Nerea
Llevaba solo dos días en este lugar y ya quería irme, simplemente los castillos no ... no gustaban creo que nunca me gustaron, llevar un título y fingir que es...lo que verdaderamente soy era agobiante, nunca he sido una princesa no era lo mío ser así de perfecta.
Además, extrañaba mis tacitas de café por las mañanas, necesitaba una ahora mismo.
El rey Fredik no paraba de recordarme que estoy en su castillo y no debía robarme nada, cada vez que nos veíamos por los pasillos era lo único que mencionaba.
Si tan solo supiera que estoy aquí precisamente para eso.
Hoy en el desayuno decidí comer en mi habitación y al parecer, eso no le gusto " al Rey de Sapphires", que, según él, no era de buena educación.
A mí me importaba un pimiento, lo que para él sea buena educación o no.
¿Qué esperaba? ¿Qué yo estuviera dispuesta a comer en una mesa junto a él y el zombi que tiene por hijo?
Al parecer era justo lo el que quería y era justo lo que estaba haciendo yo ahora. Estaba almorzando junto con el Rey Fredik y el príncipe Cassian, o es cierto, solo Cassian.
Llevaba puesto un vestido color amarillo pastel y una diadema de plata.
No me gustaba para nada, el color me hacía ver más pálida, pero era lo que una princesa de Pearl usaría.
Era otra de las razones por la que prefería comer en la habitación. No tenía muchos vestidos para utilizar uno distinto todos los días. Tendría que ir al pueblo o no sé qué rayos haré.
La mesa estaba en completo silencio, cada uno concentrándose en su comida, Cassian no levantó la vista de su plato, desde que empezó el almuerzo, yo solo daba miradas discretas hacia su dirección, estaba frente a mí y el rey Fredik se encontraba a un lado de nosotros, en la punta de la mesa.
—Gala llegará mañana, ya está todo preparado para su bienvenida —dijo el rey cortando un trozo de carne.
—Que emoción padre —respondió Cassian—, No puedo contener mi alegría.
El castaño no se dignó a mirar a su padre, su vista seguía clavada en su plato.
—Debería emocionarte Cassian —habló el rey, luego su vista pasó a mi—. Nerea para la bienvenida deberás usar algo azul, por un respeto a Sapphires.
—Es de Pearl padre ¿Crees que posee algo azul? Mírala se ha puesto tres vestidos hasta ahora y ninguno tiene azul —interrumpió Cassian con su encantador tono de voz.
—No te hable a ti Cassian cállate, Nerea tienes que usar algo azul —exigió Fredik.
—Está bien majestad —respondí con la sonrisa más honesta que pude fingir.
—Bien, si no tienes nada de ese color, Cassian te llevará con la modista Real, pero tú lo pagaras.
—¿Y por qué tengo que ser yo? —Cassian habló indignado.
—Tú le diste el recorrido del castillo ayer ¿no? Al parecer Todo resulto bien.
—Si, porque según los sirvientes estaban muy ocupados.
—Todavía lo están.
—Pero... —interrumpió Cassian.
—Cállate Cassian lo harás y listo, al menos para que salgas de tu habitación —dijo tajante el rey.
Cassian no respondió, dijo algo en voz baja, supongo que maldecir en balbuceos lo debe hacer seguido.
Estos dos hombres estuvieron discutiendo, sobre algo que me involucraba sin dejarme opinar ¿en serio creían que me quedaría callada?
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Robo a la Corona
FantasyNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
