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Wanda's pov:

-¿Te sientes bien? - Preguntó Natalia tomando mi mano.

-Sí, sólo fue un cortecito. - Murmuré observando el vendaje de mi mano. - ¿Cómo estás tú y mi cachorro? - Pregunté observando su abdomen.

-El doctor dice que bien, pero antes de los tres meses hay que tener resguardos. - Murmuró Nat acariciando su abdomen.

-Espero que todo resulte bien. - Murmuré cerrando los ojos. Yelena entró a la habitación.

-¡Hey! - Sonrió levemente. - ¿Cómo están?

-Bien, ex jefa. ¿Usted? - Pregunté y Natasha sonrió.

-¿Ex jefa? - Preguntó.

-Soy su ex jefa, bueno... Soy jefa del trabajo de Wanda y la despedí. - Murmuró. - Así que pueden largarse del país.

-¿Largarnos? - Preguntó Natalia. - ¿Y mi empresa? - Preguntó.

-Encontré a alguien perfecta para llevar la gerencia mientras estés fuera. - Murmuró Yelena. - Y podrán inaugurar el hotel Ivanya Romanoff. - Sonrió.

Vi los ojos de Natasha llenarse de lágrimas.

-¿Qué? - Preguntó con la voz temblorosa.

-Oh, sí... Eso. - Murmuré. - Gracias por arruinar la sorpresa, Yelena.

-Ya sé, me extrañaban. - Murmuró ella yéndose a la puerta. - Ahora que sé que están bien. Les deseo suerte.

Abrió la puerta y la llamé.

-¿A dónde te vas? - Pregunté rápidamente.

Ella se detuvo y se giró lentamente. Nos observamos un par de segundos. La vi sonreírme.

-No te interesa, cara de rata. - Murmuró. - Si llegan a necesitarme sabran de mí, de lo contrario...

-¿Por qué? - Pregunté. - No, no... No puedes irte y...

Ella soltó una risita.

-No exageres. - Murmuró. Observó a Natasha. - Cuídala. - Murmuró antes de salir de la habitación dejándome con la palabra en la boca.

Eso era muy característico en la ex rubia ahora castaña.

-Estaba pensando... - Comenzó Natasha y la observé apartando a Yelena de mis pensamientos. - Te follaste a mi hermana...

Me sonrojé y solté una risita nerviosa.

-Sí, bueno... Tú también a mi hermano... - Murmuré. - ¿Estamos a mano?

-¿Lo disfrutaste? - Preguntó y giré los ojos. - Contesta, estamos hablando. ¿Te arrepientes?

-No, no me arrepiento. - Fui sincera.

Realmente disfruté estando en ese pequeño lapso de tiempo con Yelena. Disfruté sus besos de una noche, disfruté dormir con ella y no cambiaría nada...

-Pasé tanto tiempo arrepintiendome sobre lo que pasó hace años... - Comencé. - Mis errores, no van a ser algo por lo que me culparé eternamente. Aprendí de ellos, y realmente no voy a arrepentirme de lo que pasó con Yelena, era lo que quería... Creo que merecía algo de felicidad entre tantos años de caos y dolores absurdos.

Ella asintió.

-¿Disfrutaste estar con Peter? - Pregunté.

-Al inicio.... - Admitió. - Antes de que se volviera un psicópata.

-Yo era la mejor Maximoff para ti. - Murmuré y ella asintió sonriente.

-Lo sé. - Suspiró. - ¿Nos merecemos una oportunidad, no? - Preguntó y asentí lentamente. - A veces siento que esto estuvo tan envuelto en un ambiente tóxico que...

-Que nuestro amor será tóxico también. - Murmuré y ella asintió. - Existe la terapia, tú la necesitas y yo también, podríamos tomar terapia de parejas...

-¿Por cuánto más? - Preguntó entristecida.

-Por lo que nos tome, cariño. No voy a rendirme contigo en éste punto de la historia. - Murmuré tomando su mano. - Es nuestro momento de ser felices y así será.

Natasha asintió lentamente y unió nuestros labios con suavidad. Tomé su nuca pegandola más a mí.

