Rebeka y Abby parecen ser mejores amigas, porque desde que llegamos no paran de hablar y reír.
Normal las dos están igual de locas...
—Tenemos que matarlos a todos...— Dice Asher con diversión.
— Primero hay que interrogar al duende.— Le digo.— Dame uno.— Pido y el me pasa un cigarro, el cual me pongo en los labios y en con el encendedor lo enciende.— Ahí que saber porqué buscan a Abby...— Termino de decir tirando el humo.
— Pues vamos a ello.
— Strix...— Dice la dulce voz de mi compañera. Me giro para verla y la diferencia de altura hace que tenga que inclinar la cabeza hacia abajo.— Quiero probarlo.— Sonrie intentando convencerme.
— No.— Digo seriamente y paso por su lado.— Vamos, Asher.
— Pero, Strix...
No contesto y junto a Asher pasamos al cuarto en donde hemos metido al duende atado de manos y pies.
— ¿Estas cómodo?— Pregunta con gracia, Asher y el duende gruñe.
— Quiero que me diga todo sobre mi compañera.
— Esa zorra esta corrompida con una maldición.— Miro a Asher y con eso solo va y le pega una patada.
— Habla bien, si no quieres recibir más fuertes.— Advierto y el asiente quejándose del dolor.— Habla.— Digo pacíficamente y lo más calmado que puedo.
— ¡Es la verdad!— Dice el duende.— Su abuela estaba corrompida por una maldición y ahora la tiene ella.
— ¿Que maldición?— Pregunto.
— Traerá el hambre, el dolor y la muerte el día que cumpla los dieciocho.— Sentencia.
— Aun queda un año.— Digo.— Debe haber una forma de quitarla.
— Matandola.— Dice en un murmuro el duende.
Lo miro mal.
— Asher encuentra a una bruja antigua.— Demando.
— Esas no puedes hacer nada...— Dice el duende.
— ¡Bien! Según tu ¿que hacemos...?
— Ahí una manera de matarla y que vuelva a vivir.— Dice.— Así estará viva, pero sin la maldición.
— ¿Como?— Pregunto.
— Convirtiendola en vampiro.
Esas palabras son como balas que penetran mi piel. Vampira y loba, una híbrida. Ella no va a querer y la voy a tener que obligar...
— Probaré con la bruja de momento.
— Lo que quieras... tienes un año de tiempo.
— Te soltare y te irás con los tuyos.— Asiente.— Pero te vas y nos dejas.
— Si pasa el año y no lo as arreglado volveré...— Dice seriamente y desatandolo, dejo que se marche.
— Volvemos a mi castillo.
*🧄*
— ¿Quien es esta, Strix?— Pregunta Abby en un susurro.
— Te van a hacer una pequeña revisión y quiero que te portes bien.— Le explico.
— No soy una niña pequeña.— Replica.
— Solo deja que te mire.— Le pido y asiento algo desconfiada.
— ¿Quien es la chica?— Pregunta la bruja.
— Yo.— Dice Abby.
— Acuéstate aquí.— Le dice y Abby se acuesta en una mesa.
— Te sacaré sangre.— Le explica la bruja.— ..y te daré un líquido.— Asiente dando a entender que la a entendido.
La bruja procede a quitarle un tubito de sangre y después de pasar las manos por encima de su cuerpo, le dice que se levante y le da el liquido que debe beberse.
— Ya estaría.— Avisa.— Solo falta que haga efecto.
Abby se bebe el líquido con una mueca de asco y me acerco a ella para darle un beso en la frente.
— Asher, pagale.— Demando y cojo en brazos a Abby.—Este es nuestro castillo.— Le digo mientras me la llevo a nuestra habitación.— Tiene cinco plantas y nuestra habitación está en la quinta.— Se rie y le sonrio.— Ya te lo esperabas...— Asiente con una sonrisa.— Soy un vampiro algo tenebroso, así que prefiero la quinta planta y estar solo.
— Ahora estarás conmigo.
— Tu no me molestas.
— La primera y segunda planta es de los sirviente.— Explico y asiente.— Hay ascensor, esto es un castillo moderno.— Le digo con una sonrisa y ella me la devuelve.
— ¿Y por que subimos por las escaleras?— Pregunta.
— Me gusta sentir tu cuerpo junto al mío, cada vez que doy un paso.
— Tonto.
— Tonto, no... demasiado listo diría yo.
— Eres un vampiro al fin y al cabo.
— Y tu una loba, mi lobita.
— Solo tuya.
Cuando llegamos a mi habitación abro la puerta como puedo y la dejo en la cama.
— Acomodate que esta será tu habitación a partir de ahora.
— Una habitación bastante grande... de seguro y cabe otra cama.
— Si cabe, pero ya hay una así que la otra es una tontería.
— Porque tu lo dices.
— Porque yo lo digo.
Ella se descalza, para acostarse en la cama y yo la sigo, colocandome detrás de ella y abrazandola por la cintura.
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Estúpido Vampiro.
FantastikElla era la presa y el cazador que deseaba su sangre, hasta que algo dentro de el le dijo que no. Ella no era su presa, ella era su compañera y terminaria siéndolo, porque no le quedaba de otra opción. ¿Podrán Strix y Abigail ser felices? Entra y lo...
