La vida de aitana había dado un giro de 180 grados haciendo que todos sus planes se torcieran.
El disco que estaba preparando no pudo salir adelante y quizás nunca lo haga. La gira por latinoamerica y Estados Unidos tuvo que ser cancelada de inmediato.
Pero no fue la única gira que se canceló. Luis decidió darse un tiempo en la música y de momento aplazó la gira solo hasta que tuviera asimilado del todo la situación o, que por desgracia, el corazón de aitana dejara de funcionar y ya no hubiera nada que hacer.
Luis ya estaba harto de escuchar a Roi decir que se pondría bien, que es fuerte y que podrá con esto.
Le molestaba porque lo único que pasaba era todo lo contrario. En vez de evolucionar cada vez empeoraba más. Y eso lo sabían todos. Pero había gente que decidió creer en los milagros y no perdía la fe en que los ojos de aitana se volvieran a abrir.
Llevaba una semana en coma. Y en esa semana Luis no se separó de ella salvo para darse una ducha, comer un poco y intentar dormir aunque sea unas horas. Pero no lo conseguía.
No conseguía dormir debido a la ansiedad que le invadió desde hace una semana, y a él realmente le aterraba.
Le daba miedo que sonara su móvil y se acabara todo. Por eso no dormía apenas nada.
Hoy era uno de esos días en los que a las 4 de la madrugada se despertó. No durmió antes nada porque se quedó pensando dando vueltas por la cama.
No sabía por qué le dolía tanto esta situación, pero si sabía que le sirvió para levantarse rápido y escribir en un papel toda la inspiración que se le ocurrió en ese momento terminando la última canción del disco.
Se basó en lo que estaba pasando ahora. Hablaba sobre el sentimiento de no saber lo que tienes hasta que estás a punto de perderlo.
Por miedo, Luis nunca tuvo el valor suficiente de acercarse a aitana y arreglar las cosas, decirle lo orgulloso que estaba de ella y confesarle que le sigue queriendo como el primer día. Y no le dolería tanto si hubieran hablado antes.
Porque además del miedo a perderla, Luis siente rabia y arrepentimiento por no haberle dado un último abrazo.
Ese día ya no pudo dormir más así que después de ducharse se dirigió al hospital.
En el solo estaban sus padres y médicos que iban de un lado a otro salvando vidas o, de lo contrario, avisando a los familiares que no han podido hacer nada para salvar su vida.
Había entrado más de una vez en la habitación, pero siempre le imponía y le dolía demasiado verla así.
Tenía una vía clavada en su brazo izquierdo que tenía una especie de suero especial para que la sangre le llegara bien al cerebro.
Tenía algo en el dedo que Luis suponía que era para medir su pulso. Otro cable en el pecho para controlar la respiración y, un respirador artificial que le ayudaba a hacerlo.
Además, tenia una venda en la cabeza que hacia presión en ella para que la herida que tenía dejara de sangrar y, aún así seguía sangrando.
Su mano izquierda estaba entrelazada con la de su padre, que acababa de despertarse al escuchar a Luis.
Cosme fue el primero que convenció a Luis de que se fuera a descansar, siendo consciente de que era prácticamente imposible que lo hiciera
-no has podido dormir nada, ¿verdad?
fue Cosme el que inició la conversación. Luis negó con la cabeza acercándose a ellos
- ¿quieres que te dejemos solo con ella?
cosme sabía lo preocupado que estaba Luis por su hija y agradecía que estuviera aquí
- nosotros llevamos ya aquí un rato y quizás quieres un poco de tranquilidad con ella
-no te preocupes. No molestais
Y era verdad. A Luis le ayudaba más de lo que parecía la presencia de ellos ahí. Le ayudaban a no derrumbarse como sabía que lo haría en el momento en el que los dos se fueran y le dejaran solo con ella.
En ese momento salió belén del baño y se alegró al ver allí a Luis
-hola Luis - fue belén quien se acercó a Luis y le dio un abrazo que ambos necesitaban
- ¿como estás belén? - la catalana mayor se encogió de hombros y enseñó una sonrisa triste
-bueno, lo mejor que se puede estar así
Luis de verdad les entendía. Si a él le dolía no podía ni imaginarse lo que deben de estar sintiendo sus padres sabiendo que su hija está a punto de irse.
-¿habéis dormido algo? - el gallego hizo la pregunta sabiendo que la respuesta iba a ser negativa
- no mucho - contestó cosme - una hora, quizás un poco más
Luis asintió ante la respuesta y cosme se dio cuenta de que desde que había llegado a la habitación estaba de pie.
- ¿quieres sentarte? Yo llevo ya un rato sentado y tu acabas de llegar. Así estas un poco más cerca suya.
en verdad le dolía acercarse más a ella. No le gustaba verle así. Pero también quería que si de alguna manera aitana sentía algo, supiera que el estaba ahí esperándola con los brazos abiertos.
Así que después de aceptar la oferta de cosme, este se levantó de la silla y le dio paso a Luis que antes de sentarse le dio un beso en la cabeza a aitana.
Estuvo unas horas mirando a aitana, con sus manos entrelazadas y escuchando los pitidos de la máquina que le media el pulso.
A las 7 cosme vio una hora lo suficientemente buena como para comprar un café y activarse un poco después de no dormir en toda la noche.
Asi que después de pedirle a cosme un café para el también y ver como belén salía de la habitación en busca de un poco de aire fresco, se quedó solo con ella y se permitió soltar las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos disparadas desde que entró en la habitación.
Ahora estaban en completo silencio. Sólo se escuchaba a la máquina con los pitidos insoportables.
Luis no podía parar de mirarla. Temía que cuando lo hiciera ella dejara de respirar y el no hubiera sido consciente de eso.
La soledad que sentía se acabó al escuchar la puerta abrirse y ver a amaia entrar por la puerta suspirando en un inútil intento de contenerse las lagrimas.
Cuando Luis la vio asi no dudó en acercarse a ella y abrazarle fuerte. Amaia también había entrado más de una vez, pero cada vez que entraba le resultaba más difícil ver a su mejor amiga así.
Luis intentaba mantener la calma, dar un poco de estabilidad, pero cuando escuchó los sollozos de amaia no pudo evitar llorar con ella. Se permitieron derrumbarse delante de ella.
- ¿quieres estar un rato a solas con ella? - Luis le hizo la pregunta a amaia cuando consiguieron tranquilizarse un poco Y amaia asintió
- por favor - amaia estaba casi suplicandole así que Luis asintió y después de dejar otro beso en la frente de aitana, salió fuera a tomar el aire y a fumarse un par, tres o un paquete entero de cigarros.
Fue cosme el que después de buscarlo por el hospital y enterarse por amaia que estaba fuera tomando el aire, se acercó a él para darle el café y, de paso, tener una charla tranquilamente, o lo más tranquilo que se puede estar en ese caso
//Se viene charlita de Luis y cosme🤙. Os esta gustando la novela? El drama está por los aires desde luego :)//
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por tí estaré
RandomPor tí estaré, eso le dijo la última vez que la vio Y lo cumplió, porque volvió a aparecer en su vida cuando más lo necesitaba
