Holaa cunumis, primeramente, explicar que no soy buena escribiendo escenas +18, esta es la primera vez que escribo una, en serio me esforcé y prometo mejorar si hago próximas escenas.
No es necesario leer si no les gusta este tipo de contenido, no afecta en la trama.
—No te gusta que te diga príncipe, pero tú no permites que te llame alteza, eres complicado bestia.
—Bestia queda mucho mejor conmigo. —Me dio una gran sonrisa.
—¿Por qué me dices alteza? Vamos quiero comprenderte mejor.
Cassian me acomodó un mechón de caballo tras la oreja, de seguro estaba muy despeinada después del viaje.
—Porque te dije que no soy bueno como príncipe, pero tú...tú pareces haber nacido para ser una reina, desde el inicio siempre he creído que eres más que un precioso rostro, y mereces que te llaman por lo que eres. Eres una líder, fuerte y testaruda, pero también amable y dulce, eres una verdadera reina. Mi Alteza.
Mi pecho se sentía pesado, mi corazón golpeteaba fuertemente y me había olvidado de respirar, cuando di una gran bocanada de aire un impulso me invadió con brusquedad, el impulso que talvez ha estado en mi desde hace mucho.
A la mierda Nerea solo bésalo.
Y lo hice, lo besé. La princesa de Pearl ganó y las ganas de besarlo también.
Sus labios suaves se movían con sincronía sobre los míos, sus manos se posicionaron en mi cintura y yo llevé las mías a su cuello.
Acariciaba su cabello ondulado, mientras el imponía más presión en su agarre. El beso fue dulce y apasionado, nuestras bocas se unieron en un suave ritmo adictivo.
Después de varios segundos nos separamos con suavidad y juntamos nuestras frentes.
—No sabes cuántas ganas tenía de besarte, los juegos de provocaciones ya estaban colmando mi paciencia —confesó algo agitado.
—Al menos no empezaste con eso de "dilo Nerea" —me burlé.
Cassian trago con dificultad y luego se humedecido los labios.
—Bésame otra vez Nerea.
Sonreí y me acerqué a sus labios nuevamente. Uniéndonos en otro beso.
La tensión fue en aumento, la pasión de la misma manera, mi cerebro poco a poco se fue desconectando y la tentación por llevar este beso a algo más se apoderó de mí. Aún más cuando las manos de Cassian comenzaron a descender con suavidad hasta mi trasero
—¿Te incomoda? —balbuceó en mis labios.
—Para nada —respondí para volverlo a besar.
El beso se fue intensificando, una corriente recorrió cada fibra de mi cuerpo y el calor en mi vierte se hizo presente.
Me separé con lentitud para examinar su rostro, sus preciosos ojos ámbar me miraban con un inexplicable deseo, sus pupilas lo delataban por los dilatadas que se encontraban y su pecho agitado subía y bajaba con fuerza.
Mis manos se posicionaron en su cuello empezando a desabotonar una de sus típicas camisas negras.
—¿Lo provoco príncipe Cassian? —Deslicé mis manos por su torso descubierto.
El castaño cerró los ojos disfrutando de mi tacto y esa reacción hizo que una pequeña sonrisa se hiciera presente en mi rostro.
Me incliné hacia su cuello mordiendo, dejando besos por toda su clavícula, mientras el hacia lo posible por bajar el cierre de mi vestido.
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Robo a la Corona
FantastikNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
