El segundo día de Katsuki tampoco fue tan productivo. Lo principal fue establecer su horario de trabajo en el rancho para los días que siguieron. Como era un chico relativamente nuevo y que no tenía ni puta idea de trabajo agricultor/ganadero, le dejaron las cosas más simples.
Se levantaría a las 5 de la mañana y le darían de entre media hora a 45 minutos para arreglarse y desayunar –más o menos, lo mismo que al resto de la casa–. Después "ayudaría" a Shouto y Natsuo con las vacas lecheras, antes de ir a recoger los huevos de las gallinas.
Cabe aclarar que con esa tarea sintió que le atacaban velociraptores en las manos; no sabía lo salvajes que se ponían las gallinas ante la colecta de huevos. Toda su vida pensó que serían como los de pollitos en fuga.
Después ayudaba a Touya y Enji con la alimentación en los corrales antes de regresar con los chicos para guardar la leche. Fuera de eso, la familia decidió que podría encargarse de los 5 becerros. A fin de cuentas, Katsuki no les servía de nada en realidad.
Fuyumi se apiadó de él y lo sacó de tanto animal para que la ayudara con las cosechas. El aire fresco y estar rodeado de vegetación parecieron calmar a la fiera. Con sombrero, guantes y botas de trabajo, se encargaba por 2 horas ayudando a la hermana.
Después le arrastraban de vuelta a los corrales de ganado para que entretuviera a los becerros mientras que el resto de hermanos se ponía a vigilar el pastoreo del ganado y a rotarlos de vez en cuando, bajo la mirada de Katsuki.
Antes de la hora del almuerzo, Rei le llamaba para que ayude y junto con Fuyumi los tres terminaban justo antes de que Katsuki gritara –o sonara la campana, sea cual sea el caso– para llamarlos a comer. Después de la comida tenían un breve descanso.
Como ya no tenían nada que darle a Katsuki para que estuviera ocupado siempre, le dejaron la tarde para ayudar al cuidador de los caballos y matar el tiempo. Si no quería hacer eso, podía ayudar a Rei en la limpieza de la casa.
Casi como al atardecer o antes se encargaban de meter todos los animales a sus casitas para que pasaran la noche. Rei y Fuyumi volvían a llamarlo para saber si quería ayudar con la cena y cuando todo estaba listo se sentaban a comer.
Solo después, finalmente Katsuki podía encargarse de su cuidado personal. Se daba una ducha, se ponía todos sus productos de skincare y cuidado del cuerpo y podía disfrutar revisar las redes sociales, jugar, ver una película o serie, leer o simplemente acostarse para descansar.
O si quería, pasar tiempo de calidad con la familia de extraños jugando juegos de mesa como cartas de naipes con apuestas. O dados, o dominó, o jenga, o UNO, o cualquier otro juego que incluyera más de 3 jugadores que tuvieran dinero para apostar o alcohol para beber.
Sino, tenía una video-llamada con sus padres antes de acostarse a dormir –por el cambio de horarios de donde se encontraban ellos y que realmente Katsuki se sentía solo– y solo después podía apagar las luces y conciliar el sueño para repetir la misma rutina el día siguiente.
Las manos tenían ampollas que pronto se convertirían en callos. Apestaba a sudor más veces de las que alguna vez le pasó en el gimnasio o en la clase de educación física. Y los pies le dolían horrores. Y solo iba por su cuarto día. Le quedaba todo un mes o más de esa tortura.
Lo peor del asunto eran las fotos en redes sociales de sus compañeros de clase donde se divertían en vacaciones. En la playa, en la montaña, fuera del país. Sea donde fuese, definitivamente eran mejor que las suyas. Maldita vieja bruja ninfómana.
Pero la estúpida vida en un rancho tan lujoso como Endeavour no podía ser tan mala. Solo tenía que hacer lo mismo que los influencers. Tener una buena cámara –listo–, saber editar perrón –listo–, un lugar interesante para grabar –listo– y usar los hashtag adecuados –listo, listo, listo–.
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Amor de Rancho
FanfictionBakugou Katsuki nunca quiso salir de la ciudad, pero según su madre no había nada mejor para un mocoso como él que un verano en el rancho; donde aprendería humildad, trabajo pesado, entre otras cosas. Y lo más importante, estaría lejos de ella y su...
