CAPÍTULO 25

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p.o.v.RyuJin

Salí de la consulta de la psicóloga y sonreí a NaYeon cuando alzó la cabeza de la revista que estaba leyendo colocada sobre su regazo. Esta me devolvió a la sonrisa y salimos juntas de la consulta de nuestra psicóloga.

Muchas veces coincidíamos en horarios y nos esperábamos a la otra para dar una vuelta o tomar algo después de la sesión. Además, muchas veces comentábamos lo que habíamos hablado y confiábamos nuestros mayores temores a la otra. Por desgracia nuestras malas experiencias nos habían juntado, pero no estaba para nada arrepentida de ello.

Me subí al coche de NaYeon y ella comenzó a conducir hacia la mansión, donde HueningKai nos daría el nuevo horario con las misiones y los entrenamientos que de nuevo se habían puesto más exigentes y duras.

-¿Tu crees que podrás hacerlo con Chan? – le pregunté después de hablar un par de cosas con ella, mirándola de reojo conducir.

-Si, supongo que si – dijo encogiéndose de hombros – me da mucha seguridad.

-Eso es muy bueno – le dije asintió conforme.

-¿Y que hay de ti? – preguntó concentrándose en tomar bien una curva.

-Ahí vamos – dije suspirando y jugando con los anillos de mis dedos – poco a poco, pasito a pasito.

-Me alegro muchísimo, RyuJin – me dijo poniendo una mano en mi rodilla y dándole un par de apretones.

Miré un momento su mano y me concentré en el feo moratón que parecía asomarse por la manga larga de su camiseta blanca con estampados de flores lilas. Empezaba al principio de su muñeca y se perdía en la piel. Era de un color marrón y verde, indicando que era bastante reciente. Y por la forma parecía que había sido algo punzante con lo que se había dado.

-No es nada – dijo NaYeon quitando la mano de mi rodilla y poniéndola en el cambio de marchas.

-¿Cómo te lo has hecho?

-Jugando con Miso – me dijo y noté un poco de nerviosismo en su voz – es un perro muy movido, lo perseguido por la casa para ponerle la correa y me di contra el pico de un mueble – yo la observé hablar detenidamente - ¿Cómo esta Kira? ¿La habéis conseguido instruir bien?

Me cambió completamente el tema de conversación. Yo no dije nada de ello, simplemente respondí a su pregunta y le conté un poco como íbamos ChaerYeong y yo con ese tema. Cuando llegamos a la mansión nuestros caminos simplemente se separaron sin más.

Yo me senté al lado de la tía JiSoo, quise decirle algo, pero no estaba muy convencida. Puede que fuera verdad lo del mueble, pero tampoco quería que NaYeon se metiera en problemas.

-¿Cómo está SuHo, tía JiSoo? Solo dejan pasar a familiares y de momento no lo he podido ver – dije y ella me regalo una sonrisa antes de comenzar a hablar.

-Bien – dijo – le siguen haciendo pruebas, pero están seguros ya de que ha perdido la memoria – yo suspiré con pesadez. No era mi padre, ni siquiera mi familiar, pero después de todo lo que hizo por mi no quería que nada malo le pasara, a pesar de todo lo que él había hecho – empezaran dentro de pronto a hacerle ejercicios para la recuperación de la memoria.

-Espero que lleguemos a tiempo – le dije.

-Yo también – me asintió.

Dicho esto, las dos nos callamos. Ya casi estábamos todos, solo quedaban por venir HueningKai con sus respectivas parejas y Hyuna. Y no tardaron mucho en llegar, pero cuando lo hicieron fue de una forma que ninguno nos esperábamos.

UTOPIA; 2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora