- ¿Por qué escogiste ese nombre? - preguntó Abe Dai, tratando de amenizar el ambiente.
- Es porque se mueve mucho, como una bailarina. - contestó Katsuki acariciando, inconscientemente, su abdomen. - Además que ya tenía en mente ese nombre desde antes, siempre me ha gustado.
- ¿Y Kirishima lo aprueba?
- De eso iba la apuesta, si yo ganaba le ponía el nombre que gustará y lo mismo iba para él. - contestó. - Yo sabía que ganaría de todos modos.
- ¿Cómo lo sabías?
- Instinto, quizás.
Abe Dai sonrió. Era la primera vez, desde que conoció a Katsuki, que lo veía tan relajado y sin su ceño fruncido.
Mágico. Pensó. Él es mágico.
- ¿Qué me miras, maldito extra? - regresó a su realidad, observando el ceño fruncido del rubio.
- N-No, nada.
Katsuki achinó los ojos, sin creerle nada. Miró a sus lados, por primera vez desde que llegó a esa habitación, sintiendo un aire de tristeza. Una habitación, parecida a un sótano, o algo así. Con paredes grises y, un solo y triste cuadro colgado en una de las paredes.
- ¿Dónde estamos?
- En un escondite. - contestó riendo. - Souda y Azula lo diseñaron. Es a prueba de todo, incluso del quirk de Satoru.
- ¿Del quirk de Satoru? ¿Y cómo mierda lograron eso?
- Es una larga historia, aunque los indicados de contarte eso son las gemelas trilladas. - contestó. - Es difícil llegar hasta aquí, así que estarás bien.
- ¿Te irás?
- Si, tengo que ayudarles. Aunque mi quirk no sea de mucha ayuda, puedo pelear a puño limpio.
- ¿Puedes hacerme un favor? - Daidai asintió. - Cuida a Eijirou.
(...)
Una pequeña línea de flamas azules los separaba.
La pelea esta en sus últimas, la Liga de Villanos habían dejado de lado que la pobre peliazul sea capturada, importándole menos si está vivía o no.
- ¿Sólo nos usaste? - preguntó Nanami sujetando a Shiori con dos de sus clones. La peliazul se mantuvo callada, mirando a su pareja, como se colocaba a un lado de un Shigaraki, ignorándola por completa. - ¡Mierda! ¡Contesta!
- Nanami, cálmate. - pidió Matsuo mirando el suelo. - Ya conoces la respuesta, sólo entrégala.
- ¡No puedo! ¡Confíe en ella! ¡La consideré una hermana!
- ¡Nosotros también! - gritó el rubio, cerrando sus ojos. - Sólo amárrala, olvídate de ella.
- ¿Qué? ¡No! ¡Suéltenme! - empezó a forcejear. - ¡Himiko! ¡Ayúdame!
- Lo siento, Shio-chan. - contestó la rubia sonriendo. - A veces se necesitan unos cuantos sacrificios para poder ganar. - rio. - Cuando tengamos a nuestro sobrino nos volveremos a ver.
- ¡Toga no me hagas esto!
- Lo siento cariño, pero estás siendo un estorbo en estos momentos. - comentó Toga, frunciendo el ceño, ocultándose detrás del pelinegro. - Dabi-kun ¿puedes callarla?
- No va a ser necesario. - contestó el peliteñido. - Shigaraki terminó con esto.
Todo miraron hacía apuntaba disimuladamente Dabi, encontrándose con una escena grotesca: El pobre pelirrojo había sido capturado por dos nomus de estatura mediana, sujetándolo por los brazos. Shigaraki estaba en frente, con una sonrisa cínica que lograba verse a kilómetros.
Sujetó una lanza tirada en el suelo, una creada por Yaoyoruzu, lo alíneo frente al corazón de Eijiro.
- Adiós usurpador. - dijo alzando la lanza queriendo matarlo, lastimosamente el puño de alguien en su cara, quitándole la mano como escudo que tenía en su rostro. Giró su cabeza con repudio, observando el cabello negro y los ojos rojos pidiendo venganza. - Lo siento mucho. - murmuró recogiendo la mano que se le había caído. - ¿Quién te crees que eres, mocoso?
- ¡Tadashi! - gritaron las gemelas corriendo, tratando de colocarse como escudo ante el pequeño. - ¿Qué mierda haces aquí? - gritó la teñida, preocupada.
- Pienso proteger a mi padre.
- ¿A tu padre? - preguntó agrandando sus ojos. - Maravilloso.
Volvió a sonreír, esta vez más grande que la anterior.
Una que hizo sentir escalofríos a todos los presentes.
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¡Hey! ¡Hola mis goticas de colores!
¿Cómo estáis?
Yo estoy un poco enojada conmigo misma, casi un pinche mes y no se me ocurre nada más que dejarlos con suspenso (otra vez). Tengo ganas de matarme T^T ¡odio lo putos cólicos! Si, estoy con el bendito de Andrés y mi novia no me hace caso T^T. Acabo de salir de clases y no que mierda estaba hablando la profesora con la que me tocó la última clase :v estaba más dedicaba en tragar para poder calmar mis dolores.
Ignorando eso, os quiero contar un dato curioso sobre este capítulo. Me inspire en un video de Calle y Poché, quizás hayan visto una similitud si vieron el video.
También quería preguntaron: ¿De quién será la pequeña Maiko? ¿Vosotros de quién creen que es?
Eso es todo.
Hasta la próxima.
Bye bye.
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Una ayuda al pasado
Fanfiction¿Qué harías si de la nada aparece un chico con las mismas características físicas y mentales que tú y tu posible pareja? ¿Y peor aún si él mismo revela que es tu hijo? Esas preguntas encajaban perfectamente con el cara descuadrada de Katsuki Bakugou...
