—Ya pueden retirarse —hablo el profesor de historia, y agradecí, agradecí mucho.
Mis pobres nalgas están adoloridas, ya no aguanto un minuto mas escuchándolo hablar sobre Cristóbal Colón y su puto descubrimiento. ¿De que me sirve eso? Que le den a la pinta, a la niña y a la Santa María.
Solo quiero llegar a casa para tirarme en cama, y no despertar mas nunca.
Que vaga...
—Mierda de clase —murmuro Jean a mi lado.
Asentí con la cabeza, concordando.
Me apresuré a tomar mis pertenencias, para guardarlas en mi mochila... Que pues no era más que una bolsa de papas fritas...
Lo util para una clase ¿No?
Si como no, vaga
Espere a que Jean guardase todo lo suyo, para retirarme del infierno junto a él. Sinceramente me gusta mucho compartir clase con este chico, me hace sentir cómoda ademas de que es muy divertido. Muy pocas veces me siento a gusto con la presencia de hombres, pero él para mí se ha vuelto como el hermano que nunca tuve.
Ya saben, él me ayudo con lo del tonto de Royer.
—Te juro que si pasaba un segundo mas escuchándolo hablar me arrancaría los pelos —dije dramáticamente ya agotada abandonando el salón de clases
—¿De donde? —pregunto divertido.
Me voltee a verlo con cara de pocos amigos.
Por un segundo las voz de mi hermana vino a mi cabeza... Depílate... Depílate...
La verdad que ya estoy traumatizada con esa frase.
—Vale, vale, lo pillo, estas abrumada y con hambre —dijo levantando sus brazos en forma de rendimiento y si que tenía razón, me rugían las tripas—¿Te doy un aventon?
—Por favor —dije casi en suplica.
No me apetece tomar transporte publico, porque en cada parada de autobús me encuentro la cara de Sean, es como si me persiguiera el idiota.
Y bueno, referente a mis días, solo han pasado dos semanas desde que llegue a Londres y no he podido hacer nada, por mis trabajos atrasados... Una mierda.
Vaga...
Cosa que no me ha dejado dormir nada, me trasnocho, escribiendo, escribiendo y escribiendo. Y pues agradezco que comparto algunas clases con Sarah y Jean, quienes me han ayudado mucho, porque de lo contrario ya habría salido en los periódicos en primera plana, JOVEN DE 21 AÑOS SE SUICIDA POR TENER TRABAJOS ATRASADOS.
El lado bueno de los trabajos es que me he mantenido distraída cosa que aunque no quiera admitir me ha ayudado a que la muerte de papá ya no me pese tanto.
Supongo que mis amigos tenían razón.
Sino estaría Camille envuelta en una sábana en forma de bollo, llorando y llorando...
—Pero antes vamos por un cafe, porque te urge, tienes unas ojeras... Feísimas —comentó mirándome de arriba a bajo como si fuese la cosa más espantosa del mundo.
Me ofendí
—Wao, gracias, mira que ni lo he notado... —solté sarcásticamente.
—Que raro, porque creo que hasta Cristobal Colón las hubiera descubierto —estallo en risa con su propio chiste, trate de mantener mi rostro sin expresión pero fue inevitable, solté una carcajada enorme.
—Ya pues, ya... — dije aun entre risas poniendo los ojos en blanco — Vamos por ese cafe, pero tu pagas eh...—dije embozando una sonrisa.
Este resoplo.
ESTÁS LEYENDO
Polos Opuestos
Roman pour AdolescentsNo éramos iguales en ningún tipo de aspecto. Nuestros caminos eran distintos. Pero llegaban al mismo destino. Porque fuimos hecho el uno para el otro. Como dos piezas que encajaban a la perfección. MILKELIS, 2021 PRIMER Y SEGUNDO LIBRO
