—nos vemos mañana y descansen —digo de manera general y me despido con la mano—.
Hoy fue un día de locos, Sali de mi casa a las 08:00 y aun no puedo volver.
Hemos comenzado con los preparativos de los shows, y no doy más.
Solo quiero llegar a casa y dormir, hasta el mes que viene más o menos.
Busco las llaves del auto en la cartera, las saco y pulso el botón para desactivar la alarma.
Me subo y me pongo el cinturón, dejo la cartera en el asiento del acompañante.
Escucho que suena mi celular y me giro para sacarlo del bolsillo.
Son varios mensajes de Rodri.
Rodri De Paul.
—Flaca, ¿Qué onda? Te extraño.
—Avísame cuando salgás.
—Ro, todo bien ¿vos? Te extraño más.
—Ya Salí, te aviso cuando este en casa para que hablemos un ratito.
Le respondo y arranco el auto para volver a casa.
Llego, y dejo el auto en el garaje, activo la alarma y entro a la cocina.
Lo primero que veo es a mamá mirando muy concentrada el horno.
—¿Qué hacés ma? —interrogo riéndome de la cara de sorprendida que me puso—.
—Nenaa, ¡me asustaste! —dice mirándome mal—.
—Bueno che, perdón.
Se me acerca y con una sonrisa pícara, ya se la pregunta que se viene.
—Y Rodri como esta? —la miro y me rio—.
Ella es la única que sabe que tengo algo con Rodrigo, y no fue por voluntad propia.
Cuando dejé a Rodri en su hotel, y llegue a casa, me lleno de preguntas apenas cruce la puerta.
Me hice de rogar un poquito, pero al final le terminé contando.
La verdad es que no sabía si contarle o no.
El miedo a que me dijera que me estaba equivocando, me aterraba.
Yo más que nadie sé las cosas que me estoy jugando por intentar algo con Rodrigo, y no por su profesión, sino por su vida en general.
Los problemas con su ex mujer, y sus hijos son mi mayor miedo, pero aun así con todo eso me estoy arriesgando y me siento bien.
Cuando le conté, ella solo me escucho y me dijo que si yo sentía que estaba haciendo las cosas bien, que no me preocupara. Que cosas malas siempre se van a decir, pero que depende de cada uno darles importancia o no.
Y ahora cada vez que puede, me pregunta por Rodrigo.
Ya han hablado y su parte favorita de la conversación, soy yo claramente.
Mariana no se puede quedar callada, y le cuenta mis momentos más vergonzosos. Y el otro gil, la escucha, para después hacerme burla.
Pero, yo no les puedo explicar lo bien que me hace que se lleven así entre ellos.
Hace un mes que no lo veo, pero las llamadas y mensajes no faltan.
—Bien creo, pero pregúntale a el —digo sonriendo y acomodándome la remera—.
—Sos una atrevida con tu madre, ya le voy a decir a mi futuro yerno, que no te lleve las mañas.
Me rio, y dándole un beso en el cachete, subo a ducharme.
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Beso en las rocas. Rodrigo De Paul
Fiksi Penggemarella una artista internacional, y el un futbolista profesional. te amo y te quiero conmigo Tini, vos solo decime que sí y que los envidiosos se vayan Pal carajo!.