Despues de haberla dejado en el instituto volví a lo que es mi casa— Si se le puede llamar casa...—actualmente y la que actualmente parece que alguien la a destrozado.
No lo parece... lo está.
Gracias por decirme lo que veo, conciencia.
— ¡Mierda!— Grito enfadado.
— U la la.— Dice una voz a mis espaldas.
Asher.
— ¿Quien a sido?— Demando.
— No lo se... acabo de llegar, al igual que tu.
— Mierda, mierda y ¡Más mierda!— Pego un puñetazo a la primera pared que veo y se agrieta un poco.
— Tranquilo...— Dice el como si nada.
— ¡No! No quiero estar tranquilo, quiero matarlo.
— No sabemos quien es...— Señala y lo miro mal.— Okey, okey... no me mires así, encontráre al responsable.— Asiento a sus palabras y después de un segundos se marcha.
Me siento en la cama y después de volvé a hecharle una mirada a todo el desastre que hay, me paso las manos por la cara, frustrado e irritado.
— ¡Malditos, desgraciados!— Grito.
Todo está roto y tirado por el suelo, cuando me fijo mejor en la isla, me doy cuenta de que hay un papel doblado y no lo he visto hasta ahora por mi enfado. Me levanto de un salto de la cama y voy hacia el papel, lo desdoblo y leo lo que pone.
Cuidadito con la princesita de tus ojos... algo malo puede llegar a pasarle.
C.
Firmado con una C., ¿En serio? Un poco cutre y anticuado para los tiempos que estamos... ¿Por que no quiere que sepa su nombre? Si al fin y al cabo, voy a matarlo.
Llamo rápidamente por teléfono a Asher y le comento todo, el me dice que dentro de un rato estara aquí, así me vuelco a dejar caer en la cama y con un suspiro, cierro los ojos.
***
— Despierta...— Dice una voz algo rara y me remuevo en la cama.— Despierta...— Vuelve a decir, abro un ojo y lo primero que veo es a Asher haciendo el gilipollas. Literalmente. Esta meneando los dedos de sus manos, las cuales las tiene extendidas hacia mi y e intenta poner voz macabra.
Es raro..
Mucho.
— ¿Que pasa?— Pregunto terminado de abrir los dos ojos del todo.
— E vendido porque me as llamado y te encontrado como un gran bebe durmiendo... así que he decido despertarte con mi super voz macabra.— Dice el, guiñndome un ojo.
Rertifico: Es gilipollas.
— Pues a buenas horas vienes...— Digo pasándome la mano por la cara.— Ya es muy tarde.
— E tenido algunos problemillas...— Comenta, rascándose un brazo. Esta nervioso.
— ¿Que clase de problemillas?— Imitó su voz en la última palabra y le sonrio con burla.
El me mira mal y después de un momento de "miradas asesinas" habla.
— Ella se a enfadado y...— Baja la cabeza avergonzado.— Me a obligado a llevarla a comer pizza.— Se sonroja y puedo jurar que en larga y extensa vida que tengo de vampiro... QUE NUNCA LO HE VISTO SONROJARSE.
— Impresionante.— Digo, el enarca una ceja con curiosidad y sigo hablando.— Nunca te había visto sonrojar.— Estalló a carcajadas cuando veo su mirada de odio hacia mi.
— No tiene gracia...— Dice el, molesto.— Ella es como un torbellino, pequeña y bonita... pero cuando la conoces, cuando la conoces es como un pequeño demonio.
— Demonia.— Corrijo, me vuelve a mirar mal y con suficiencia.— Ya tenéis algo en común.—Digo, intentando no reírme. Juro que lo estoy intentando.— Tu su demonio y ella tu demonia. Suena hasta cuqui...
— ¿Eres imbecil? Si, lo eres.— Dice el, rodando los ojos.— En todo caso ella sería mi diabla.
— Como sea.
— Enséñame la carta.— Cambia de tema y con la cabeza le señaló la isla.
Se levanta de la cama y va.
— ¿C? Que tipo más anticuado...- Dice doblando de nuevo la carta.— Dame un papel y un boli, le voy hacer una carta y la voy a firmar con... ¡HDPVAM!— Grita toda esas letras, lo miro raro.
— No sabes su dirección...
— Hay esta el problema, que si no...— Se muerde la lengua, para intentar parecer amenazante.
Me río.
— ¿Por que si no, que?
— Le reviento la cabeza.
— Me gusta.
— A mi también.— Se rie.— Amenaza a tu princesa... lo más normal es que te la trajeras contigo y así la cuidas mejor.— Sonrio ante su idea.
Normal...
— Me parece perfecta...
— Hay un problema.— Me interrumpe y lo miro mal.
¿Que problema puede haber con eso?Ninguno... así que ya está, me la traigo conmigo y ya.
— Igual ella no quiere ir contigo.— Termina de decir.
— Pues vaya...
Parezco un niño ahora mismo, porque toda la ilusión que tenía se a esfumado y eso, de cierta forma me cabrea.
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Estúpido Vampiro.
FantasyElla era la presa y el cazador que deseaba su sangre, hasta que algo dentro de el le dijo que no. Ella no era su presa, ella era su compañera y terminaria siéndolo, porque no le quedaba de otra opción. ¿Podrán Strix y Abigail ser felices? Entra y lo...
