KLARA:
La enorme plaza del pueblo estaba repleta, todos alababan el hecho de que Fermín acabara con la vida de William, así sin más, solo por decir lo que pensaba, solo por ser humano y echar de menos a su esposa, lo traicionó, le fue infiel, pero era su vida y era su desición el que hacer ante ello.
Y yo ya estaba agotada de fingir ante todo un pueblo, de fingir ante un espejo que las normas de Edmentong, la manera de cobrar los pecados, las ideas abstractas de Fermín eran las más certeras.
Mi mirada estaba en las punteras de mis pies cuando Denisse me habló al oído.
—Hoy no puedo ir al trabajo.
La miré intentando darle un aviso de mi opinión con mis ojos.
Era apenas el segundo día, ¿Cómo iba a faltar?
—Es que lo voy a ver esta noche de nuevo.
—Denisse, Dios mío ¿hasta cuándo vas a seguir con ese muchacho? — Le dije en susurros para que nadie nos oyera intentando hacerla entender, pero seguía aferrada — Deni, si te descubren esto se pondrá muy feo.
—Nadie nos va a descubrir, estoy segura.
Afirmó y realmente se le veía segura de ello.
Iba a seguir diciéndole que estaba mal pero era mi amiga, al menos ella que disfrutara de un poco de libertad, de esa libertad que tanto yo anhelaba y nadie sabía.
—¿Y cuándo me vas a contar quién es?
Su mirada azúl se puso tímida.
—Quién sabe, quizás un día de estos.
Una risita baja se formuló en mis labios y mí mirada calló en un André que venía hacia nosotros como buscando la salida entre tanta gente.
Su hombro chocó con el mío y apenas ahí noté que acababa de verme.
Se le veía preocupado, su expresión... Dios, algo le pasava..
—¿Sucedió algo?
—No es tú problema. — Bien, tenía razón, bajé la mirada de nuevo a la puntera de mis sandalias y ahí lo noté dudar — Necesito que me lleves al hospital de esta mierda de sitio.
Ni siquiera me dejó responder, me tomó con fuerza por el brazo y me obligó a caminar dejando a Denisse con los ojos abiertos sin entender que estaba pasando.
Patán, me preocupo por tí y vienes luego y te sueltas esto.
Una vez junto a su moto me safé de su agarre.
—¿Pero tú qué te crees? No voy a ir a ningún lado contigo.
—Joder, montate y dime dónde es... por favor.
Y me monté, su mirada, esos ojos con los que me miró en ese instante no eran esos ojos pícaros o llenos de deseo, eran sinceros y necesitaba de mí.
Sin más me levanté el vestido y válgame Dios que traía una pequeña licra debajo sino todo Edmentong me vería el trasero.
Y desde lo lejos ví a Jason, parado en medio de la calle con sus ojos clavados en mí.
Llegamos al hospital luego de indicarle por qué calle tomar en cuestiones de minutos, André se bajó de la moto sin darme tiempo a nada y por poco caigo en el intento, pero él ni siquiera lo notó.
Salió corriendo hacia la entrada y yo sin saber qué hacer lo seguí algo despistada, no sabía qué estaba pasando y no tenía dinero para tomar algo en que volver.

ESTÁS LEYENDO
Devoción a Ciegas
Misterio / SuspensoKlara Janner, esa era yo, la chica perfecta de este pueblo y la imagen intachable de mi padre. Pero solo yo sabía lo que era el maltrato, el abuso, la humillación, solo yo sabía lo que sufría en las noches, y por eso quería irme de aquí, de este pue...