Capitulo 27.

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Prácticamente me golpeó con todo lo que vio en su camino y una de esa veces vio una aparato de plástico, duro y cuadrado, cual objeto paro a acabar a mi frente. Si, a mi frente y ahora tengo un maldito moratón en toda la frente y lo peor de todo es que cuando paro, me dijo... Las consecuencias de tus malas palabras y se fue tan pancha.

— ¿Duele?— Pregunta el demonio y lo miro mal.— Y yo que quería que hoy fueras a conocer a mi compañera...— Dice con un tono de pena.

—Callate ya.

— Es que me parece divertido que tu, el súper rey de los vampiros, el anciano cuanto a edad y el mega arrogante de soy el rey y no hay quien me gane... se deje golpear por una chica de cuanto... ¿16 o 17 años?

— Te estás pasando y si a ella no la golpeó a ti si.

— Seguro.— Se rie.

— ¿Sabes quien es ese tal C?— Pregunto cambiando de tema.— No para de llamarme y amenazarme.— Bufo con molestia.

— Ya se quien es... y no te va a gustar.— Dice con cautela.

— Habla.— Ordeno seriamente.

— Arcángeles.— Confiesa.— Más específicamente el capitán, jefe, el superior o como quieras llamarlo.— Se rie.

Maldito arcángel.

No. Me. Lo. Creo.

Ese desgraciado que quiere de mi mujer, ella es una loba y el un simple ángel que se tropezó y cayó del cielo.

— Drac Caldwell.— Pronunció el nombre de el maldito arcángel.

— Ese mismo.

— Lo quiero muerto.— Demando y lo miro.— ¿Entendistes?— Asiente con una sonrisa diabólica.— Que sufra y déjale claro que nadie se mete con la mujer del rey.— Sentencio.

— Posesivo.— Se rie.— Que nadie se meta con la mujer del rey.— Me imita y al ver mi cara comienza a reírse como un retrasado.

Lo que es.

En algo estamos de acuerdo.

— Dijo que no era el único que la buscaba.— Le informo.

— Y no es el único... tiene detrás a...— Se calla y saca un papel de su bolsillo.—... a los ángeles, a los duendes, a algunos lobos que no la quieren como alpha y a un demonio.

— ¿Sabes quien es ese demonio?— Pregunto con curiosidad.— Un poco raro que sea solo uno...— Susurro.

— Se llama Asher Frey y está locamente enamorado de la loba gruñóna.— Lo miro mal y se rie.— ¡Es broma!— Grita.— A los demonios los tengo yo controlados, ya sabes...— Me guiña un ojo.— ...amigo de satanás.

— Vete a tomar por culo.

— Maleducado.

Lo miro mal, el alza las manos sobre su cabeza en signo de inocencia y con una sonrisa burlona se va.

Yo hago lo mismo y voy rumbo a lo que es mi hogar actualmente, rogando a todos los dioses posibles que la lobita no se haya escapado.

***

Cuando llego todo está como lo dejé y cuando voy a poner el grito en el cielo para llamar a la lobita, la veo echada en la cámara y ahora que me fijo durmiendo parece un angelito.

Que pena que ni los ángeles la quieren viva...

Resoplo frustrado y deshaciéndome de toda la ropa que llevo, me acuesto en la cama, junto a ella.

— Ya as venido...— Susurra, girandosé y abrazándome contra su cuerpo cálido.

Sigue durmiendo como un perezoso y yo solo puedo pensar en cómo haré para que nadie la lastime...

Para que nadie consiga tocarla..

Para que nadie me la deprima o se la lleve...

Y lo más importante, para que ella no sufra con todos los acontecimientos que van a suceder, porque tenemos mucho enemigos.

Los cuales no nos quieren ver juntos...

Me acomodo con su cuerpo encima de mi y al rato consigo dormirme.

— ¡Mami!— Chilla la voz de un niña.— ¡No me deja jugar!— Vuelve a chillar, pero esta vez entre lloros.

— Ya, ya, mi niña...— Dice una voz que se me hace bastante familiar.— Ya está aquí mami.— Sigue diciendo la mujer, mientras calma a la niña.

Intento mirarle los rostros, pero no los consigo ver ya que parecen estar borrosos ante mi vista.

— ¿Papi aún no viene?— Pregunta la niña.

— Aun no, corazón.

Me acerco hacia ellas para intentar verlas, pero cuando estoy aun paso de ellas... caigo como si estuviera en un rascacielos y cuando parece que estoy apunto de estrellarme contra el suelo, me despierto.

¿Una niña?

La mujer definitivamente era Abby, pero la niña... ¿Quien era?¿Mi hija? Porque no creo que mi mujer se vaya a ir con otro.

Lo que te faltaba...

"Solo a sido un sueño".

Me repito varias veces y miro hacia el otro lado de la cama, donde se encuentra Abby echada.

Suspiro con alivio.

Solo a sido un sueño, me confirmó en cuanto la veo a mi lado.

Estúpido Vampiro.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora