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Takemichi lloró entre sus brazos, finalmente una cara conocida y por fin su corazón se había aclarado. Si tanto había arriesgado por él, entonces eso tenía que significar que lo amaba de verdad.
La sensación de alivio que sentía no podía ser descrita con palabras, estar entre tus brazos será reconfortante, aquel beso fue una muestra muy pequeña del inmenso amor que sentía por él; Mikey se sentía de la misma manera, incluso había olvidado lo cansado que se sentía y la fiebre que ya empezaba a afectarle.

Al separarse Takemichi fue capaz de darse cuenta de las heridas que había en el cuerpo de Mikey; se sintió tan mal, esto había pasado por su culpa, y por no haber sido lo suficientemente fuerte como para resistir y romper por si mismo el control en el que lo tenía Kisaki. Tocó una de sus heridas, Mikey no reaccionaba porque había aprendido a sobrellevar el dolor, incluso las heridas más graves no le dolían al ser tocadas.

- mi culpa... - Takemichi murmuró y las lágrimas continuaron cayendo.

Mikey secó cada una de las lágrimas que salían de esos hermosos ojos azules, y después negó con la cabeza ante sus palabras.

- aquí solamente existe un culpable - respondió Manjirou.

En eso ambos coincidieron. Ahora que Takemichi había salido de ese trance, Mikey tomó su mano y lo llevó al exterior después de ya no escuchar nada de ruido allá afuera y asumir que Kisaki había perdido finalmente.

- vamos, Kenchin seguramente nos estará esperando - dijo con una sonrisa.

Ambos, tomados de las manos, caminaron afuera del camarote para encontrarse con los demás, pero al abrir la puerta encontraron algo muy diferente a lo que hubieran imaginado.

- finalmente la parejita está junta, que lindos - dijo Kisaki mostrando su sarcasmo.

Draken, Sanzu todos estaban siendo sometidos por los hombres de Kisaki, ToMan había fallado una vez más y Mikey sintió su sangre hervir por la ira que comenzaba a acumularse en su pecho.

- hagamos un trato, dame al tritón y dejaré que te vayas e incluso puedes tomar tus barcos, pero solamente si me entregas a esa criatura - Kisaki se mantenía calmado, mientras Draken y Sanzu negaban con la cabeza, rogando para que Mikey no acepte.

Mikey se puso frente a Takemichi, lo protegería incluso si tuviera que dar su último aliento en el proceso, pero no dejaría que él volviera a ponerle una mano encima.

- ¿En serio piensas que voy a aceptar así de fácil? Yo te mataré con mis propias manos, aunque eso me mate te juro que te voy a matar - respondió Mikey con recelo, su mirada era aterradora, tanto que Draken incluso lo desconoció por un momento.

Sin embargo Kisaki ni siquiera se sintió ni un poco intimidado, aunque tuviera la mirada pesada de Mikey encima suyo, eso no era suficiente para hacerlo temblar de miedo porque realmente Kisaki no le tenía ningún respeto al que una vez llamó su capitán, ni siquiera le guardaba ni un poco de respeto a todas esas vidas que arrebato en el proceso para llegar hasta aquí, mucho menos tenía respeto por aquellos que lo seguían ciegamente. Sabía que esos idiotas, como así los llamaba, darían la vida por él así que no sentía temor.

- veo que no estás dispuesto a cooperar, entonces no tengo otra opción - Kisaki suspiró con fastidio y alzó la mano haciendo una señal.

Al poco tiempo todos los miembros de ToMan tenían una espada cerca del cuello, Mikey apretó sus puños de ira y sus deseos de matar a Kisaki incrementaron aún más.

- entrégame al tritón y ninguno de ellos saldrá lastimado - fue la propuesta final de Kisaki.

Mikey no quería ceder ante sus deseos, claro que quería proteger a sus amigos, pero también quería proteger a Takemichi a como dé lugar, ¿Qué debería hacer? Tenía que pensarlo cuidadosamente. Y entonces Takemichi salió de su escondite y caminó hacia Kisaki voluntariamente, para asombro de todos, incluso para el mismo Kisaki.

- yo... Me entrego - dijo Takemichi, por primera vez hablando con más claridad y fluidez.

- ¡Takemicchi, ven aquí en ese instante! - le ordenó Mikey molesto y sorprendido por su repentina acción.

- no, yo... quiero hacerlo - respondió Takemichi sonriendo tristemente a la persona que amaba.

Esta era la única manera, todo esto estaba pasando por su mera existencia, así que consideró que era lo más justo que pague con su propia vida todo lo que había ocasionado su collar. Solamente de esa manera los amigos de Mikey estarían a salvo y él estaría también a salvo; Kisaki lo quería a él, y este problema no tenía nada que ver con ToMan.

- liberenlos inmediatamente - ordenó Kisaki sonriendo para sus adentros.

Entonces toda ToMan fue liberada, excepto Sanzu, ya que para él tenía un castigo preparado. Haruchiyo observó como todo el mundo era liberado menos él, miró a Kisaki tuvo un mal presentimiento al ver su sonrisa.

- me diste muchos problemas, príncipe Akashi - dijo Kisaki ordenando finalmente que lo liberen.

Haruchiyo estaba consternado, no entendía sí lo estaba dejando vivir o lo estaba amenazando.

- hay algo que quisiera contarte, es algo que le dije a tu linda hermanita, sobre la confianza que le debes tener a un pirata - entonces Kisaki sacó un arma ante la mirada atenta de todos y la de Sanzu - nunca debes confiar en la palabra de un pirata

Kisaki sonrió de la forma más cínica posoble y apretó el gatillo, Sanzu sintió un dolor indescriptible en el estómago y al bajar la mirada miró sus ropas completamente empapadas en sangre. Su vista se le nubló y cayó al suelo, comenzaba a hacer frío a pesar de ser un día soleado.
Takemichi sintió un nudo en la garganta al ver la escena, fue como una especie de deja vu.

- dale saludos de mi parte a tu hermana - Kisaki rió burlonamente y tomó a Takemichi de la muñeca.

Takemichi estaba en shock todavía por lo que acababa de presenciar, al igual que Mikey y todos los de la ToMan también lo estaban.
El azabache no podía terminar de procesar lo que acababa de ver, tenía que acompañar a Kisaki hasta la famosa puerta y mantener a todos a salvo, esta era la única manera.

- ¡Traigan a Mikey también! - gritó Kisaki antes de bajar del barco.

Takemichi se asombró al escucharlo, esto no era parte del trato, se suponía que los dejaría ir si se entregaba.

- es una medida de precaución, quiero asegurarme de que no hagas nada estúpido

𝓜𝓮𝓻𝓶𝓪𝓲𝓭 𝓣𝓮𝓪𝓻𝓼 - 𝓣𝓸𝓴𝔂𝓸 𝓡𝓮𝓿𝓮𝓷𝓰𝓮𝓻𝓼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora