Estoy por entrar a la ducha, pero primero miro la hora en mi celular.
Son las 21:00 y me tengo que apurar si quiero llegar temprano a dejar a Rodri en su hotel.
Después de que estuvimos juntos, rodrigo se fue a duchar, pero yo me quedé un rato más boludeando.
Y por eso es que ahora tengo que hacer todo a las apuradas.
Le gritó desde el baño que ponga agua para que vamos tomando unos mates en el camino.
Tengo hambre y el sexo me hace tener más aún.
Me miro en el espejo tratando de ver si tengo alguna marca, y estoy segura que lo voy a matar.
Tengo un chupón en la clavícula, es chiquito, pero no lo puedo hacer pasar como un moretón cualquiera.
Me río y finalmente entro a la ducha, y una hora más tarde salgo.
Me cambio y me reprendo mentalmente porque ya es re tarde.
Una vez lista agarro mis cosas y bajo a buscarlo.
—Ro ¿vamos?.
No sé dónde se ha metido, voy para la cocina pero no está, miro en la sala de estar pero tampoco está.
Salgo para el patio y lo veo sentado con el teléfono.
Me acerco hasta dónde está y tocándole el hombro le digo.
—¿Qué hacés?.
—Terminaste, pensé que no salías más —dice sonriendo y cruzando un brazo por mi cintura—.
—¿Qué decis? si me demore re poquito —digo ofendida—.
—Si si, como vos digás, —blanqueándome los ojos— te demoraste una hora.
Me rio y le paso un brazo por el cuello.
—Bue che, ahora uno no se puede ni duchar —se me ríe y me da un beso en el cachete. Le sonrío y digo— ¿nos vamos?.
—Sí, vamos. Pero para que voy a llamar para que me tengan la cena.
—Bueno, dale, yo voy a ir sacando el auto —le doy un beso, y me giro para volver a dentro—.
Reviso el celular y tengo unos mensajes de mamá desde la tarde, los leo y le respondo.
Mamá
—Hola mi amor.
—¿Cómo estás?.
—Tini, con Ale nos vamos a cenar a lo de Gianni, Fran se va con los amigos y me dijo que no vuelve.
—¿Vos por dónde andás?.
—Por favor cuando vuelvas avísame, te amo.
Me rio, por la cantidad de mensajes que me ha mandado.
Está mañana cuando Salí de casa, ella fue la única que sabía que me juntaba con alguien.
No sabe con quién, ni donde, y por eso quiere saber.
—Buenas ma, estoy bien, gracias por avisar. Dale yo te aviso cualquier cosa, y te amo más.
Lo envío y lo veo por la ventana a Rodrigo caminar para acá.
—Y ¿Qué paso? —interrogo guardando el celular en la mochila— ¿te pudiste comunicar?.
—Sí, pero no sé qué mierda ha pasado con la reserva. Ahora dicen que no tengo habitación.
—Pero ¿Cómo? Si la reservaste conmigo hace como una semana —digo mirándolo—.
—Si por eso, no sé qué ha pasado —pasándose las manos por el pelo en señal de frustración—.
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Beso en las rocas. Rodrigo De Paul
Fiksi Penggemarella una artista internacional, y el un futbolista profesional. te amo y te quiero conmigo Tini, vos solo decime que sí y que los envidiosos se vayan Pal carajo!.
