Estaba sentada frente a mi escritorio intentando juntar todas las piezas que había conseguido para llevar a cabo por fin el plan, ya nada me iba a detener, ningún príncipe, ningún rey, ningún pueblo. Estaba lista para realizar la mayor Azaña de mi vida. Estaba lista para cambiar el futuro de estos reinos.
—Nerea deja de repicar la mesa con tus uñas es molesto —Vaden balbuceo aún medio dormido.
Se removió entre mis sabanas abrazando con mayor fuerza la almohada. No estaba acostumbrada que pasen la noche conmigo y había olvidado por completo que Vaden estaba aquí, mi cabeza solo estaba enfocada en el plan.
—Sabes que puede levantarte eh irte a tu propia cama no? Si el ruino de que provoco te molesta.
—Creía que estarías más relajada esta mañana, pero veo que no.
—Solo me falta una última cosa, una última pieza que no encaja y estoy pensando en eso.
Vaden se acomodó mejor apoyándose en el respaldar de la cama, me miró a los ojos con una expresión cansada y después hizo una seña para que me acercara a él.
—Ven, vuelve un momento. —Dio unos golpecitos a la cama.
No quería discutir y muchos menos gritarle además de que estaba tan embobada por él en este momento. Eran extremadamente raras las veces en las que Vaden lucía tierno y esta era una de esas veces.
A pasos suaves y con las manos sujetando mis caderas me acerqué a la cama, Vaden se movió dándome espació para que yo me sentara y en cuestión de segundos sentí sus manos en mis hombros haciéndome un masaje.
—Estaba seguro que después de lo de ayer estarías mucho más relajada. ¿No hice un buen trabajo? —Susurró algo divertido.
—Esto compensa todo, no te preocupes —Solté en un suspiro disfrutando el masaje.
—Fingiré que eso no lastimo mi ego.
Sonreí al sentir los labios de Vaden recorrer mi cuello dejando un camino de besos por mis hombros, sus manos abandonaron mis hombros para así abrazarme con sus fuertes brazos, sentir él calor de su cuerpo hizo que me soltara y sintiera protegida justo en este lugar.
—Me gusta mucho tus nuevos tatuajes, ¿ya te lo había dicho? —Empecé a tocar el dibujo de tentáculos sobre su brazo.
—Estoy empezando a aceptar que soy un kraken —Dijo con los labios rozando mi oreja.
—Yo creo que siempre te ha gustado ese apodo, te hace sentir intimidante —Sonreí, moviéndome un poco para mirarlo a la cara.
—Me gusta —me observó con tranquilidad —Solo cuando tú lo dices.
Eso provocó una ligera ráfaga de felicidad por mi cuerpo, me acerqué más a él para unir nuestros labios en un beso, en uno dulce, lento y suave, un beso lleno de cariño.
—Muy bien suficiente amor por esta mañana, arriba tenemos mucho que hacer en media hora reúne a la tripulación principal —me despegué de él dándole unas palmaditas en el brazo.
—Arruinas el momento mujer.
Lo miré amenazante.
—Capitana, arruina el hermoso momento capitana.
—Vamos arriba —Dije dirigiéndome nuevamente a mi escritorio.
Vaden resopló molesto, pero al fin dejó la cama, cuando lo miré estaba completamente desnudo.
—Vaden por favor cúbrete.
—Ayer parecía no molestarte verme así, además recuerdo que decías lo mucho que te gustaba.
Una mescla de excitación con vergüenza se apoderó de mí y no quería mirarlo, pero inconscientemente lo hacía, con la mirada recorría cada parte de su cuerpo, era un total deleite a la vista.
Me preguntaba si su abdomen servirá como fregadero para lavar mis camisas.
—Nerea, Mis ojos están arriba.
Al escuchar su voz salí de mi trance, él estaba con los brazos cruzados y una hermosa y gran sonrisa coqueta adornaba su rostro.
—Ponte la maldita ropa de una vez.
Me miró dudoso aún con la sonrisa en sus labios y empezó a moverse hacía mí, tuve que tragar grueso y obligarme mirarlo a los ojos. Rodeó mi escritorio para estar centímetros frente a mi otra vez, se apoyó en mi sillón para que nuestros rostros estén más cerca. Y me volvió a besar, aún podía sentir que esa sonrisa no se apagaba.
—Contrólate cerecita, sé que podrás —Sujetó mi rostro con una mano. —En menos de treinta minutos estará la tripulación aquí y no queremos que pregunten porque estas tan roja ¿O sí?
Se alejó dirigiéndose a mi vestidor y luego de unos minutos ya estaba con su ropa puesta, salió del camarote no sin andas darme una última sonrisa.
El kraken coqueto es aún más molesto que el Kraken amargado, pero me gusta más.
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Hellouu volviiii, AJAJAJAJAJAJ.
La verdad no voy a inventar una excusa sobre una historia fantástica del porque me esfume, no fue por una enfermedad o la universidad o que me mude de continente.
Solo estaba en un bloqueo escritor y cuando volví a escribir y querer publicar no podía entrar a mi cuenta!!!!! jajajja tengo una gran suerte. (Que se note el sarcasmo)
Pero bueno, a los que aún siguen aquí, estén preparados para un bombardeo de caps. que estamos muy cerca del final.
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Robo a la Corona
FantasyNo todos son capaces de robar el mundo para conseguir lo que desean ¿Tú serías Capaz? En el mar de los doce reinos gema gobernaba una pirata buscada, temida, odiada o respetada. Todos temblaban con solo mencionar su barco, ver una sombra fugaz o un...
