La decisión correcta
Laila Black
Nueva York
Cinco años... cinco años han pasado desde que entré a este lugar, cinco años donde no puedo ver la luz del sol sin que una barda de concreto irrumpa mi vista, cinco años en las que no pruebo una deliciosa pasta, cinco años en las que he luchado por sobrevivir aquí adentro, cinco años en que no veo a Alexa y cuatro años en los que no veo a mis mellizos.
Al cumplir un añito y dos meses decidí que era tiempo de que su padre se hiciera cargo, no quería que sus primeros recuerdos fuera una habitación de prisión.
Aunque admito que fue de gran ayuda que Caitlin siempre me ayudó demasiado en su cuidado y mis compañeras de cuarto empatizaran conmigo ayudándome a protegerlos de las mujeres sin escrúpulos que no se tentaban el corazón a la hora de amenazarme tanto a mí como a mis pequeños.
Gracias a Dios nunca les sucedió nada, ni un solo rasguño.
Pero llegó un momento en que no soporté tanta angustia que tuve que renunciar a los tres años que tenía para cuidarlos aquí adentro y decidí que estarían más a salvo con su padre que conmigo.
En este tiempo he tenido muchas visitas, Azael y Alex han venido más frecuentemente de lo que imaginé, al igual que Sasha, Skay y Daniel.
En una de esas visitas me enteré que Sasha estaba embarazada y se había comprometido con su amor de toda la vida, supe que habían decidido vivir juntos desde hace dos meses en una gran casa no muy lejos de la nuestra mientras que Daniel, bueno, seguía siendo el mismo Daniel de siempre, agregando a que ahora le encanta conocer nuevos lugares del país con su actual novia modelo Puertorriqueña.
También tuve visitas de Andrés, Adriana y Natalia Grayson, no fueron muchas ya que los dos primeros decidieron realizar los viajes que habían pospuesto después de mucho tiempo. En cambio Natalia, aunque gran parte ayudó a cuidar de mis hijos, su trabajo la orilló a que tuviera que seguir viajando y yendo a diferentes lugares del mundo.
Algunos familiares también me visitaron, algunos para apoyarme como la tía Isabel, la tía Holly y el tío Martin, algunos como el tío Hugo y Frederick no tanto, el primero decidió perder contacto conmigo en influencia de su esposa y el segundo tenía que tomarse el tiempo para aclarar su mente, en el caso del tío Hugo la verdad es que ya no me importaba, si mis familiares perdían contacto o no, me tenía sin cuidado, pero como en el caso del tío Frederick si decidían comprenderme, estaría gustosa de recibirlo.
Después de todo, tenía a personas como Charlie y Edgar, que aunque no eran familia directa, siempre me apoyan, ya sea a distancia o cuando vienen a verme personalmente.
Andrea era de las que más venía, me contaba cómo estaban mis hermanos, que había pasado con ellos y también me aseguraba que iba al menos tres días a la semana para ver a mis pequeños.
Otra persona que venía semanalmente era Kenna, después de mucho tiempo y de hacerse la difícil, por fin decidió darle la oportunidad a Alex y actualmente tenían dos años de relación, me daba gusto por ambos, me enteré que él ahora era vicepresidente de las empresas Grayson, había dejado la droga por completo y todo el asunto de las carreras clandestinas, incluso ahora usa traje de vez en cuando, quién lo diría, en cambio ella ahora trabajaba en un banco como supervisora directa de personal administrativo, un empleo que la llenaba de orgullo ya que ella lo consiguió sola y no tuvo que pedirle ayuda a su padre.
Incluso cuando Caitlin y James cumplieron su condena venían a visitarme muy seguido, la verdad es que en este tiempo pude ver facetas que no conocía, una Caitlin más decidida y un James más empático, pude conocer más a mis dos hermanos menores.
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La Decisión Correcta
RomansaExisten ocasiones en que el destino te pone caminos en que no sabes que hacer, que pensar o como actuar Te pone en situaciones en que debes escoger cual es La Decisión Correcta