—estás sola? —escucho que me preguntan atrás mío, y siento pasar unos brazos por mi cintura—.
Me giro y doy un paso para atrás, sacándome sus manos de mi cuerpo.
—¿Qué te pasa flaco? —digo bastante enojada y nerviosa— no volvas a ponerme una mano enzima.
Se ríe y vuelve a dar unos pasos hacia mí.
—¿entonces es cierto que estas de novia?.
—a vos que carajo te importa —respondo cruzada de brazos—.
—es por eso que me dijiste que no en argentina ¿verdad?.
—dios flaco que rompe ovarios que sos. Hace tres horas que te vengo esquivando y no entendés que ya fue —digo casi gritando y agarrándome la cabeza—.
Resulta que Mau y Riqui, nos invitaron a una fiesta y junto a Elián y un par de amigas más vinimos. Apenas llegamos vi a Sebastián y me clavó la mirada toda la noche, se quiso acercar pero lo estuve esquivando bastante bien, hasta ahora que Sali a tomar aire a la terraza y se acercó no más.
Hace tres semanas que estoy en Miami y no la estoy pasando tan bien como me gustaría, pero le voy metiendo onda.
No sé qué es lo que me pasa, pero necesito un cambio urgente, no puede ser que me la pase de joda casi todas las noches. Amo salir y compartir con mis amigos pero creo que ya es demasiado.
Ya no me reconozco y tengo miedo de perderme por completo, me parece que lo mejor es que vuelva a Argentina.
Vuelvo a la realidad cuando Sebastián me toca el hombro y lo alejo sacando su mano bruscamente.
—¡te dije que la cortés! —exclamo mirándolo y pasando por su lado—.
Bajo a la fiesta y busco a mis amigas para decirles que me voy.
Hoy no tomé y es por eso que me subo a mi auto para irme al hotel, una vez que llego entro y me dirijo al cuarto para sacarme todo y dormir hasta dentro de un rato.
—Martina, levantaté —escucho que me gritan, al mismo tiempo que me zamarrean el brazo—.
—¿Qué hora es? —pregunto más dormida que despierta— la hora en la que tenes que levantarte y comer algo.
Abro los ojos y los vuelvo a cerrar porque me molesta la luz.
—acá te dejo una pastilla para la resaca, y te espero en 30 minutos abajo —dice mamá bastante enojada—.
Y no la culpo la verdad, porque ni yo me reconozco así. Busco las ojotas y directamente me voy a bañar, salgo y bajo hasta donde esta mariana.
Al verme deja su celular y me mira bastante enojada cabe decir.
—buen día ma —saludo sentándome en frente de ella—.
—buen día, ¿o tendría que decir buenas tardes?.
—bue ma, ya fue —digo mirando la carta y golpeteando la mesa con mis dedos—.
—te lo pregunto enserio, ¿vos queres volver a la tini del 2020? —la miro y niego con mi cabeza—.
—no ma, pero te juro que no sé qué me pasa. Desde que llegue, no puedo parar y no sé qué hacer.
—perdón que te pregunte esto, ¿pero con Rodrigo está todo bien? —dice mirándome y agarrando mi mano por arriba de la mesa—.
—sí, creo que si —respondo algo dudosa de mi respuesta— no hemos discutido, pero tampoco hemos hablado mucho en esta semana.
—flaca, yo no voy a meterme en tu relación, ya sos bastante grandecita para saber lo que hacés. Pero si aún no estabas lista para una relación, no hubieses dicho que sí.
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Beso en las rocas. Rodrigo De Paul
Fanfictionella una artista internacional, y el un futbolista profesional. te amo y te quiero conmigo Tini, vos solo decime que sí y que los envidiosos se vayan Pal carajo!.
