«Un maldito témpano de hielo».
Ángela.
No se que cosa me pico, pero la carcajada que suelto no es normal y la cara de Álvaro lo confirma ya que afloja el agarre aún con clara confusión en su rostro. Y es que no dejo de reírme hasta que por fin soy yo la que me deshago del agarre bruscamente.
- ¿Sabes? He conocido hombres estúpidos -me alejo solo un poco para mirarle la cara-, pero vaya que tú te llevas el premio, Álvaro.
- ¿Me ves cara de payaso o que? -Suelta la pregunta molesto.
- De imbecil, que es casi lo mismo -ya no me causa gracia esta situación-. No se de que diablos estás hablando con ese "plan" pero a mi me dejas en paz ¿Quedo claro?
- ¿Que hacías con el doctorcito?
Sin previo aviso, sujeta el cinturón de mi vestido y en menos de lo que esperaba me pega hacia el de un solo tirón.
- ¿Te gusta el doctorcito? -Pregunta de nuevo.
¡¿Dios por que esto tiene que ser tan difícil para mi?!
Mi vista viaja a sus labios y luego a sus ojos los cuales se encuentran entrecerrados y con un ligero ápice de molestia.
- Lo que yo haga con mi vida no es tu asunto y ya te lo he dicho, Álvaro -Huyo de sus brazos- Aléjate de mi y no me vuelvas a buscar, no soy la mujer que piensas.
- Nunca he rogado por una mujer y no la haré ahora -se dirige a su coche pero da la vuelta antes de abordarlo-. Suerte con Galván.
Se sube por completo, enciende el auto y en menos de lo que esperaba desaparece de mi vista, ahora si dejando un nudo en mi garganta el cual no puedo explicar. Que jodido problema con Álvaro Beltrán y la capacidad que tiene para ponerme loca de la cabeza.
El sonido de mi celular me hace espabilar, lo saco de mi cartera y veo el nombre del doctor en la pantalla ¿Los hombres no duermen? ¿No se cansan?
Galván: Ya llegue a casa, espero que estés bien.
Pd: Estabas hermosa el día de hoy.Ángela: Lo se.
Guardo el móvil y entro a casa para ducharme, el día de hoy fue más que atareado. Fotografías, mujeres magrearas, malteadas y Álvaro molesto.
¿Por que estaba molesto? No tiene algún motivo, apenas y me conoce. ¿Sentiría lo mismo que que yo cuando vi que tocaba a Claudia? No se.
La opción que me queda es llamar a Olivia y desahogarme.***
- Eso es amor -dice casi segura- así es el amor.
Desde que empecé a contarle a Olivia la situación, su única respuesta fue; que era amor. Ella está mal de la cabeza ¿Como dos personas que se conocieron hace menos de una semana pueden estar enamoradas? De solo pensarlo me da risa.
- Nos conocemos hace una semana -Le reafirmo.
- No se tu, pero yo creo en el destino, mi amor -Se quita la almohada para mirarme-. Y cuando dos personas están destinadas a estar juntas, siempre, créeme que siempre se van a encontrar.
Suspira de nuevo.
- Ustedes dos están destinados, esa es la respuesta.
"Ahora si está loca"
- Por Dios, borrare eso de mi mente. -Respondo con asco.
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Más allá de mi orgullo// EDITANDO.
Historia CortaÁngela Maltés, cuyo orgullo compite con su ego. Arrogante, sin sentimientos y misteriosa, dispuesta a cualquier cosa por conseguir lo que quiere sin importar a quien lleve por delante. Es una mujer segura de sí misma y que jamás le bajaría la cabeza...