Vaden
Me dolía mucho la cabeza, no había dormido bien esta semana y estaba con un humor más insoportable que de costumbre, lo admito, pero también no me importaba en lo más mínimo, si los demás deseaban tolerar mi mal temperamento, pues lo toleraban y si no, entonces que no me hablen.
Ahora me encontraba en camino de vuelta al barco, seguido de Narumi, ella me acompañó al pueblo para conseguir tinta.
Ninguno de los dos habló en todo el trayecto y seguimos sin hablar, el silencio era muy incómodo.
No era como los silencios que tenía con Nerea, en esos lapsos sin dirigirnos la palabra, nos mirábamos mucho, miradas cómplices, como un duelo sobre quién podía mirar más cruelmente al otro, todo lo volvíamos una competencia.
—Apresúrate —hablé tajante con mi vista la frente y las manos en los bolsillos de mi pantalón.
Narumi estaba a unos pasos atrás de mí, caminando muy lento.
—Me apresuraría si alguien me ayudara a cargar esto —respondió molesta.
Me detuve y volví a mirarla, mis ojos viajaron de su rostro enfurecido a sus manos que cargaban una enorme bolsa y de nuevo a su rostro.
—No necesitas ayuda lo haces bien sola. —sonreí falsamente—. Solo apresúrate.
—Oh claro, pero si fuera la capitana me ayudarías enseguida —expresó irritada.
Me giré por completo, para mirarla de forma despiadada por lo que acaba de decir, me acerqué unos pasos hacia ella y solté un bufido.
—Exacto, tú no eres ella, además ni porque fueras una reina Gema te ayudaría —respondí con voz firme—, dame eso, yo lo llevaré, tú no lo haces bien. —le arrebaté la bolsa de las manos y volví a caminar.
—Como digas.
Siguió unos pasos tras de mí, pero luego de un trecho recorrido me alcanzó y caminó a mi lado, la ignoré y no volvimos a entablar conversación hasta llegar al barco.
Había una rampla para que podamos subir con mayor facilidad, cuando ya estábamos en la cubierta, el escenario frente a mí, no era nada tolerable ni bonito de ver.
La tripulación principal parecía más desquiciada de lo habitual, Jade mordiéndose las uñas caminando de un lado a otro, Louis escribiendo algo y luego borrándolo furioso, Jesper cansado de escuchar lo que sea que Yeff le estuviera contando y ¿Tanik? Que estaba sentado encima de un barril comiendo palomitas de maíz y moviendo los pies, disfrutando de la escena.
El pequeño no pertenecía a la tripulación principal, pero le habíamos agarrado cariño, no perdón, estos débiles le habían agarrado cariño.
A mí la verdad me daba igual, solo no quería que muriera o le pasara algo malo, después de eso, me era indiferente.
—Te lo juro por mis títulos honorarios de general que lo que escuche fue una verdadera bestia —dijo Yeff exagerando con las manos.
—¿De qué hablan? —pregunté cuando llegué junto a Yeff y Jesper que estaban sentados en las primeras gradas de la escalera hacia el timón.
—¿Has visto a la capitana? —me preguntó Jade afligida sujetándome el hombro.
—No. —la miré perplejo—. Cálmate —le dije serio.
ella soltó una queja y volvió a caminar hacia donde estaba a seguir dando vueltas, como loca.
—Donde estábamos a si ¿De que hablan?
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Robo a la Corona
FantasyNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
