Para mi madre, que es la brújula en mi vida y que
siempre se mantuvo firme ante cualquier
tormenta aunque eso implicó que sufriera
en silencio muchas veces.
Para mi hermano, que a pesar de que mostrar cariño
no es nuestro lenguaje de amor, nunca soltó
mi mano y fue mi compañero de
múltiples batallas.
Para mi padre, que su misión en tierra y mi tiempo
a su lado fue muy corto, pero que su memoria
se mantiene presente en nuestro actuar.
Para una chica única que podía hacerme sonreír con un
solo intercambio de palabras y que nos
hace falta a todos.
Te extrañamos.
Y para ti, que continúas buscando tu propio camino
hacia las estrellas. Tropezando y cayendo,
pero te vuelves a levantar.
Gracias por no rendirte.
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La chica de las estrellas
Teen Fiction*AVISO: Esta novela se encuentra finalizada, más no corregida.* A la luz de la luna todo puede ocurrir. Un saludo, un abrazo, un beso, una declaración, una correspondencia, un rompimiento y un reencuentro. Este fue el caso para Ethan Edwards y Micae...
