Capitulo 3.

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Después de esas conversaciones que tuve, una con el alpha y la otra con el maldito demonio de mi amigo, volví a traspasar la frontera de los lobos y...¡Por fin! La vi.

Estaba con su tío — El alpha falso.— ,una mujer que estaba embarazada y ella, la cual jugaba en el arenero del pequeño parque en el que estaba.

Simplemente hermosa...

Eso fue lo que pensé al verla.

Y ahora, pues ahora me encuentro a punto de matar a un vampiro que se pasó de listillo y quiso traicionarme... pero como siempre, ganó y los descubro.

— Tus últimas palabras.— Digo antes de clavarle una estaca de madera en el corazón.

La madera no consigue matar a un vampiro, pero por lo menos hará que pase toda su eternidad metido en un ataúd.

— No me arrepiento de haberte traicionado.— Dice mirándome fijamente.

Me río.

— Te admiro.— Digo y el me mira sorprendido, no esperaba esas palabras.— Defiendes tus ideales y por esos ideales te irás a la mierda.— Digo y cuando termino de pronunciar esas palabras, le clavo la estaca.— Que descanse en paz, porque tienes toda una eternidad.

— Señor, ¿Que hacemos con el?— Pregunta una de mis sirvientas.

— Que lo entierren vivo.— Ordeno.

Enterrarlo vivo es uno de los castigo que más uso para los traidores y eso de alguna manera u otra hacen que me respenten más de lo que ya hacen.

— Si viene Asher, dile que no estoy.— Le digo a mi sirvienta cuando vuelve con unos hombre detrás de ella.

Los hombre se ponen a hacer su trabajo y ella asiente, haciéndome saber que me a escuchado.

Rápidamente salgo del castillo y dejando todo atrás, voy directamente a un nuevo centro.

Comienzo a buscar una tienda de juguetes y después de tantas tiendas de ropa, la encuentro. Entro en la tienda y me dirijo a una pasillo, en lo cual todo es rosa y hay un montón de muñecas.

¿Cuál elijo?

Veo una una muñeca castaña, llamada Rosic y parece ser que esta muñeca es muy famosa, porque hay un montón de ellas, pero haciendo diferentes cosas.

¿Le gustará?Yo creo que si.

Agarro una de estas Rosic que aparte tiene un coche rosa y me dirijo a la caja, en la cual me encuentro a una rubia con los ojos azules.

Se parece mucho a otra de las muñecas que había...

Le entrego la caja en la que va la Rosic y el coche y ella rápidamente escanea el código y me dice el precio.

— 49,99 Dólares. — Dice, esperando a que le pague.

— Tome.— Le doy el dinero y agarro la bolsa de en la que a puesto el regalo.

Después de salir de la tienda voy directamente hacia la frontera de los lobos y cuando estoy a punto de pasar, me pregunto.

¿Que hago?¿Desde cuando compro juguetes?¡Soy el maldito rey de los vampiros! Y aquí esto, llevándole una muñeca a una niña que ni conozco, la cual solo se que es un princesa, que es hermosa y que seguramente sólo la quiera por su sangre.

Dejo mis pensamientos a un lado y sigo andando hasta el pequeño parque, en el que siempre a las cinco de la tarde la traen para jugar.

Esta vez está sola.

Esta muy concentrada en hacer un castillo de arena y parece que hable o que comente algo, lo que la hace parecer aún más tierna de lo que ya es. Mira a sus alrededores, como si buscara algo y cuando me mira... puedo ver perfectamente esos ojos verdes esmeraldas, los cuales me recuerdan a la muñeca que hay en la bolsa. Ojos verdes y castaña, igual que ella.

La muñeca fue hecha a su imagen y a su semejanza.

Me acerco con paso cautelosos, lo cuales ella, observa y cuando estoy a pocos centímetros de ella, sacó el juguete de la bolsa y se lo entregó.

— ¡Ohhh!— Chilla la pequeña niña, cogiendo el juguete.

Parece que la quiera secuestrar...

— Para ti, muñeca.— Le digo y no de forma sexual o algo así, si no, porque de verdad se parece a la muñeca que le he comprado.

— Gracias, señor.— Dice con una voz dulce y aniñada. Perfecta para sus cinco o seis años.

— De nada.— Digo ofreciéndole una sonrisa y cuando me énbobo por su belleza, escucho un ruido.

— Ya nos veremos, preciosa muñeca.— Digo y con esas palabras desaparezco.

No se porque es... pero yo no quiero su sangre, la quiero a ella.

Estúpido Vampiro.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora