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Narrador Omnisciente.

Los días pasaban, las cosas extrañamente iban mejorando de una forma tan rápida y leve, que hasta les lograba dar miedo el final que su historia estaba teniendo.

Las redes estaban explotando con la noticia del posible matrimonio de el guitarrista Tom Kaulitz, algunas fans no lo aceptan y odiaban a muerte a la chica que se convertirá en la esposa de este, pero había otras que eran un amor, enviaban rosas con dedicatorias hacia la chica, y algunas veces hacia Tom.

Todo este se había revelado gracias a que Bill había publicado un post en su Instagram dónde de fondo salían Tom y Maddy con sus manos entrelazadas, dejando a la vista aquellos brillantes anillos, y dejandolo más en claro, colocando estás palabras en su descripción "Me van a dar diabetes, pero de igual manera se les quiere ¡Están invitados a la boda!" Y así fue como todo exploto.

A ninguno de los dos le importo, de alguna u otra manera todo tendria que salir a la luz... Las felicitaciones y burlas de Georg y Gustav fueron casi de inmediato, ya que ellos también habían ayudado en la planeación de la propuesta.

Sofía aún estaba procesando la situación, pero después de horas al darse cuenta de lo que estaba pasando fue de las más felices, grito como nunca, los abrazo tan fuerte, a ambos que podian jurar que se quedaron sin aire.

Algunos días después de eso fue que la encontraron charlando a solas con Bill, no quisieron decir nada, Maddy confiaba plenamente en la decisión de el peli blanco, al igual que en su hermana, y también estaba consiente de que podrían tomar la decisión correcta.

No se sentía tan agusto con aquella imagen rondando en su cabeza, pero tom se había encargado de distraerla, y realmente lo había logrado, pero sabía que Sofía le ocultaba algo, y esperaba que no fuera lo que ella imaginaba.

Maddy observaba fijamente la figura de su prometido, quien se encontraba jugando con las cuerdas de la guitarra que se encontraba en sus manos.

Su rostro estaba inclinado hacia abajo, algunos mechones salían y caían por su frente, portaba una camisola blanca, casi transparente, dejando ver los músculos de su abdomen, la parte de abajo estaba cubierta por un pantalón celeste.

─¿Quieres intentar?─ Pregunto el, con una sonrisa, observando el rostro perdido de su amada. ─Maddy...─ volvió a llamarle.

─Ujm..─Respondió está con sorpresa, elevó su rostro, topandose con el de su pareja quien la miraba divertido.

─¿Puedo saber que es lo que mirabas?─ pregunto burlon.

─L-la guitarra, es muy linda... ¿Que más podría ser?─ Respondió, tartamudeando en el intento, siendo controlada por los nervios.

─Umm...─ El mayor ladeó su rostro con una sonrisa, intimidando más a la chica frente suyo. ─¿Segura?

─Segurísima.

─Bien...─ Este se levantó de su lugar y poso suavemente la guitarra en el suelo, para tomar el filo de su camisa y pasarla por sus brazos, deshaciéndose de esta, dejando su torso descubierto.

─¿P-por que te quitas la camiseta?

─Tenía algo de calor...─ Se acomodo en su asiento y coloco una de sus piernas encima de la otra, manteniendo la mirada fija en su chica. ─ ¿Por qué? ¿Pasa algo, bonita?

─No...─ Volteó su mirada hacia otro lado, evitando la del hombre en frente suyo. ─Creo que tengo hambre, iré por algo a la cocina...

En un intento de irse, fue acorralada por el mayor con rapidez, contra la pared de la sala, quien la miraba sonriente, colocando ambos brazos en la pared, dejando sin ninguna salida a la chica.

𝗬𝗲𝘀 𝗜 𝘄𝗮𝗻𝗻𝗮 𝗱𝗼 ; Tom Kaulitz ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora