p.o.v.JaeMin
Aparqué la moto en el parquin la nueva casa a la que nos habíamos trasladado. En vez de entrar por el ascensor que daba directamente al salón y que llevaba al garaje, salí por la entrada que daba al enorme jardín de enfrente de la casa, aquel lleno de rosas rojas como la sangre y dalias con el centro en lila y la parte exterior en blanco, eran preciosas, me gustaban más que las rosas, puede que porque fueran extrañas e impopulares.
Caminé por el manto de colores y olores que inundaban nuestra entrada. La casa era preciosa, grande y espaciosa, un sitio perfecto para albergar nuevos recuerdos y experiencias, con un rincón dedicado a cada uno, dándole así identidad a la casa.
A Hyuna le iba a encantar, estaba seguro.
Me di cuenta de lo cansado que estaba cuando me fallaron las piernas al subir las escaleras que daban a la puerta de entrada a la casa. Me había pasado la mitad del día buscando a Hyuna, y la otra mitad vigilando a Jun.
No le habíamos hecho nada a Jun, no le habíamos tocado ni un pelo de la cabeza, solo lo manteníamos dormido mucho rato, con somníferos o cosas así. Sabíamos que era muy probable que le creáramos una adicción, y la verdad es que a mi se me había encogido un poco el corazón por eso. Porque ahora mismo estábamos viendo la luz al final del túnel con Doyeon.
Por eso, el rato que me había hecho responsable de él había decidido no darle nada. Me había quedado con el niño, jugando a juegos tontos y entreteniéndolo. La verdad es que era un niño entrañable y no se merecía todo aquello.
Finalmente, entré en la casa y que estaba en un completo silencio, solo en el comedor, aquel con un gran sofá, una televisión y una gran hoguera al lado, se escuchaban unas voces.
Me encontré a Jeno con HueningKai y las dos niñas. Las cuales ya estaban durmiendo. Jeno y HueningKai estaban estirados en el sofá con la cabeza apoyada en su mano mirando a las dos niñas dormir entre ellos dos. Susurraban cosas casi inaudibles. Pero parecían reírse de algo que hacia DoYeon al dormir.
-Hola – dije dejando el casco de moto en la mesita de café. Después me puse de rodillas en el sofá, delante de las niñas para poder alcanzar a darles un beso a cada uno. Después miré a las dos niñas - ¿os estáis riendo de mi hija?
-Es que mirarla – dijo Jeno señalando a DoYeon – duerme con un ojo medio abierto, da mal rollo.
Yo miré a DoYeon.
-Si que lo da, sí – reí – ¿os vais ya?
-¿Ya nos estas echando? – HueningKai hizo un puchero.
Yo negué acercándome a él para darle otro beso en los labios. Y el me agarró para que me estirara delante suyo de lado, cuando lo hizo me abrazo por detrás apoyando su barbilla en mi hombro.
-Echo de menos a Hyuna – dijo Jeno acariciando el pelo de Doyeon y pasando después sus dedos por la mejilla de Lucy – seguro que nos diría que somos unos pesado y que la dejáramos dormir.
-Seguro que si – dije yo sonriendo.
-La recuperaremos – dijo HueningKai detrás de mi y yo me giré a mirarlo cuando Jeno lo hizo, su mirada estaba fija en las niñas – estoy cerca, lo sé. Darme un día, un día más, y estará con nosotros.
Lo dijo serio seguro de sus palabras y de que estas no iban a ser solo eso, sino que se transformaría en hechos. Jeno y yo nos miramos, y vi en los ojos de él que confiaba en HueningKai. Y estaba seguro de aquello, al fin y al cabo, HueningKai hacia muchas cosas a espaldas de la mafia, sin involucrarnos a los demás, cosas que si no nos perjudicaban no sabríamos nunca. Cargaba mucho peso encima de sus hombros como líder.
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UTOPIA; 2
FanfictionTres años después de las pruebas de la Yakuza, todo parece seguir su curso natural, o por lo menos casi todo. HueningKai sigue al mando de la mafia de BlackPink, todos esta tranquilo, demasiado. Hasta que SooJin, ex miembro de la mafia de Fire, lleg...
