Decisiones del pasado, presente y futuro
Abraham Grayson
Nueva York
—Joven... Joven...— abro mis ojos al escuchar una voz llamándome a lo lejos y moviéndome ligeramente el hombro. Kenna estaba parada frente a mi
—¿Qué pasa?— pregunto mientras siento que me inunda un dolor en mi cuello y espalda, había pasado la noche en esa incómoda silla como en las cuatro noches anteriores
Si, han pasado cuatro días desde que Laila no despierta
—Debería ir a descansar, son las ocho de la mañana, aparte imagino que tiene cosas que hacer
—Cancele todos mis pendientes de hoy, no voy a asistir a la empresa— ordeno levantándome y estirándome un poco mientras suelto un bostezo
—Entiendo, pero debería ir a descansar aunque sea un par de horas
Tal vez sea lo mejor, ir a descansar un par de horas y darme una ducha, después de todo, Kenna tiene que trabajar a pesar de que yo no vaya
—Regreso al medio día, si hay noticias, avíseme en cuanto antes
En cuanto asiente, salgo del hospital y voy hacia mi casa con un dolor de cabeza horrible. Al entrar, lo primero que veo es a Alexa correr hacia mi
—Papá ¿Es verdad? ¿Laila está en el hospital?
A sus espaldas, estaban mis padres y hermanos observándonos
Durante estos días le he ocultado la verdad sobre Laila, no quería afectarla, sin embargo, por lo visto a alguien se le fue la lengua, por las caras molestas de todos hacia Alex, deduzco que fue él quien se lo dijo
Suspiro agachándome para quedar a su altura y tomar sus manos
—Si princesa, Laila tuvo un accidente
Noto como se le cristalizan los ojos y niega con la cabeza
—¿Le va a pasar lo mismo que a mamá?
Niego rápidamente, eso no puede pasar, no va a pasar
—No, ella va a estar bien, lo prometo
—Laila me prometió lo mismo cuando mamá murió— mi boca se seca
—Esta vez no sucederá lo mismo— la atraigo hacia mis brazos abrazándola cuando siento como poco a poco va empapando mi traje con sus lágrimas, la separo un poco y con mis pulgares trato de evitar que sigan cayendo limpiando varias de ellas
—Ven Alexa, vamos a desayunar— Sasha se acerca a nosotros y la toma de la mano encaminándola hacia el comedor
Cuando mi familia y yo nos quedamos a solas, se acercan a mí, Alex primero que nadie
—¿Cómo está?
Cada que lo veo no puedo dejar de pensar en la razón por la que Laila está en ese maldito hospital, me arrepiento tanto de no haberla querido escuchar
—Ayer pude verla, pero aún no despierta
—Lo siento hermano— me dice Azael poniendo una mano en mi hombro— Mientras tu duermes un rato, yo iré al hospital y si recibo noticias, te marcare de inmediato
—Y no tienes que preocuparte por el trabajo, yo me hare cargo mientras no estas— Habla Andrés
—Tampoco te preocupes por Alexa, la llevaré a comer e intentaré distraerla para que no se preocupe más— los secunda Adriana y no puedo evitar sentirme aliviado, al menos tengo varios pendientes menos
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La Decisión Correcta
RomanceExisten ocasiones en que el destino te pone caminos en que no sabes que hacer, que pensar o como actuar Te pone en situaciones en que debes escoger cual es La Decisión Correcta