Advertencia: Este episodio contiene lemon, leer bajo su propio riesgo. (?)
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La luz de la luna golpeaba fuertemente contra aquella habitación, colándose por las ventanas abiertas que dejaban pasar el frío viento nocturno. Aquellos dos seres, convertidos ahora en amantes, se dejaban llevar por la pasión y el deseo que en ese momento les invadía.
—G-Gaara-sensei... —murmuró débilmente Matsuri, al sentir como su maestro acariciaba con sumo cuidado una de sus piernas, subiendo de forma lenta y cautelosa. Ella se sentía como en las nubes. No le importaba nada, ni siquiera ser una simple salida fácil para él, sólo quería estar con él, ser suya, demostrarle que era capaz de todo por verle feliz.
Gaara no decía nada, él sólo se preocupaba de actuar, porque pensaba que al hablar toda la magia se terminaría, que todo sería como si nunca hubiese pasado. No estaba seguro de qué era exactamente lo que sentía hacia su alumna Matsuri, ni tampoco estaba seguro de por qué de pronto tenía tantos deseos de hacerla suya, sólo sabía que en este momento no podía parar, ansiaba estar dentro de ella. En su mente sólo podía imaginar que esto sería sexo y nada más, que no involucraría nunca más los sentimientos como cuando estuvo con Aoi, eso era lo que firmemente quería creer, pero al acariciar a Matsuri, al oír sus dóciles quejidos, al sentir la suavidad de su piel, su corazón se aceleraba como si esta fuese la primera vez que intimaba con una mujer.
¿Por qué estaba tan nervioso? ¿Acaso temía no hacerlo bien sólo porque esta chica no era Aoi? ¿O es que el hecho de que se tratara de Matsuri le hacía tener dudas?
—Matsuri... —la llamó de pronto, mientras besaba dulcemente su cuello. Ella soltó un leve gemido antes de hacer un gesto para que él entendiera que le estaba oyendo—. ¿No haces esto porque me tienes lástima?
La chica se extrañó, pero no perdió el tiempo en tonterías y decidió acariciar los abdominales del Kazekage, pasando sus manos bajo la camiseta que le cubría.
—¿No se da cuenta de que esto es lo que más he deseado? —dijo ella, casi hipnotizada al estar tocando a ese hombre, al hombre que siempre admiró en silencio, que sólo pudo tocar en sueños. Sentía su cuerpo hirviendo entre las llamas del deseo insano que él le provocaba, deseaba saciarse por completo de esa hambre y esa sed que sentía por él.
—¿Me deseas? —preguntó Gaara, fascinado por la expresión en el rostro de Matsuri. Era una expresión que no había visto antes, como haber encontrado un tesoro invaluable.
—Sí —respondió la castaña—. Usted es lo que más deseo en el mundo.
Una leve sonrisa se dibujó en los labios del Kazekage, para que, seguido de eso, éstos presionaran con fuerza los dulces y frágiles labios de la chica bajo él. ¿Por qué habría de tener alguna duda respecto de lo que estaba pasando? Estaba claro que ambos deseaban lo mismo, entonces, ¿para qué esperar? Matsuri estaba dándole su cuerpo como una ofrenda y él tendría que ser un estúpido para negarse a ello.
—Ya no puedes arrepentirte —advirtió Gaara, antes de agarrar con brusquedad la camiseta de Matsuri y rasgarla de un solo tirón. Arrojó la destrozada prenda a un lado de él y no esperó un segundo para hacer lo mismo con el brasier.
A Matsuri no le importaba mucho si al día siguiente no tenía con qué vestirse, pues en ese momento ella sólo podía pensar en él y en lo que estaba pasando.
Cuando Gaara vio los pechos desnudos de Matsuri, sintió un leve golpe de corriente recorrerle todo el cuerpo, deteniéndose justo en aquella zona que lo identificaba como hombre. De pronto, sintió que los pantalones le estaban apretando demasiado y que la temperatura de su cuerpo subía a niveles insospechados. A pesar del apuro que sentía, quiso admirar debidamente el cuerpo de su alumna; su cintura era tan pequeña y delgada, pero sus senos eran del tamaño correcto, al acariciar uno de ellos pudo darse cuenta de que cabía perfectamente en su mano.
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Nunca Hubo Amor
RomanceGaara se ha enamorado de una kunoichi de otra aldea, pero las cosas no resultan como él quería y acaba sufriendo por el desamor. Matsuri, quién siempre lo ha amado, hará todo lo posible por curar su dolor, sin importarle salir lastimada en el proces...
