Capitulo 12

296 30 36
                                        

Hola jaja, si si, lo sé me tardé, lo siento.
Hay faltas ortográficas que en algún momento corregiré, que disfruten byeee.

Camille

No ha pasado mucho tiempo desde el funeral de mi padre, aún se me hace difícil asimilar que ya no lo volveré a ver, escuchar... Ni sentir sus brazos reconfortante cuando los necesite, ese abrazo que necesito en este instante... Que tanta Falta me hace, me hace falta y mucho.

Me gustaría decir que no me afecta, que soy fuerte y puedo con esto, pero no es así... No lo es. Cada día que pasa se me hace más difícil, no se cómo sobrellevarlo, cómo lidiar con este dolor, con este dolor que me consume y va acabando conmigo poco a poco.

Pasó una mano por mi rostro limpiando las lágrimas que brotan por mis ojos, siendo un acto en vano, porque vuelvo a durumbarme, quebrando en llanto sintiendo como ese dolor se apodera de mi pecho que corta mi respiración haciendo que mi llanto se convierta en sollozos ahogados. Abrazo la foto de mi padre, mientras me encojo en mi cama, como lo he hecho todos estos días.

—Camille...—escuchó la suave voz de mi madre detrás de mi, la cual me toma por sorpresa, volteó mi rostro ligeramente hacia ella, captando un intento de sonrisa y sus ojos cristalizados los cuales me repasan ligeramente haciendo que reniegue con su cabeza—Tienes que intentar comer algo cariño, no puedes seguir así... — muerdo mi labio inferior — Ya ha pasado mucho tiempo, es difícil lo sé, pero a tu padre no le gustaría verte así —dice manteniendo el tono de voz suave mientras se acerca a mi, sentándose sobre el borde de mi cama.

—¿Dos meses te parece mucho tiempo mamá? —pregunté con la voz quebrada e incredulidad.

Ella se acerca más a mi, observándome fijamente, una se sus manos se posa en mi rostro, con su pulgar limpia la lagrima que se desliza sobre mi mejilla—No es tu culpa, se que piensas que lo es, y eso es lo que más te duele, ¿ pero sabes que le dolería a tu padre? — cierro los ojos, oprimiendo mis labios —Verte así, culpándote por su muerte, en cama todo el día, llorando... Alejada de tus amigos, sin comer, ¿Crees que el estaría feliz por eso? ¿Viendo como hechas tu vida por un acantilado?

—solo guardo luto mamá...—masculle

—yo también guardo luto hija, me duele la pérdida de mi esposo, del padre de mis hijas, me duele Camille. Pero la vida sigue, se que sonará hiriente, pero así es. — A pesar de que mamá estuvo internada un par de días tras la muerte de papá ha demostrado ser una mujer fuerte, y un apoyo para nosotras, se que llora en silencio pero aun así se muestra positiva— Por más dolor que siento todos los días me levanto de mi cama, sintiendo la ausencia de tu padre, y eso me motiva a seguir, porque aún tengo dos hermosas hijas que me necesitan —dice mientras su voz se quiebra. —Así que te pido hija que intentes seguir adelante.

—mamá...

—Camille, prométemelo —una lágrima brotó de sus ojos, haciéndome sentir la peor persona del mundo —No lo hagas por mí, hazlo por el, has que se sienta aún más orgulloso de lo que lo hiciste sentir.

Se que mamá tiene razón, que no puedo estar en cama todos los días llorando, sin comer, perjudicando mi salud., e ignorando a mis amigos quienes no han hecho más que apoyarme. Emboscó una media sonrisa mientras lágrimas siguen corriendo por mi rostro—¿Y qué pasa si no quiero? —preguntó en voz baja

—pues fácil hermanita, te saco de esa cama —escucho a Keren decir mientras se acerca a nosotras tirandose en mi cama estremeciéndonos. No evito reír, Keren envuelve sus largos brazos alrededor de mí, seguido de los de mi madre quien deja un cálido y reconfortante beso en mi frente. —¿Y el mío? —reprocha, Mamá riendo le da un beso.

Polos OpuestosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora