Parada viendo a través de ventanal, portando un bonito vestido celeste con detalles blancos, a la espera de encontrarme a Cassian, creo que le estaba prestando más atención de la necesaria, pero no lograría avanzar con en plan sin saber dónde estaba el salón de las gemas y hasta ahora no sabía su paradero, así que debía que distraerme con lo que sea y el príncipe de Sapphires era una interesante distracción.
Lo veo dirigiéndose al bosque de los muertos, tenía la intención de seguirlo, pero cuando estaba dando media vuelta para salir al jardín oeste alguien me llamó.
—Nerea ahí estas te he buscado toda la mañana después del desayuno —comentó Gala.
—Solo estoy caminado.
—Si, Ceci te vio por aquí y gracias a ella te encontré.
—¿Para qué me buscabas Gala?
—Puedes ayudarme, Keo está en el Jardín este y no sé de qué hablarle —dijo agobiada.
—Espera ¿el Jardín que tiene un laberinto? —Ella asintió—. Listo porque no le propones entrar, así lo pierdes de vista.
—Acompáñame por si algo sale mal, tu presencia me tranquiliza.
—Está bien, te ayudare en lo que pueda.
Gala sonrió contenta, sus bonitos ojos ámbar se transformaron en una línea risueña, me tomó del brazo, como lo suele hacer siempre y caminamos con tranquilidad hasta el otro extremo del castillo.
—¿Keo te está esperando?
—Si, le dije que nos veríamos allí.
—Bien, ¿Gala por qué tienen un laberinto?
—Papá, lo ordenó hacer, para mi cumpleaños número siete, fue como una muestra de disculpa yo le pedí el laberinto. —Sonrió decaída.
—Entiendo.
—A Cassian le encantaba, cuando éramos pequeños jugábamos juntos quien encontraba más huevos de chocolate, sé que me dejaba ganar.
La conversación se cortó hasta que llegamos al jardín Este, ahí parado con las manos atrás de la espalda, perfectamente peinado con un traje en dorado y negro estaba Keo, esperándola, talvez se encontraba sorprendido al verme, pero solo me ofreció una sonrisa amable.
—Princesa. —Hiso una reverencia en dirección de Gala—. Señorita Nerea —Me entregó una pequeña reverencia.
—Espero que no le moleste, olvide avisarle que Nerea nos acompañaría.
—No hay ningún problema —embozó una sonrisa de boca cerrada.
Gala asintió empezando a caminar por los alrededores, nosotros dos la seguimos por los bonitos senderos adornados de flores. Gala se alejó un poco de nosotros ya que caminaba más rápido, parecía una niña pequeña dando vueltas y acercándose a las flores para oler el dulce aroma.
—Majestad creí que el color de su reino era el fucsia.
—Eso de los colores para los monarcas; es una tonta regla anticuada, los doce reinos y sus gobernantes pueden lucir el color que deseen.
—¿Entonces cree que Sapphires es un reino anticuado?
—Jamás diría algo así, pero creo que al ser uno de los tres reinos más poderosos quieren conservar esa costumbre.
—Cómo también perdura en Emerald y Diamond.
—Si, el azul, verde y blanco. Los otros reinos, si tiene el tiempo de conocerlos, vera que la monarquía usa el color que desean, como todos los demás en los reinos; a mí me fascina el dorado. —Me miró sereno y yo sonreí.
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Robo a la Corona
FantasiNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
