Bakugou Katsuki nunca quiso salir de la ciudad, pero según su madre no había nada mejor para un mocoso como él que un verano en el rancho; donde aprendería humildad, trabajo pesado, entre otras cosas. Y lo más importante, estaría lejos de ella y su...
Katsuki tenía una semana desde que se mudó al rancho Endeavour y lo único destacable del asunto eran sus 350,000 seguidores en TikTok. Claro, disfrutaba cuidando los becerros y ahora él correteaba a las gallinas como venganza por el primer día.
También le gustaba encargarse del huerto con Fuyumi o pescar con Natsuo. Y ni se diga de pasar tiempo con Inasa y los caballos. Amablemente –o lo que él piensa, fue amabilidad– preguntó si podía grabar y ellos accedieron y ayudaron.
Cuando Katsuki le dijo a los dueños del rancho –primero a Rei, porque no es pendejo– del asunto del TikTok, Enji tuvo sus dudas; pero afortunadamente su esposa le convenció de que no era nada malo que la vida en el rancho se diera a conocer por redes sociales. Principalmente porque la cuenta era del trabajo y no de cosas personales.
A Touya le dio igual, a fin de cuentas no le incumbía pero tampoco es que ayudara con las grabaciones. Quien no estaba conforme fue el hijo menor, Shouto.
Algo lógico considerando que será el heredero del rancho y como ser asocial, no quiere que nadie sepa de él. Con tanta gente sabiendo no sería raro que pasen de visita por curiosidad y él no iba a convertirlo en un museo solo para complacerlos.
– Regresa al trabajo y déjate de juegos.
– ¡Oye, ¿qué mierda te pasa?! ¡Estoy grabando!
– Ya no. Si continúas así te quitaré el teléfono.
– Tú no eres el dueño, así que vete a la mierda.
– No deberías hablarle así a tus mayores.
– Perdóneme, señor fósil viviente – Dijo con sarcasmo – Solo eres 2 años más grande que yo, inútil. No te creas la gran cosa.
Katsuki estaba haciendo una toma genial del ganado adulto desde el corral de los becerros cuando el malnacido de Shouto se metió en la grabación y arruinó todo. La cámara enfocó su tórax y luego Katsuki enfocó la cara del bicolor antes de terminar la grabación.
– Es la última advertencia. Olvida las grabaciones y haz tu trabajo – Shouto habló con tono amenazante antes de darse la vuelta.
Katsuki le sacó la lengua e hizo un ruido de burla con ella, provocando que Shouto regresara su atención a él. Pero el rubio ya actuaba como si no hubiese hecho nada más que obedecer, guardando el celular en su bolsillo y caminando lejos de él.
Shouto entrecerró los ojos en busca de cualquier otra burla, pero cuando no la vio, pudo continuar su camino para ir a encargarse de la manada de ganado que el rubio había estado filmando.
Por su parte, Katsuki volvió a usar su celular mirando la grabación. Podría recortar la parte de Shouto pero entonces sería un video demasiado pequeño. Soltó un bufido de fastidio, tenía que venir el tonto ese a arruinarle el día.
– Estúpido mitad y mitad, no tiene que hacer más qué joder a la gente.
Se sentó de nuevo en el tronco del árbol con sombra mientras cuidaba a los becerros cual niñera.
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