Contratada
Laila Black
Nueva York
Siento que pasa una eternidad esperando a que abran la puerta, no estoy segura si son por los nervios, o en verdad tardaron una eternidad en abrir... Ya no se ni lo que estoy diciendo
El sonido de la puerta abriéndose saca de mis pensamientos—Tu debes ser Laila Black— una chica rubiae observa en el umbral mientras me escanea con la mirada poniéndome un tanto incómoda
—Si soy yo, mucho gusto—extiendo mi mano hacia ella pero solo la observa y se voltea caminando hacia dentro de la casa, ok eso fue incómodo
—Ven por aquí— ordena y yo la sigo sin decir nada— El señor Grayson está en su despacho esperándote
Ok, al menos ahora se que mi jefe se llama Grayson
—Gracias— digo en un pequeño susurro, ella me escanea con la mirada una vez más y se marcha a no sé dónde
Observo a mi alrededor y dios, por dentro es más bonita que por afuera, tenía un toque moderno pero también tenía un toque hogareño
Al entrar, se observaban dos escaleras que se conectan al llegar a la segunda planta dejando un hueco en la planta baja donde puedo divisar, hay un juego de sala de estar al fondo
Laila concéntrate, piensa en dónde será su despacho
Comienzo a caminar con cierto temor, me intimidaba caminar por una casa así de enorme, me dirijo hacia la derecha donde veo un pasillo y veo una puerta abierta, entro con cuidado y veo como una oficina que estaba llena de libros a su alrededor y un escritorio en el fondo, a lado de un gran ventanal dejando a la vista el patio trasero, supongo
—¿Es usted Laila Black?— pregunta alguien sentado en la silla que estaba detrás del escritorio con vista hacia el ventanal, la voz del hombre me provocaba escalofríos, no era completamente grave pero lo suficiente para que con solo te susurre al oído te moje las bragas, o bueno, asi lo siento yo
—Si, soy yo— respondo con voz temblorosa, me sentía como en las películas del padrino
La silla se voltea y me deja ver a un chico de unos 27 - 28 años calculo yo, sinceramente imaginaba a un señor de unos 40 años o incluso más por lo que me contó Kenna
No puedo apartar la vista de él, joder, era un hombre extremadamente guapo, siento que la descripción que me dio Kenna se quedó cortita a comparación del hombre que está enfrente de mi
Sus ojos eran de un azul tan bajito que podría confundirse con un gris, sus labios eran ligeramente gruesos, su cabello castaño estaba perfectamente peinado hacia atrás y tenía una ligera barba lo cual lo hacia verse muy varonil
El me observa fijamente durante varios segundos los cuales hacen que yo me remueva en mí mismo lugar un poco incomoda, siempre me pone incomoda cuando alguien se me queda viendo fijamente por varios segundos, sin contar que ahora lo está haciendo un sexi millonario, hasta que el parece notarlo ya que parece reaccionar
—Abraham Grayson— se levanta de la silla extendiendo su mano a mi dirección
Esperen...¿ Me acaba de decir sus dos nombres? ¿O Grayson era su apellido?
Asimilo por unos segundos que es lo que debo de hacer, reacciono torpemente y la estrecho sintiéndome estúpida por mis pensamientos
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La Decisión Correcta
RomansaExisten ocasiones en que el destino te pone caminos en que no sabes que hacer, que pensar o como actuar Te pone en situaciones en que debes escoger cual es La Decisión Correcta
