VADEN
Un punzante escalofrió recorrió mi columna al ver que Nerea cayó de rodillas y sus ojos miraban fijo el suelo del camarote, a gran velocidad me acerque a ella para sostenerla.
Podía sentir cómo su pecho palpitaba con fuerza y su respiración era más acelerada de lo normal y luego de la nada cerró los ojos desmayándose en mis brazos.
—¡Capitana! —Gritó Jade.
—Louis Toma el tiempo ¡ahora! —exclamó Henry.
—Vaden recuéstala en el suelo, recuéstala —me dijo Jesper.
Con mucho cuidado hice lo que me dijo, empecé a temblar estaba preocupado por ella, por mi Nerea.
—Estarás Bien, estarás bien —musité cerca de su rostro.
Con cada minuto que pasaba el miedo me inundaba cada vez más, no podía perder a otra persona y no otra vez frente a mis ojos, joder, de verdad estaba aterrado. Nerea no se movía y su rostro se tornó pálido y frio. La acerque a mi para que se apoyara en mi pecho y yo pudiera rodearla con los brazos.
—¿Cuánto tiempo estará inconsciente? —Pregunté y era evidente lo frágil que salió mi voz.
—Puede variar entre diez o quince minutos, pero si pasa de veinte minutos —Henry miró a Nerea.
—¿¡Qué!? ¿Si pasa de veinte minutos qué? —exigí que terminara la oración.
—Ya no podrá despertar, se quedará en ese estado para siempre, en una especie de sueño eterno.
Mi pecho subía y bajaba con fuerza, miré con temor a Nerea, pero cuando mis ojos viajaron a Henry eso cambio por una ira incontrolable.
—¿Y no pudiste advertirle maldito idiota? Decirle que tenía el tiempo contado, pedazo de imbécil.
—El tiempo no funciona del mismo modo en ese plano, ella sentirá que pasaron horas cuando aquí solo fueron minutos. Por eso le dije que solo se concentrará en el mapa, cuando tenga la información que fue a buscar podrá volver, pero si se distrae con otra cosa de aquel tiempo... pues no podremos salvarla.
—¿Louis cuánto tiempo paso?
—Ocho minutos —respondió con temor.
Siempre he manejado bien la presión o la angustia, siempre y cuando no se trataba de Nerea, el poder que tenía esta mujer en mi era absurdo y con sinceridad era algo que me aterraba.
El cuerpo de mi pelirroja cada vez se volvía más frio la atraje más hacia a mi para que entrará en calor, necesitaba sentir sus latidos, y su respiración, pero ambas eran demasiado débiles.
Jesper recorría todo el camarote en círculos mientras se tocaba el pelo y balbuceaba palabas imposibles de entender, mientras Jade, Louis y Yeff estaban sentados tranquilos y casi inmóviles.
Con el ruido de los zapatos de Henry repicar en el suelo, los balbuceos de Jesper y lo que aparentemente parece ser un tipo de oración de Narumi, todo junto estaba colmando mi paciencia.
Todo me parecía una eternidad verla así, en este estado, me causaba un fuerte dolor en pecho, solo quiero que ya despierte.
—¿Louis? —dije entre dientes sin apartar los ojos de Nerea.
—Ya pasaron diesiceis minutos —respondió.
Escuchaba el tictac del reloj que aceleraba mi corazón con cada nuevo sonido, y aún mi cerecita no despertaba.
—Despierta por favor, solo despierta —Acerque mi rostro al suyo.
—Vaden ya pasaron dieciocho minutos. —Volvió a decir Louis.
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Robo a la Corona
FantasyNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