Ella no entiende todo lo que la amo y lo que daría por no volver a perderla. Natasha es el amor de mi vida y pasé tantos años intentando arrancarla de mi piel y de mi ser... Actualmente sólo quiero abrazarme a ese sentimiento de amor tan puro y no dejarlo ir.

Cada vez que pienso en todo lo que amo a Natasha, no dejo de pensar en que en algún punto hice algún pacto con el diablo o con Dios para evitar que alguien más fuese mi alma gemela, porque sin importar los años, las personas, las manos que tome y los besos que de... Siempre que pienso en mi envejeciendo... Es su rostro el que veo a mi lado.

Los ojos de Natasha son aquella calma en las tormentas que pase todos éstos años, y cuando ni siquiera podían calmarme, ella era el faro que lograba iluminar absolutamente todo el camino para que yo pudiese orientarme y llegar a lo que debía. Toda mi fuerza se debe a ella, estoy muy enamorada y suena ridículo, porque el amor lo es. El amor es ridículo, y en lo ridículo está el amor.

-¿Recuerdas cuando estabas embarazada de los gemelos y yo solía hablarles por tu ombligo? - Pregunté avergonzada.

Ella comenzó a reír.

-¿Necesitas que levante mi camiseta, verdad? - Preguntó y sonreí.

-Cuanto me conoces, muñeca. - Murmuré sonriente.

Ella se levantó de la silla. Subí su camiseta dejando libre su abdomen.

-Hola, cariño. Espero que estés allí haciendo tus cosas de bebé, o que pronto empieces a hacer tus cosas de bebé. - Murmuré calculando los días y notando que aún no era un bebé. - Bueno, sólo espero que lo logres y... Poder verte, nada tranquilo, mamá tiene espacio allí dentro para ti... - Besé el abdomen de Natasha. - Hemos recorrido un largo camino para llegar hasta la meta, así que espero que tú seas el premio al esfuerzo o no te compraré juguetes para navidad y... - Dije molesta.

-Wanda aún no nace y ya lo estás regañando. Déjalo. - Gruñó Natasha jalando mi cabello.

-¡Auch! - Me quejé. - No seas grosera. Esta conversación es entre mi bebé y yo, ¿por qué te metes, grosera? - Pregunté molesta.

Natasha giró los ojos y volví a observar su abdomen.

-Ignorala, no vale la pena hablar con ella. Habla conmigo.

-Basta, Wanda Michelle Romanoff. - Me regañó.

-¡Eres una aburrida, Natasha! - Me quejé y Nat bajó su camiseta.

-Y tú una demente. - Se burló antes de unir nuestros labios. - Por cierto... Lindo detalle el de hacer un hotel con el nombre de nuestra bebé.

-Ya sé, es el hotel de nuestros hijos. Les hice construir uno en los sims y luego un arquitecto lo hizo en otra isla que me consiguió Ágatha.

-¿Ágatha? - Preguntó extrañada.

-Mi ex jefa. - Murmuré nerviosa. Natasha bufó.

-¿También te acostaste con ella? - Preguntó y solté una risita.

-Mira, en mi defensa a veces pienso con el pene. - Me excusé.

Natasha suspiró.

-Ahora eres mía. - Gruñó antes de besarme. - Ámame a mí.

Solté una risita y asentí volviendo a besarla.

Al fin todo va bien.

Nota de autor:

¡Hey! Les tengo una sorpresa. Hoy Anahel_ está de cumpleaños, así que díganle feliz cumple y agradezcanle, porqueeee debido a eso, hoy subiré nuevamente "sokovian baby" y la dejaré por toda ésta semana para que pueda volver a leerla, descargarla, etcétera, y luego volveré a archivarla. Ojo a ésto, NO pueden volver a subirla aquí, NO se puede adaptar, NO pueden volver a subirla en otro medio de lectura, aclarado ésto. Disfruten, chinchulines eróticos.

-Codex.

¿Gemelos? [g!p] ; scarletwidow - Wandanat Donde viven las historias. Descúbrelo ahora