Capítulo 27

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- Mamá esta raro. - susurró el pelinegro, analizando cada acción que su madre había estado realizando poco a poco durante los últimos días. - Quizás sea el embarazo, aunque no creo puesto que..

- Tadashi, cielo. - llamó Mitsuki con una sonrisa cálida en su rostro. - ¿Te estás juntando mucho con Izuku?

- ¿Ah? No.

- Estás susurrando como él.

- ¡Lo siento! - se disculpó haciendo una reverencia. - Es que mamá se esta comportando raro y pues pensé que pasaba algo.

- No te preocupes, cariño. - dijo Mitsuki. - Es sólo que haces lo mismo que él cuando empieza a pensar muchas cosas.

- En el futuro, mamá tiene una mejor relación con el tío brócoli y pues siempre murmura muchas cosas, creo que se me pegó ese mal hábito.

- ¿Cómo es que tengo una relación mejor con el nerd ese? - preguntó detrás suyo el rubio cenizo, comiendo una de sus bolas de carne con una mirada seria. - Ni loco que te dejaría tiempo a solas con Deku.

- Si, claro mamá.

Un grito que lanzó Katsuki, una disculpa para nada sincera de Tadashi, la risa nerviosa de Eijiro y las risas de gracia de Masaru y Mitsuki fue lo último que se escuchó en la casa de los Bakugou's antes de que terminará de caer la noche y con este la nube de somníferos que mandaba a dormir a cada uno de los presentes, exceptuando a Eijiro quien acostumbraba a dormir tarde pero esta no fue la situación.

(...)

Catorce días.

Eran los que estaban tachados en el calendario que su madre le había comprado para ir anotando los días y las revisiones que tendría durante su embarazo. Todo estaría bien de no ser que ese calendario era de mujeres embarazadas y cada una de ellas tenía una paza notoriamente pronunciada junto a unos tip's para poder tener un buen embarazo. Ya habían pasado catorce días desde que supo que estaba embarazado. Un mes y unos cuantos días desde que su hijo regresó al pasado para acompañarlo. Y una semana desde que Eijiro se volvió más sobreprotector. Y no era que no apreciará ese amable gesto, pero se estaba volviendo asfixiante.

Todo comenzó con su última visita a Recover Girl.

- Debe de tener mucho más cuidado, niño. - regañó la anciana, quien termino de darle un beso a Katsuki para recuperarse de ese pequeño esguince que se hizo mientras jugaba con Tadashi. - Sabes muy bien que el embarazo de un doncel es mucho más arriesgado que el embarazo de una mujer.

- Tsk. Si, lo sé.

- También has de saber que tu embarazo es más veloz que un embarazo normal. - comentó. - Son de cinco a seis meses.

- ¿No es muy pronto? ¿El bebé se desarrollará bien? - empezó a bombardear de preguntas Eijiro.

- Si un doncel llega más tiempo a un bebé en su vientre, el parto tendría complicaciones y el doncel moriría. - sentenció.

Eijiro se quedó callado. Meditaba lentamente cada y una de las advertencias que se le estaban proporcionando.

- Como el embarazo es más adelantado dentro de unas semanas tus caderas se ancharán más y tu busto crecerá. - informó dirigiéndose al rubio cenizo. - Tu abdomen también aumentará de tamaño.

- ¿Por qué mierda mi pecho crecerá?

- Porque las glándulas mamarias empezaran a trabajar provocando leche para alimentar al bebé. - contesto irónica. - Siendo el primero en tu clase deberías saber eso.

Una ayuda al pasadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora