí, los planea a futuro de los que siempre hablábamos, irnos a vivir juntos completamente, comprar una casita cerca al bosque, tener tres gatos y tres perros, plantar un jardín de girasoles y escaparnos a una islita lejana para casarnos sin que nadie nos acompañe, solo tú y yo como se supone que debía ser. Te subestimé, pensaba que nuestro 'para siempre' te haría cambiar de opinión, pero fuiste el primero en irte, eres un hombre fuerte más de lo que creí, incluso cuando pensé que tantos años a mi lado te harían dudar.
**
Los pétalos rosados del Magnolio Chino que había cerca al parque que ella solía frecuentas se estaban cayendo de a poco formando una hermosa cama rosada al rededor del tronco del hermoso árbol que era el centro de atención del poco concurrido lugar, una de las razones por las que amaba sentarse en ese lugar era por brisa que refrescaba su rostro y a la vez provocaba el sonido de las hojas moverse tranquilizándola cuando su mente se volvía un caos. Sin embargo esa tranquilidad ahora estaba plagada de nostalgia que volvía todo el paisaje azul para sus ojos hinchados y cansados de llorar, se maldijo por haber llevado a Yukhei a ese lugar, aun sabiendo que era su lugarcito seguro solo para ella; pero cómo culparse si en ese momento estaba más que segura que lo de ambos era amor verdadero.
Recostó la espalda en el tronco y estiró sus piernas del todo, la brisa le acariciaba el rostro y el ruido del árbol aun lograba calmarla como si fuera un abrazo para su alma herida que se revolcaba en la miseria y trataba desesperadamente de nadar hacia una superficie cada vez más lejana; sentía que se ahogaba en el mar abierta al que fue arrojada cuando él le dijo que ya no podían estar juntos. La ruptura fue la parte fácil, creyó que las palabras 'ya no te amo' le dolerían más, pero no era así, resultó que la parte más difícil era desapegarse a todas las pequeñas rutinas que había creado junto a él, ahora estaba sola y tenía que seguir su vida sin tener idea de cómo era que se remaba sola.
Había algo más que la lastimaba constantemente y eran todos los malditos rumores que le llegaban sobre él, todas sus amigas lo veían feliz saliendo con otras personas y comportándose como si nada hubiera pasado entre ellos, todo en el mundo de Xuxi parecía ir bien y ella no lograba entender cómo lo había logrado. A diferencia, ella no era siquiera capaz de salir de su casa sin la ayuda de su familia, aun conservaba las cosas como si de un tesoro se tratara, usaba la ropa de él, revisaba las fotos viejas en su celular y lloraba hasta la madrugada cuestionándose qué salió mal; estaba harta de esconderse detrás de la máscara de que todo estaba bien.
- Esperaba encontrarte - la voz más que conocida le hizo entrar en estado de shock, quería correr, pero las piernas no le respondían - Siempre te gustó este lugar.
El alto hombre se escurrió de a poco hasta el suelo sentándose en frente de ella apartado solo por el largo de las cortas piernas que aún no eran capaces de reaccionar a lo que ocurría, los ojos cafés la miraron directo sin siquiera parpadear como si buscaran algo, específicamente las estrellas que siempre habitaban en las cuencas verdosas de ella. No estaban, le habían mentido, los ojos de ella seguían tan opacos como ese día de lluvia intensa cuando le pronunció las palabras más dolorosas que habían salido de su boca; si algo había aprendido era que toda la verdad de ella estaba en sus ojos, sin querer y por más sonriente que se viera eran esas dos ventanas del alma las que reflejaban realmente cómo se sentía.
- Supongo que siempre volvemos a donde fuimos felices - la voz le salió algo ahogada, tratando de no llorar.
No lo había visto en al menos tres meses, se había esforzado bastante para no encontrárselo por casualidad después de todo solían frecuentar los mismos lugares, comprar en las mismas partes y hasta frecuentaban los mismos círculos sociales; era gracias a lo mucho que conocía la rutina del otro que habían podido evitarse. Ella solía esperar media hora para salir a tomar el bus esperando que él se fuera antes y así no se encontraran en la parada, había cambiado de supermercado e incluso se desplazaba casi 20 kilómetros pues cambió el hospital donde iba a hacerse los chequeos mensuales.
- ¿Sales con alguien ya, Xuxi? - los rumores que habían envenenado su corazón salieron cuando el dolor por la presencia de él era inaguantable.
- ¿Tú lo haces? - el chico que primero abrió los ojos por sorpresa, contraatacó pues su corazón también estaba adolorido.
- Yo pregunté primero
- ¿Crees que sería capaz?
- Dijiste que ya no me amabas, entonces ¿por qué no hacerlo? - ninguno de los dos dejaba de mirarse a los ojos como si buscaran la sinceridad en cada respuesta.
- No es fácil dejar de pensarte, de quererte, de buscarte... de amarte
- ¿Me amas, Xuxi?, ¿aún lo haces?
- No quiero a nadie más que a ti - los ojos de él ni siquiera saltaron, ni pestañeó, no se alejaron de esa mirada que lo analizaba hasta el cansancio.
Los delgados dedos de ella se acercaron despacio temblando por la anticipación, sus rodillas ancladas a lado y lado de las piernas estiradas del alto, los ojos de ambos que no estaban dispuestos a separarse con el miedo de que al dejar caer los párpados todo se esfumara, todo dejara de existir y de nuevo fueran ellos dos solos en la inmensidad. El infinito vacío entre ambos se acostaba cada vez más hasta que los labios fríos se tocaron permitiéndoles sentir la suavidad de ambos, tal vez ambos necesitaban pellizcarse pues la sensación era casi irreal; un beso delicado que se mezclaba entre el frío que antes sentían y la calidez que se iba formando entre ambas bocas.
Sería un desperdicio de amor verdadero apartarse en ese momento, dejar ir lo que en verdad sentían, lo que creían muerto entre ambos pero que la distancia les demostró que estaban hechos para estar juntos. Sería un error dejarse llevar por todos los rumores y apariencias que solo estaban envenenando su corazón, porque ellos se aman y si ambos quieren estar entonces por qué dejarte convencer de lo contrario.
ESTÁS LEYENDO
NCT [One shots]
FanfictionOda al erotismo, la sexualidad, la vida cotidiana y el delirio NCT One shots
![NCT [One shots]](https://img.wattpad.com/cover/217620427-64-k744695.jpg)