¡como odio el frio! Es lo primero que pienso cuando salgo del aeropuerto, y me topo de lleno con el atardecer español.
Estamos más abrigadas que la mierda, les juro que no me siento la nariz del frio que tengo.
Con Jose intentamos parar un taxi, pero no pasa ninguno.
Mi celular está apagado, y como soy una persona muy colgada, me olvide el cargador portátil.
Y perdón, pero en el avión no pensaba conectarlo. Tengo demasiado miedo a que me hackeen el celular.
Nos estamos manejando con el de Jose, pero las dos somos un pedo andante.
Apenas encontramos uno, nos subimos y le doy la dirección.
Una vez que ya estamos instaladas, pedimos algo para comer y nos vamos a ir a dormir, porque no damos más.
Fue bastante duro el vuelo, muchas turbulencias y un bebe recién nacido fueron los inconvenientes.
Salgo de la ducha, y me pongo algo cómodo. Les juro que no puedo más del cansancio.
Voy hasta la sala y la veo a Jose a los cabezazos con el respaldar del sillón, me acomodo en el de enfrente y entre nosotras se instala un silencio cómodo.
Durante el vuelo, aprovechando que no podíamos dormir, me ataco a preguntas y le tuve que contar de la situación de Rodrigo y yo.
Al principio se mostró algo reacia a la historia, pero cuando me vio hablar tan ilusionada de él, simplemente se dejó arrastrar por mi entusiasmo.
Claro que me dijo todas las cosas que me estoy jugando, y que cuando se sepa esto voy a ser la primera perjudicada. Digamos que no es fácil empezar algo con alguien que tiene una relación de muchos años y a de más dos hijos.
Yo solo le dije que si lo sabía, pero que Rodrigo me hace sentir tan bien que por ahora quiero arriesgarme. Sus hijos no son un problema para mí, si no no me hubiese metido en esto, lo único que me asusta es su ex.
No sé cómo es bien lo que pasó entre ellos, pero sé que me van a tratar desde infiel. Hasta Roba maridos.
Y la verdad es que necesito mantenerme fuerte por mí, y por mi familia.
Creo que es bastante claro que mis sentimientos por Rodri han crecido, y me sorprende lo mucho que se ha metido en mi cabeza tan rápido.
—llamando a tierra, a la triple —dice Jose pasando una mano por mi cara—.
Parpadeo y me paso una mano por el pelo, intentando reaccionar.
—creo que ya llego la comida —dice mirando el celular—.
—sí, puede ser —digo buscando las llaves y poniéndome la campera—.
—¿vas vos? —interroga mirándome—.
—si si, vos pone las cosas en la mesa.
Me hago una colita en el pelo, y salgo. Pulso el interruptor para llamar al ascensor, apenas llega entro y presiono planta baja.
Abro la puerta para salir, y aun no llega la comida; Pero si no me equivoco viene llegando el auto de Rodrigo, espero que no, porque lo quiero sorprender mañana.
Efectivamente, es el. Viene con unas bolsas en sus manos y con una sonrisa en sus labios.
No hay manera en la que no me vea, asi que me quedo apoyada en la pared y que sea lo que tenga que ser.
Me mira y se queda como en shok, pero al segundo reacciona y se acerca para abrazarme y pasando mis manos por sus hombros lo beso.
El me lo devuelve y de un solo movimiento me levanta y tengo que enrollar mis piernas en su cintura para no caerme.
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Beso en las rocas. Rodrigo De Paul
Fanfictionella una artista internacional, y el un futbolista profesional. te amo y te quiero conmigo Tini, vos solo decime que sí y que los envidiosos se vayan Pal carajo!.
