Ahhh, hola, ya tenía rato de no publicar aquí y ya es el final. TT
Cuando estaba haciendo el capítulo, me di cuenta de que me quedó extremadamente largo, así que lo dividí en dos partes, esta es la primera, obvio xd perdonen si hay algún error de ortografía o gramática, lo quise corregir, pero tengo tanto sueño que no puedo :c
La parte 2 y final será publicada mañana, ya está lista, sólo falta corregir, pero maldito sueño, no me deja, jajaja.
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Su cuerpo se sentía pesado, como si algo estuviera impidiendo que se moviera, a la vez que flotaba en medio de la nada, de un fondo totalmente negro y abstracto.
—Matsuri... despierta...
Aquella voz la hizo estremecer, esa voz profunda, grave y que ella conocía con total seguridad. Esa era la voz de su amado, del hombre por el cual había dado todo desde que era pequeña, ella ahora sabía que, a pesar de todo lo malo, él permanecería a su lado siempre.
—G-Gaara... —murmuró, abriendo lentamente sus ojos.
Lo primero que vio fue el techo blanco del hospital, aunque la estructura no le era familiar, ¿no estaban en Suna? Miró hacia su costado, Gaara estaba sentado ahí, dormido, con la mitad de su cuerpo sobre la cama, mientras le sostenía la mano donde ella llevaba puesto el anillo de compromiso, su mano seguía vendada por el corte del kunai.
Se dio cuenta de que también tenía vendado un hombro y el brazo donde Maki la había cortado, pero la quemadura de la espalda no dolía, seguramente la habían curado.
—Gaara —lo nombró nuevamente, alzando un poco el volumen de su voz, a lo que él por fin pareció oírla, ya que sus ojos verdes se abrieron para mirarla.
—Matsuri —una ligera sonrisa se formó en los labios del Kazekage, quien enseguida se inclinó hacia el rostro de la chica, depositando un suave beso sobre su frente—. Al fin despiertas, estaba muy preocupado por ti.
—¿En dónde estamos? ¿Están bien los niños? —cuestionó, intentando pararse, pero el dolor le impidió moverse, además, Gaara enseguida se ocupó de mantenerla recostada, apoyando ambas manos sobre sus hombros, pero con mucho cuidado.
—Amor, no te muevas, debes descansar, te hirieron mucho —dijo con voz firme, pero sonando cálido a la vez, esa era una dualidad que sólo le mostraba a ella y nadie más—. Estamos en el hospital de Konoha —dijo al volver a sentarse, sosteniendo nuevamente la mano de su novia—. Los niños están bien, ahora mismo se están quedando con Temari, ella los cuida mientras estoy aquí contigo.
Matsuri se sintió aliviada al escucharlo, aunque la intriga también se hizo presente en ese momento.
—¿Cuánto tiempo llevo dormida aquí?
Gaara alzó su mano libre para acariciarle el cabello a Matsuri, podía ver la delgada manguera del suero conectada a su brazo mediante una aguja, eso debía doler un montón, aunque sabía que él no podría experimentarlo, su arena no permitiría que siquiera un insignificante instrumento como ese atravesara su piel.
—Dos días —contestó finalmente, sin dejar de mirarla—. Al principio, cuando te desmayaste, estaba muy asustado, como estábamos más cerca de Konoha, te trajimos aquí con la técnica del pájaro de tinta de Sai, Sakura te atendió, pero no sabíamos cuándo recuperarías la conciencia.
Después de escucharlo, ella se sintió muy culpable, bajó la mirada y pensó en lo asustados que tuvieron que estar por su culpa.
—Lo lamento mucho, Gaara, fui imprudente porque estaba preocupada, no me cuidé como tenía que hacerlo y recibí mucho daño.
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Nunca Hubo Amor
RomantizmGaara se ha enamorado de una kunoichi de otra aldea, pero las cosas no resultan como él quería y acaba sufriendo por el desamor. Matsuri, quién siempre lo ha amado, hará todo lo posible por curar su dolor, sin importarle salir lastimada en el proces...
