The crystal heart

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.  .   .

-Señor...-

-¿Si, Vic?-

-¿Realmente dejará escapar a esos cuatro chicos? es decir, pensé que quizás usted los aprisionaría y torturaría hasta que aceptarán el contrato-

Blome no respondió, sus ojos estaban puestos en el chico castaño de ojos azules que reposaba en una fina cama. Segundos después, el demonio soltó un largo suspiro, desviando su mirada hacía la marioneta. Con pasos lentos pero firmes, se acercó hacía su marioneta; para cuando por fin estaba frente a él, se detuvo en seco, acariciando la mejilla de la marioneta. 

-¿Realmente me veo tan bondadoso?-

La marioneta enmudeció, no respondió ante las palabras de su amo. Por otra parte, la sonrisa de Blome se ensanchó más. 

-Victor, sabes que eres mi mano derecha, que de todas estas estúpidas marionetas, tú eres quien más me ayuda... Pero no debes dejar que Victor toqué a mis marionetas, él puede calentar los corazones de esas cosas. Más importante, no te dejes tocar por él, no quiero perderte-

Los largos dedos del demonio acariciaron la mejilla de aquella marioneta, quien adoptó un cálido rubor en sus mejillas. Un rojo tan leve que en sus mejillas blancas y sin color, se podía notar con facilidad. 

-El color rojo no te favorece-

Blome alejó su mano de la mejilla del contrario, regresando su mirada hacía Edgar. 

-Nadie escapará de aquí, ni Luca, ni Andrew... Victor... O tú, Edgar-

El demonio soltó una suave pero terrorífica carcajada, mientras que abandonaba con pasos rápidos el sitio. La marioneta contempló a su amo irse. Cuando se aseguro que no hubiera nadie que pudiera ver sus acciones, se acercó con lentitud hacía la cama en la que dormía Edgar.

-Pobre e inocente Edgar, realmente eres ingenuo- La marioneta contempló el fino rostro del castaño, mientras que acercaba uno de sus dedos a los labios del chico. -No puedo creer que Blome te prefiera a ti antes que a mi... Te odio tanto-

La marioneta frunció el ceño, raspando la mejilla del castaño con una de sus largas y puntiagudas uñas. La sonrisa de la marioneta se ensanchó al ver una expresión de dolor en el fino y hermoso rostro del pintor. Él realmente odiaba a ese pobre muchacho. 

.  .   .

-Ya encontramos dos de las llaves que necesitamos, solo espero poder ganarle tiempo...-

Comentó Andrew, caminando tras la marioneta que se hacía pasar por Victor. Luca, la marioneta, había aprendido a cambiar de formas muchos años atrás, por lo tanto, estaba haciéndose pasar por Victor. Los dos chicos estaban verdaderamente nerviosos por ser descubiertos, puesto que Victor se había ido, en ese momento se sentían desprotegidos. 

-No se preocupen, la mayoría de estas marionetas son muy tontas como para descubrir que son humanos-

-¿Seguro?-

-Si, créanme, ellos creerán que los dos son marionetas y el amo creerá que intentamos camuflarnos- 

-Si tú lo dices... Solo espero que a Victor le este yendo mejor que a nosotros-

Blome | EdlucaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora