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🐼: Canción Make you feel my love
Intérprete: Adele

𝓜𝓲𝓬𝓪𝓮𝓵𝓪

Terminé de barrer toda la casa, sacar la basura y lavar los platos. Básicamente, las labores del hogar. Mamá insistió en que estuviera lo más limpio posible por las visitas, o las visitas que vendrán en su imaginación. Es el cumpleaños número veinticuatro de Leo y decidimos organizarle una fiesta sorpresa con ayuda de Jennie. Creo que mamá sigue sin entender que la fiesta no se realizará aquí sino en un resturante, más bien, en la terraza del mismo que reservamos para esta noche. Aún así, no discutí ante sus órdenes; este tiempo después de que haya despertado y vivir los tres juntos otra vez, me ha ayudado a saber cómo no iniciar una pelea. Solo debo seguirle el juego y por más que me enfade, respiro hondo varias veces hasta calmarme.

— Terminé —dejé la escoba y el recogedor afuera, en la lavandería—. ¿Algo más?

— ¿Hiciste la comida?

— Sí, dejé un plato servido para la cena. Solo es meter al microondas y listo.

— Bien.

Aunque si bien es cierto que celebramos su cumpleaños en casa, solo fuimos nosotros tres. Me pareció raro que haya decidido no ir a la fiesta sorpresa de su hijo favorito. Supongo que prefiere quedarse en casa mirando la televisión, a estar con cuatro adultos jóvenes comiendo y probablemente, bebiendo. Ese leve presentimiento que antes de irme, hará algún tipo de comentario haciéndome sentir mal y obligándome a quedarme con ella. Y, con "quedarme con ella" básicamente sería cada una en su cuarto. Nuestra relación no ha mejorado en lo absoluto, ha tenido que dejar de lado un poco su orgullo y pedirme ayuda en diversas situaciones.
Miré la hora en el reloj de pared ubicado en la cocina y luego a ella, que miraba la televisión en la sala, completamente acostada. Es su nueva vida mientras termina las terapias y siendo dependiente de sus hijos.

— Iré a arreglarme, ¿necesitas algo? —negó, sin despegar la vista de la pantalla. Otra vez está viendo Gilmore Girls— Bien, avísame igual.

— Micaela.

— ¿Hm?

Le puso pausa a la serie y logró levantarse de la cama. Intenté acercarme para ayudarla a caminar, pero rechazó mis acciones. Mantuvo una distancia entre ambas. ¿No irá a regañarme o sí? Según yo, no he hecho nada malo; salvo dejar la lavandería hedionda en pesticida cuando descubrí una cucaracha en plena madrugada.

— ¿Sigues asistiendo a tus citas con Sofía?

— Sí.

Le conté a ella y a Leo sobre mis sesiones y me apoyaron aunque ella se mostraba un poco confundida . Supongo que es algo normal, el ámbito de buscar ayuda profesional siempre se ha considerado un tabú.

— Y... ¿Te han funcionado?

— En lo que llevo, sí. No ha pasado mucho tampoco.

— Me gustaría acompañarte.

— ¿Eh? —de repente no entiendo el español— ¿Puedes repetir?

— Quiero que le preguntes a Sofía si es posible hacer una sesión conjunta. Escucha, te he estado observando y antes no lo pude ver, me cegué por completo cuando tu padre murió que no supe manejar mi vida.

— Está bien, no debes pedirme perdón.

— Lo haré —la escoba estuvo a punto de caerse y causar un estruendo, pero la logré sujetar a tiempo—. Dentro de mí, pensé que solo existía un culpable o un villano que me arrebató al amor de mi vida. Leo me acompañó varias noches a pesar de no entender mucho, en cambio tú no lo hacías. En ese entonces no comprendí que eras tan solo una niña que no sabía nada del mundo, que necesitaba ayuda. Siempre le preguntabas a Leo si podía enseñarte sobre cierta materia o con tus tareas —sus ojos se volvieron brillosos—. Me fui contra ti. Te culpé porque pensaba que eras un desastre, te costaba llevar el ritmo que tu hermano seguía y pensé que era tu culpa. No te despediste y esa fue la gota que derramó el vaso. Disfracé la enfermedad de tu padre por una muerte de tristeza porque su hija menor no fue a visitarlo ni un solo día al hospital cuando me di cuenta de que la culpable siempre fui yo —las lágrimas bajaban por sus mejillas hasta caer al piso—. Te descuidé y me aparté cuando más me necesitabas, cuando ambos me necesitaban. No supe ejercer mi papel como madre y caí en el vicio que me ha colocado en esta posición. Crecieron sin un padre y sin una madre y lo lamento tanto.

La chica de las estrellasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora