Edgar aun no dejaba de sentir aquella presencia, una presencia que lo miraba desde la más profunda oscuridad de la biblioteca. La verdad, ser observado siempre le causo un poco de miedo, así que se abrazó al brazo de su pareja, buscando sentirse un poco más protegido. Cuando Victor encendió las luces de la biblioteca, la sensación de que algo lo observaba disminuyó, pero al mirar por toda la librería pudo percatarse de una sombra a los pies de una estantería, él realmente no sabía si había sido parte de su imaginación o era real, ya que la sombra había desaparecido en un abrir y cerrar de ojos. Cuando por fin todos entraron, Andrew dio un paso al frente para anunciar las instrucciones.
-Bien, vamos a dividirnos en parejas de dos, Carl y Joseph, Edgar y...-
Andrew se quedó pensando un momento, mirando fijamente a Luca y a Victor. La decisión era más que clara, él iba a poner a Victor y Edgar juntos -Esto para que Luca y Edgar no se distrajeran-. Luca, quien dedujo que su mejor amigo lo traicionaría, simplemente se acercó a él, planteándose detrás de él y susurrándole algunas cosas que el pintor no pudo alcanzar a escuchar. Esto último hizo que el corazón de Edgar diera un fuerte latido, acompañado de un ceño fruncido. Al cabo de unos segundos, el pálido rostro de Andrew estaba siendo coloreado por un hermoso rojo carmesí, mientras cubría sus labios con sus dedos, por otra parte, Luca sonrió de forma victoriosa, regresando a su sitio y colocándose a un lado de su pintor.
-Bien... Luca puede ir con Edgar, yo iré con Victor- el peliblanco hizo una pausa, carraspeando e intentando borrar su notable sonrojo. - Luca, ustedes vayan a investigar al lado izquierdo. ¿Puedes hacer uso de tus cámaras, Joseph?-
La conversación entre ambos chicos se prolongó unos cuantos minutos más, mientras tanto Edgar se dedicó a contemplar la expresión de concentración de Luca, quien estaba cerca de una estantería, buscando un libro sobre inventos. Quizás aquel momento no era el mejor para leer, pero considerando que Andrew y Joseph alargaron su conversación, no quedaba de otra. Por otro lado, Edgar simplemente contemplaba el diario de Olivia, el diario que hace poco había sacado de su mochila. No podía negar que se sentía mucho más observado que antes, pero de seguro solo era su imaginación.
-Bien... ¡Luca, concéntrate!-
Edgar tuvo que reprimir una carcajada al ver al castaño sobresaltarse y dejar caer el libro al suelo. Luca respondió con un ceño fruncido, volviendo a colocar el libro en la estantería. Edgar desvió su mirada hacía su mejor amigo, este se encontraba buscando unas cuantas cosas en su mochila, quizás solo asegurándose de que tuviera todo. Por otro lado, Aesop miraba con atención cada movimiento del rubio, quien no se había percatado de la penetrante mirada del chico de ojos grises. El pintor se sobresaltó al sentir la mano de Luca tocando la suya, pues estaba tan distraído que no vio venir ese gesto.
-Vamos, Eddie, tenemos que ir a investigar-
El pintor asintió con la cabeza, guardando el diario nuevamente en su mochila y siguiendo a Luca, quien ya se había puesto en marcha.
Luca y Edgar habían entrado a un pasillo con poca iluminación, un pasillo que tenía un toque de mala vibra. Luca se detuvo frente a una habitación casi al final del pasillo, abrió la puerta y miró hacía adentro. Era pequeña, era un espacio para los infantes, un espacio con libros con imagines de cuentos de hadas. A plena vista, nadie pensaría que hubiera una sensación tan fuerte en ese lugar tan infantil, pero la había. Cuando Luca entró en esta habitación, se giró hacía Edgar quien estaba recargado en la puerta.
-Tesoro, ¿puedes ir a investigar al final del pasillo bajando las escaleras?-
Edgar sintió un cosquilleo en el estómago al escuchar a Luca decirle así, cosa que le sacó una sonrisa de manera inconsciente. Él asintió, saliendo de la habitación sin no antes despedirse del castaño. Al salir, se encaminó hacía las escaleras que daban al final del pasillo -las cuales no quedaban muy lejos-. Al llegar, miró las grandes escaleras que se juntaban con las de otra zona de la biblioteca, bajo hasta la mitad, ya que se detuvo un momento a observar las estanterías llenas de libros. Edgar se había envuelto en sus pensamientos, y no tardó mucho en bajar por completo las escaleras. Al llegar a la primera estantería, se percató de un libro cuyo color era más intenso que el de la sangre, justo en ese momento, las luces se cortaron, dejando a Edgar en una oscuridad absoluta.
