(Primera Parte)
Sueño Frecuente.
Laila Black.
Nueva Orleans.
Una mano estaba extendida hacia mí, no podía identificar a la persona, pero estaba segura de que era la de un hombre, solo noto que traía una pulsera artesanal de cuero café con negro, mi cuerpo sentía como si hubiera resuelto un gran misterio y como una gran satisfacción y alivio invadía mi cuerpo, después veo como ansiosa y a la vez emocionada tomé su mano, estaba a nada de ver el rostro del hombre misterioso cuando....
—Laila, despierta... ¡Ya levántate bruja! — los gritos de Caitlin, mi hermana mayor, y las almohadas que se estampan en mi cara me despiertan de mi encantador y extraño sueño.
—¿Qué, que? — murmuro adormilada, aún sin poder abrir los ojos debido al sueño que aún me comía.
—Tu alarma lleva sonando más de diez minutos— dice y yo abro mis ojos sorprendida viendo a mi alrededor sintiendo como todo el sueño que tenía hace unos segundos, se evaporaba rápidamente siendo reemplazado por adrenalina y temor de llegar tarde a mi encantador trabajo, nótese el sarcasmo.
—¿Que? Oh mierda— corro al baño para darme una corta y rápida ducha, salgo y me pongo mi uniforme de la fábrica donde trabajaba lo más rápido que mi cuerpo podía.
Me arreglo un poco, debido a que no me dejaban llevar maquillaje, solo arreglo mi cabello en un moño alto en tiempo récord.
Salgo de mi cuarto corriendo hacia la cocina donde veo a Caitlin y a James desayunando tranquilamente mientras mi mamá les servía de desayunar huevos revueltos con tocino.
—Buenos días, cariño— dice mamá volteando a verme con su hermosa sonrisa.
—Hola mama— le doy un beso en la mejilla— ¿Y los chicos?
—Nick, durmiendo y Dominick ya se fue a su trabajo, ¿Cómo dormiste?
—Bien, es solo que... volví a tener ese sueño— comento sentándome en el comedor.
—Hablas de la mano misteriosa— pregunta James burlón, no desaprovecha la oportunidad para joderme la vida.
—Si, hablo de eso— ruedo los ojos, me molestaba que usara ese tono de voz conmigo.
—¿No crees que ya es demasiado? Digo, llevas soñando con eso desde hace un año, agregando que es muy frecuente — Caitlin se sienta a lado mío
Hace un año había comenzado a tener ese sueño, al principio solo pensé que había sido un sueño normal, pero después se hizo más recurrente, no había algo que cambiara en él, siempre era exactamente lo mismo, una mano con una pulsera de cuero café con negro extendida hacia mí, yo la tomo.... Y ya, despierto por cualquier cosa y ahí termina mi sueño misterioso.
Lo extraño es esa sensación que me provoca justo antes y después de despertar. A pesar de que siempre lo sueño, no desaparece ese alivio, esa calidez en el pecho, esa sorpresa. Por más que lo sueñe, despierto con esa sensación.
—Seguro no es nada— dice mamá sirviéndonos el desayuno restándole importancia.
—O tal vez si— murmura Caitlin con una voz misteriosa— a lo mejor es un tipo mensaje.
James suelta una carcajada y yo solo le hago mala cara.
—No lo creo Cait, tal vez solo es una simple casualidad— le trato de restar importancia comiendo el desayuno que había preparado mi madre con algo de rapidez.
ESTÁS LEYENDO
La Decisión Correcta
RomanceExisten ocasiones en que el destino te pone caminos en que no sabes que hacer, que pensar o como actuar Te pone en situaciones en que debes escoger cual es La Decisión Correcta
