Parte 19 🔞

6.3K 618 154
                                        

En verdad el alcohol comenzaba a relajarme incluso más de lo que debería. Conversar con este hombre como si las cosas estuvieran bien solo podía ser producto de esa bebida.

- Te quiero a mi lado.

- Quieres que trabaje para ti? No te serviría como un matón.

- Sigues sin entender? No estoy interesado en ser mentor tuyo, te quiero a ti, conmigo.

- Yo-- yo nunca. - Mew que estás haciendo? ¡Debo dejar de beber!

- Tu nunca que? - Pregunta acercándose más haciendo que un cosquilleo paseara por mi cuerpo.

- Jamás he estado con alguien, si no te gusto? También vas a matarme? Yo no quiero morir! - Mis lágrimas comienzan a formarse en mis ojos y me siento patético.

- Estoy tan seguro, que podrías sorprenderte de lo bueno que eres. - Levantando una mano a mi rostro acaricia mi mejilla esparciendo mis lágrimas.- Quiero que dejes de tenerme miedo, en verdad, jamás te haría daño.

- Y si no me gusta?

- Si no lo pruebas no lo sabrás.

Quedo en silencio, y se que lo que está pasando con mi cuerpo me llevará a entregarme a este hombre.

- Gulf... - Sus ojos brillan y con solo decir su nombre me pongo duro. - No me harás daño?

Siento su respiración agitada acercándose con deseo, y no se por qué pero no me aparto, he luchado tanto con esto que en este momento no sé si quisiera seguir haciéndolo.

- Jamás... - Susurra acercándose a mí labios. Sin duda alguna abro mi boca con  anhelo, su lengua entra a mi boca con poder buscando a la mía que sale a su encuentro. Dios! Este cosquilleo aumenta  haciendo que un calor se apoderara de mi ser.

- Gulf... - Pronuncio en un susurro.

- Dios, oír mi nombre en tu boca me pone duro. - Qué mierda! Es la misma sensación!

- Estoy solo...

- Conmigo, jamás estarás solo...

Dios, por qué oír esas palabras me hacen sentir seguro. Su respiración es agitada igual que la mía. Me abalanzo a su cuerpo tomando con fuerza su rostro, no puedo controlarme, un gemido sale de su boca haciendo que mi miembro reaccionara a ese sonido.

- Dios! Has lo que quieras. - Sale estás palabras de su boca, haciendo que llevará mis dedos a su cabello enredándolos, otro gemido sale de su boca y siento que voy a enloquecer.

Me dice hacer lo que quiera, pero ni siquiera lo sé, solo quiero sentir sus manos, su cuerpo alrededor del mío, y con solo imaginarlo podría venirme en este momento.

- Quiero ir a tu cama. - Susurro entre sus labios, pero se aparta tomándome del rostro para mirarlo a los ojos, estos brillaban en gran manera.

- Si vas allí, te aseguro que esa libertad que tanto pides, no lo tendrás, ya no te dejaré ir.

Dios, quien mierda piensa ahora en libertad!

- Quiero ir... - Repito mirándolo fijamente, se muerde los labios haciendo que deseara más de ellos.

Es verdad, este hombre es tan malditamente sexy, que cualquiera caería rendido ante él, y quién era yo? Un simple pecador, lujurioso.

Tomando con fuerza de mi cuerpo, ni siquiera sé demoró en levantarme y llevarme hasta ese lugar. Bajándome en la cama comienza a quitarse la ropa sin dejar de observarme, perdón Dios por nombrarte en este momento y veas lo pecador que soy, pero cómo mierda hiciste para crear todo esto! Es perfecto, su mirada penetra mi ser, su cuerpo comenzando a desnudarse poco a poco denotan lo bien que se encontraba. Un escalofrío se apodera de mí al ver el tamaño de su amigo, habrá sido un gigante en su otra vida? Dios con eso va a matarme!

ERES MÍODonde viven las historias. Descúbrelo ahora