Mi apellido es un chiste
Laila Black
Nueva York
—Vamos— me dice Alexa colocándose su mochila en sus hombros y caminando hacia la salida detrás de su padre que iba hablando por teléfono
Salimos de la casa y veo al joven Abraham subir a su increíble y lujoso auto
—¿Te vas a quedar ahí parada? Andando— Alexa me hace reaccionar mientras sube a la parte trasera del auto
Nerviosa me acerco al auto y subo en la parte del copiloto, apenas cerré la puerta el joven Abraham arranca hacia la escuela
El camino de la casa a la escuela fue una completa tortura, era un silencio muuuuuuy (resalten la u) incómodo, lo único que dijo el joven Abraham fue que pusiera atención por dónde iba ya que mañana yo sería la encargada de llevarla a la escuela, algo que claramente ya sabía
—¿Lista?— pregunto viendo por el retrovisor cuando el joven Abraham se estaciona en la entrada del colegio de Alexa
—No— Volteo a ver hacia Alexa confundida por su respuesta, ella estaba en la parte trasera del auto viendo hacia la ventana y se veía bastante nerviosa
Volteo a ver al joven Abraham y él solo se encoge de hombros volteando hacia otro lado
—Ey— la llamo y ella despega la mirada de la ventana para voltear a verme— Todo saldrá bien ¿Ok? Solo confía en ti misma y demuestrale al mundo quien es Alexa Grayson
Veo cómo se forma una sonrisa en su rostro y toma su mochila
—Nos vemos en la tarde— se hace hacia adelante y le da un beso en la mejilla a su padre
—Cuidate princesa— dice el joven Abraham sorprendiendome bastante, nunca lo había visto decirle algo así de lindo a su hija, o no que yo recuerde
—Adiós papá, adiós Laila— y sin más sale del auto caminando hacia la entrada de el colegio
Veo como dos niñas se acercan a ella y la abrazan efusivamente
—¿Por qué no quería entrar siendo que si tiene amigas?— pregunto sin despegar la mirada de la ventana
Al escuchar silencio por parte del joven Abraham volteo mi cabeza y lo veo viendo hacia el otro lado
Dirijo mi vista hacia donde él estaba viendo y veo a una mujer bastante linda, la mujer voltea disimuladamente hacia el joven Abraham y le daba sonrisas coquetas mientras se despedía del que creo que sería su hijo
Yo solo ruedo los ojos y volteo hacia otro lado pero noto que había varias niñas viendo hacia nosotros, y no creo que me estuvieran viendo precisamente a mi, era claro que era al joven Abraham
—¿Podemos irnos?
El joven voltea a verme confundido como si hubiera vuelto a la realidad ya que su mirada se veía bastante desconcertada
Solo veo que fija su mirada hacia la entrada donde Alexa nos veía que aún no nos íbamos, le hace una seña de que siga caminando haciendo que Alexa ruede los ojos y entre al interior del colegio
Escucho que enciende el auto y a los segundos veo cómo nos movemos saliendo de la zona del colegio
—¿ Por qué no quería entrar? Por lo que vi, si tiene amigas— decido romper el silencio con mi misma pregunta que estoy casi cien por ciento segura, no había escuchado por estar coqueteando con la mujer de hace unos segundos
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La Decisión Correcta
RomansaExisten ocasiones en que el destino te pone caminos en que no sabes que hacer, que pensar o como actuar Te pone en situaciones en que debes escoger cual es La Decisión Correcta