Cada día era un martirio, nada lo hacia feliz, o que bajará un poco la guardia. Pero ya no podía soportar más así que voy a su habitación para ordenar que vaya a mi dormitorio todas las noches, no quería que sea de esa manera, pero no me quedaba otra opción.
Cada vez pedía menos ayuda así que creí conveniente darle más libertad que su habitación, pero con los guardias observándolo constantemente.
El primer día me atreví de nuevo a besarlo, pero esta vez la manera en que tomó mi cabello con sus dedos me enloqueció en demasía, no podía evitar gruñir de placer en su boca y pareciera que disfrutaba de ello, pero de un momento todo cambio, se puso a gritar que jamás caería ante mi y otras cosas más, no sé cómo explicar lo que sentí en ese momento, podría decir que por primera vez me sentí herido.
Entonces me propuse no molestarlo, creo que fui muy rápido para lo que sería difícil para él afrontar lo que pasaba. Cada día iba a mi habitación para sentarse en un sofá y ponerse a leer.
Se veía tan sexy mientras sus ojos recorrían cada línea de la escritura, yo intentaba mantenerme ocupado para no ser tentado e ir a besar sus labios.
Además, cada vez que hablamos meto la pata mencionando cosas que lo deja más temeroso, no sé cómo tratar con él, jamás intenté entablar una conversación con un esclavo y más porque jamás los veía como personas, eran solo objetos que me otorgaban placer cuando los necesitaba.
Esta vez parecía molesto, el libro que llevaba leyendo pareciera que aumentaba su ira, así que decido acercarme. Su mirada decía claramente lo muy enfado que estaba, pero lejos de preocuparme solo me excitaba verlo con ese humor.
He pensado mucho en como hacer para que cambiara conmigo. Pha iba a veces a la mansión, no me contaba mucho de lo que sucedió en la mansión de Max, solo que Mew tenía mucho miedo, quería saber quién era ese tal Leo, pero él tampoco lo sabía.
Unos días tenía que estar fuera de mi casa, así que ordené que tuvieran mayor cuidado con mi chico, que lo dejarán ir y hacer lo que quisiera menos algo semejante a intentar huir.
Como tenían prohibido tocarlo, sabían que era una tarea no fácil de llevar. Mi chico es bastante testarudo, varias veces les ha tocado seguirlo en toda la mansión haciendo que terminarán exhaustos. Hasta termino riendo de lo infantil que a veces se vuelve.
Mis trabajos fuera de la mansión son bastantes riesgosas, así que no mucha gente la conoce, por seguridad. Pha cuando va siempre es escoltado desde una cierta distancia para evitar visitas inesperadas.
Ahora que tengo a Mew allí, con más razón es importante para mí que nadie sepa la ubicación. Necesitaba que mi chico este calmado, pero no estaba seguro que se encontrara a Pha en la mansión, sería un poco complicado explicarle que es amigo mío y que estuvo en el mismo lugar que él, solo para resguardarlo. Así que le pedí a mi amigo que tuviera cuidado las veces que va a mi mansión.
Llevaba dos días fuera de la mansión, según cómo va las negociaciones no estaré por otros días más. Aunque me sintiera bastante calmado, extrañaba estar en mi habitación viendo a mi chico con el ceño fruncido leyendo un libro.
Esto llevaba para más rato, las armas que debían de aterrizar en la pista no mostraban señales. Mis socios estaban ansiosos con la exagerada espera. Definitivamente ese gringo tendrá un mensaje de mi parte, le he recalcado todo para que no se retrasara pero esto ya se está yendo a otro extremo.
Odio trabajar con gente que no valore su vida, pero luego terminan rogando por segundas oportunidades.
- Tú maldito imbécil! - Me comunico por radio al avión.
- Señor, hemos tenido algunos desperfectos con la avioneta, debimos aterrizar en la zona del peñasco para que mis hombres trabajarán por él.
- No quiero oír, problemas! Ya deberías de estar aquí!
- Lo sé, señor! Ya estamos en vuelo! Llegaremos en 30 minutos.
- 30 malditos minutos! Más te vale que tu trasero llegue aquí en menos de ese tiempo, o en verdad no tendrás por dónde defecar!
- Entiendo señor! Haremos lo imposible por estar allí!
Maldita sea! No puedo creer que trabaje con hombres que deseen su muerte!
Ya me encontraba furioso, deseoso de aniquilar a cualquiera que hiciera lo mínimo para aumentar esa ira.
Las armas llegaron a nuestra ubicación, mis socios quedaron satisfechos por la mercancía. Así que digamos que no había de qué preocuparse. Pero lamentablemente esa astilla molestaba aún mi tranquilidad.
Luego de darles una lección vuelvo a la ciudad, a mi mansión. No sin antes conseguir un esclavo, necesitaba con urgencia quitarme el estrés y Mew, él no lo haría, mucho menos en el estado en que yo me encontraba.
Entrando a la mansión mis hombres llevan al esclavo de sus brazos esperando una orden.
- Llévenlo al ojo de tigre. - Así llamaba a la habitación donde tenía sexo con mis esclavos, o mejor dicho donde era complacido sexualmente.
Caminando en dirección a mi habitación no puedo evitar mirar hacia la de Mew que se encontraba cerrada, mi cuerpo estaba caliente y solo lo deseaba pero no puedo obligarlo a estar conmigo. Así que me adentro para darme una ducha.
Me sentía tan frustrado, llevo días sin desahogarme, necesitaba urgente quitarme este pesar o en verdad estallaré.
Luego de unos minutos voy al ojo de tigre, como siempre ya habían atado al esclavo a la pared. Cerrando la puerta tras de mi, comienzo a quitarme la ropa. Mi mente solo podía imaginar a Mew, no quería a nadie más. Pero mi miembro no reacciona a los intentos de excitarme, cosa que aumentaba mi frustración.
- Maldita sea! Ni siquiera puedes lograr poner erecto!? - No pude evitar descargar mi frustración por él. Con ira voy hasta el para introducirle mi miembro a su boca, que este de inmediato comienza a chuparme con desespero. Yo cerraba mis ojos levantando la cabeza imaginando a mi chico, llevo mis dedos a las hebras de su cabello comenzando a penetrarlo con fuerza mientras comenzaba a ponerme duro.
Mierda! No logro concentrarme, con Mew nunca he intentado siquiera tocarlo, imaginar no es suficiente quiero tenerlo.
- Ahh maldita sea! Deja de resistirte! - Debo detenerme, esto no funcionará.
Me apartó del esclavo que comienza a respirar agitado comenzando a toser.
- No me sirves.
- Señor por favor! Lo-- lo haré mejor...
- Jamás serás mejor... No eres él...
- Señor! ¡No me mate!
Me alejo del esclavo para vestirme e ir a mi habitación, pero para aumentar mi frustración al abrir la puerta allí estaba mi chico, con los ojos muy abiertos y el rostro pálido. Dios, cuando terminará esto.
ESTÁS LEYENDO
ERES MÍO
FanfictionMew Suppasit es un joven proveniente de una familia de nivel social medio de 3 integrantes, universitario dedicado a sus estudios ya que lo ha ganado por una beca. Su vida no era la mejor de todas pero era feliz, hasta que su padre quien por desespe...
