Capitulo 13

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Su cara lo dice todo, se que no quiere aceptar y que no le hace ni puñetera gracia que yo me la lleve o la venga a visitar y... haber yo por una parte lo entiendo, ¿Quien deja que un chico venga a ver a su sobrina, la cual es como su hija?¡Nadie!O por lo menos yo no dejaría que mi futura hija se viera con un chico.

Antes me tienen que matar.

Miro hacia atrás y me encuentro con la preocupada mirada de mi tua cantante y frustrado por verla así, gruño.

No me gusta verla así...

Agarrando una de sus pequeñas manos, le doy un suave apretón y ella alza la mirada para mirarme a los ojos, ya que le sacó como dos cabezas de altura.

Es muy pequeña... y tierna.

Entrecierro los ojos hacia su dirección y cuando ella me regala una de sus hermosas sonrisas de labios cerrados, me giro hacia su tio, el cual aún está con cara de estreñido.

— No tengo todo el día...— Comento en voz alta y el me mira mal.

— Es una decisión difícil.— Dice, aún mirándome mal.— Dejame pensar...— Pide.

— Pues mientras piensas, me la llevo.— Digo y comienzo a darme la vuelta, hasta que grito un ¡No! de su tío y me quedo como estaba antes, mirandolo a él.

— Ya elijo.— Se apresura a decir.— A..Acepto.— Dice después de lo que parece una eternidad.

Asiento.

Me giro hacia mi pequeña compañera y un susurro, le digo.— Ve con el.— Asiente y antes de que pueda dar algún paso, la agarro de un brazo y le vuelvo a susurrar.— Deja la ventana abierta, esta noche vendre por ti.— Sonrio con arrogancia al ver el pequeño y tierno sonrojo que se le está formando en sus rechonchas mejillas.

Con la mirada hacia el suelo y el sonrojo más rojo que nunca, asiente con la cabeza y va hacia donde su tío.

— Abigail..— Dice el, al recibirla con un abrazo.— ¿Como as podido dejar que este animal te toque?— Dice a la vez que la separa bruscamente de su cuerpo, para mirarla fijamente a los ojos.

— Como me entere de que le hace algún mal, te arranco la cabeza.— Amenazo con una sonrisa y de lo más tranquilo.

NADIE LE HACE DAÑO.

— Strix...— Pronumcia mi nombre y es la primera vez que disfruto que alguien diga mi nombre.

La miro, me mira como diciendo; Calmate y como un buen compañero le hago caso a medias.

— Tu ya estás advertido.— Le digo seriamente a su tío.— Mi beso de despedida, ¿O no piensas dármelo?— Le exijo a ella, intentando parecer serio.

Se rie.

— Nop.

— ¿Como que nop?— Pregunto en un tono juguetón.

— Como que no.— Contesta ella con una sonrisa de oreja a oreja.— Eso hay que ganaserlo.

Sonrio y dándome totalmente igual la presencia de su tío, miro hacia el cielo azul y espejado que ahí hoy y grito.— ¡Se te a caído!

Ella me mira confundida y cuando la escucho hablar, vuelvo a gritar de nuevo mirando al cielo.— ¡Un ángel!— Ella se rie y puedo jurar que es lo más angelical que e escuchado en mi vida y eso que an sido mucho años de vida...

—Eres muy tonto...— Dice ella con una sonrisa y aunque no crea en nada, rezo porque no se borre nunca de su rostro.

— Y tu una muñeca.

Estúpido Vampiro.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora