Parte 62

4K 501 159
                                        

Verlo disfrutar de su helado me hacía feliz, me alegra que aún tenga esos antojos. First da un estirón a mi ropa para que girara a verlo, con gestos en sus manos me dice que irá a su habitación, que yo asiento entendiéndolo.

Mew no se ha dado cuenta de que lo estaba observando, camino lentamente para acercarme hasta él. De pronto sus ojos desvían el pote del helado viéndome asombrado.

- Perdón! - Sus ojos brillaban y su cachete  estaban cargadas.

- Por qué te disculpas? - Pregunto acercándome hasta sentarme frente a él para disfrutar de la vista.

- No pude aguantarlo, en verdad... - Su mirada se volvía triste volviendo a fijarla en el helado.

- ¿Por qué tienes que aguantar? Si quieres helado tú solo pide, yo puedo llevarlo a la cama.

- A la cama? Te molestaras conmigo.

- Sigues creyendo que no amo quien eres?

- No quieres que sea infantil... - Sus ojitos brillan y un puchero en sus labios se ven adorables.

- Me gusta que lo seas...

- Pero tú dijiste---

- Lo que dije, lo expresé mal. Cuando me refería a que madures no hablaba de tu personalidad, si no de que veas lo peligroso que es contradecirme cuando te digo que no hagas tales cosas.

- Lo entiendo, sé que hice mal en salir, te aseguro que no lo volveré a hacer. Sé que solo quieres cuidarme y también, a los bebés.

- Nuestros bebés... - Le corrijo, pero su mirada seguía triste.- Perdón por decir que eran míos en ese momento, pero la verdad estaba muy preocupado, que no sabía cómo reaccionar cuando te vi llegar.

- Está bien. No puedo enfadarme contigo.

- Por qué no sigues comiendo?

- No es de limón. Majo ya no me trae helados - Nuevamente sus labios se abultan y siento que perderé la cordura.

- Puedes comer lo que hay y me encargaré que realice de nuevo sus compras.

- Mmm ya que... - Suspira tomando de nuevo la cuchara.

Poco a poco volvía a comerlo con entusiasmo, yo solo me limitaba a verlo maravillado.

- Alguna vez has pensado esto? - Pregunto sin siquiera premeditarlo, creo que un pensamiento se me escapó en voz alta.

- Pensar qué? Dile que quiero más de limón.

- Se lo diré... - Confirmo con una sonrisa mientras se embarrada con el sabor chocolate.- No te gusta el chocolate?

- No, sabe muy dulce... - Se oía como una queja pero la manera en la que devoraba cada cucharada no parecía ser cierto lo que afirmaba.

- Está bien, entonces solo de limón.

- No, más limón, igual que traiga chocolate.

- Pero acabas de--

- Igual chocolate! No me gusta pero está sabrosa!

- Cómo podría entender eso?

- Ahh a mi no me gusta! Pero a uno de los bebés si!

- Ahh ya veo. Y... se mueven mucho?

- Cuando como lo que quieren parece que danzarán en mi vientre! Y más si son los dulces...

- Bebé, que piensas de todo esto?

- De qué cosas? - Verlo comer el helado es divertido, y más cuando conversa como si no tuviera la boca ocupada, no sé cómo logra articular las palabras con los cachetes inflados.

ERES MÍODonde viven las historias. Descúbrelo ahora