-¿Luca? ¡LUCA!-
No hubo respuesta, es como si no hubiera nadie más en la biblioteca a excepción de él. El pintor volvió a llamar al inventor con un grito desesperado, un grito que cualquiera desde afuera de la biblioteca podría escuchar. Silencio, no había más que silencio y oscuridad. Al percatarse de que Luca no lo escuchaba, metió su mano dentro de la mochila y sacó la linterna, encendiéndola. El libro rojo seguía siendo el que más brillaba, pero no quería investigar en plena oscuridad y menos solo. Siendo así, se acercó a las escaleras dispuesto a ir a buscar a Luca, quien no debía estar muy lejos, pero se detuvo en cuento escucho unos libros cayendo de la estantería. Al alumbrar los libros, pudo percatarse de que cada uno tenía una letra de portada. Comenzó con una E, luego con una D... Y así fue formando el nombre del pintor, quien se aferró fuerte al barandal de la escalera. Los libros se cerraron de golpe, siendo seguidos por un apagón de la linterna del castaño. Esto no duro ni 5 segundos, puesto que la linterna había vuelto a funcionar. Cuando Edgar miró hacía adelante, se percató de que los libros ya no estaban en el suelo, en su lugar, el libro de un rojo intenso que había llamado su atención estaba tirado a un metro de distancia de él. El título era; "Blome" cosa que hizo que él chico quisiera salir corriendo, pero no pudo hacerlo, ya que sus piernas temblaban bruscamente por el miedo, haciendo que el pintor se tambaleará. Pasó un momento en silencio, hasta que volvió a escucharse varios libros caerse al unísono. "O" Fue la primera letra. Edgar sintió como si algo se acercará por detrás, pero no podía girarse. "L" No sabía como, pero podía escuchar una voz diciendo cada letra. "I" Unos brazos esqueléticos se posaron en los hombros del pintor. "V" Edgar se percató de un frío que lo inundaba y al bajar la mirada, pudo darse cuenta de los brazos fantasmales. "I" Cuando la voz pronunció esa letra Edgar pudo notar que su tono de voz cambió a uno de burla, pero aun seguía siendo grave. "A" Las manos del espíritu se posaron sobre los ojos de Edgar, tapándoselos. Edgar podía ver atreves de sus manos, pero por alguna razón, no sintió miedo al tener esas manos sobre sus ojos. "V" Las manos soltaron a Edgar, quien sintió un viento helado acercarse hacía su oreja. "A" un pequeño susurro fue lo que lo inspiró a correr, porque sabía que no tenía que estar ahí, ese susurro fue un; -"Corre"- De parte del espíritu. Al darse la vuelta, pudo notar a la chica que había visto en varios de sus sueños, esa chica con vestido blanco y un velo con flores. Ella tenía una cara de preocupación, así que le señaló el pasillo por donde había llegado, moviéndose sin problemas por las escaleras y entrando por el pasillo. "L" El pintor sabía que no tenía de otra más que seguirla, así que eso hizo, puesto que sabía que no tenía que estar ahí para cuando la voz terminara la frase. Antes de que la voz pudiera terminar de decir la palabra, este salió corriendo, subiendo las escaleras en dirección al pasillo, siguiendo al espíritu de aquella chica entre la inmensa oscuridad. Al llegar al pasillo, Edgar pudo escuchar unos cuantos libros cayendo de golpe, pero no se detuvo a mirar, puesto que ahora solo estaban él, esa voz y la chica. ¿Acaso era un sueño? "Olivia Val", ¿Qué significa eso? Tampoco tenía tiempo para pensar en eso, no debía parar de correr. Edgar no pudo escuchar nada más que una voz que se le hacía familiar llamándolo desde la distancia.
-¡EDGAR!-
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Blome | Edluca
FanfictionEdgar es un joven cuya pasión es el arte. A la edad de 8 años, un suceso paranormal le cambiaría la vida. Al cumplir los 22 años, Edgar recibe una llamada de una organización paranormal; Blome. Ahí conocerá a Luca, un joven amante de lo paranormal...
