Capitulo 1.

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No se ni como, ni el porqué, pero he acabado siendo el rey de los vampiros. Sabía que algún día lo sería, porque obviamente mis padres son los reyes y por herencia me tocaba, pero a llegado más rápido de lo que me imaginaba.

Y ahora estoy sentado en el gran trono de color negro que anteriormente usaba mi padre, al lado de mi trono está el de mi madre, vamos, el que usará mi futura esposa o mi pareja de vida. La que encuentre primero.

Todos los vampiros de mi reino ahora mismo está delante mía, tirados en el suelo de rodillas y con la frente pegada al suelo y no os voy a mentir... me encanta el poder y por lo tanto, me gusta esto.

— ¡Espero que obedezais mis órdenes!— Grito y todos a la vez, dicen; Si señor.— Podéis retiraros.— Ordeno y todo el mundo desaparece de mi vista en cero coma.

Me gusta esto de mandar.

Espero encontrar antes de que acabe la semana a mi compañera o tua
cantante o lo que sea... porque si no, me obligarán a casarme con la que ahora es mi comprometida.

Me levanto del trono y salgo del castillo con mi súper velocidad, menos mal que la tenemos.

Algo bueno de ser vampiro...

El aire me da en la cara por lo rápido que voy por las calles del mundo humano y cuando menos me lo espero vuelvo a pararme en la frontera de los lobos, ¿Por que? No lo se y lo único que se es que los vampiros tenemos prohibido entrar.

Algo me atrae mucho de aquí, para venir inconscientemente.

Todas mis vueltas terminan en la frontera de lobos, no se el porqué, pero hoy voy a entrar y voy a descubrir el porqué me llama tanto la atención.

Vigilo que no hay lobos cerca y con rapidez voy hacia donde el olor que me atrae aquí. Cuando llego lo primero que veo es, una finca.

¿Que habrá aquí, para que me atraiga tanto?

Entro en la finca, usando mi supervelocidad como antes y sigo el olor hasta que me encuentro enfrente de una puerta marrón con el número 7 en ella.

El olor proviene de aqui.

Apego la oreja a la puerta y consigo oír a una niña pequeña que está gritando cosas sin sentido, aparte de que hay otra voz, la de un hombre. Gruño y no se el porqué, pero tampoco quiero que ese hombre esté con ella.

Ella es mía.

Me reprendo a mi mismo por pensar eso, al fin y al cabo es una niña. Pero...¿Por que me atrae tanto?

Igual es su sangre.

Ese pensamiento está mucho mejor y igual solo es su sangre lo que me atrae de esa pequeña loba.

Como sea su sangre... la dejaré disecada, porque ella es muy pequeña.

Cuando escucho unos pasos que vienen hacia la puerta, comienzo a salir con disimulo de esa finca, aunque se... que mi olor lo reconocerán muchos, ya que soy un vampiro y ellos son lobos.

Estúpido Vampiro.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora