No me vas a perder

81 4 0
                                        

Presente

Hoy era un nuevo día y los gallegos pusieron rumbo al hospital después de haberse tomado un café para despertarse del todo.

Luis no había dormido mucho. como de costumbre, se había quedado despierto pensando en aitana y en todo lo que sintió el día anterior junto a ella.

Sabía que la catalana le seguía gustando, nunca le ha dejado de gustar, pero cuando volvió a ver sus ojos confirmó del todo lo enamorado que estaba de ella

Llegaron al hospital y se encontraron a amaia tomándose un café y hablando por teléfono con alguien mientras daba vueltas por el pasillo.

La Navarra saludó a sus amigos con la mano y siguió hablando con quien estuviese hablando. Mientras, Luis y roi llamaron a la puerta donde se encontraba aitana.

entraron después de un "adelante" por parte de cosme y vieron a su pequeña dormida mientras se dejaba mimar por su madre, que le estaba acariciando el pelo.

-buenos días.

el gallego más pequeño fue el primero en hablar

-¿que pasa? ¿Habéis dormido bien?

ahora fue belén la que preguntó por el estado de los chicos

- mejor que otras veces ¿y vosotros?

- no muy bien

- ¿y eso?

- aitana. Se ha despertado muchas veces. Si no era por pesadillas era por no poder respirar, y si no por dolor. Ahora esta mejor. Lleva durmiendo dos horas seguidas.

La catalana no había tenido una buena noche. A las 2 de la mañana se despertó por un dolor insoportable en la costilla.

Cuando encontró la postura para que no le doliera tanto volvió a dormirse, pero se despertó a las 4 por una pesadilla.

Se volvió a despertar por última vez a las 5, cuando empezó a no poder respirar bien y tuvieron que ponerle un respirador artificial para el resto de la noche.

Hasta ahora, que dormía plácidamente después de que su madre le hiciera caricias para que se calmara y durmiera un poco.

Tuvieron que despertarle cuando vino el médico para hacerle la revisión de todos los días.

-aitana cariño, venga despierta

aitana abrió los ojos poco a poco ante las palabras de su madre. No quería despertarse ahora que por fin había conseguido dormir algo, pero lo hizo cuando el médico le aseguró que después de hacerle la revisión y comer algo podría volver a dormir.

Salieron todos de la habitación. Y Belén también iba a hacerlo, cosa que molestó a la catalana porque no quería soltar la mano de su madre.

No estaba dispuesta a soltarla y belén tampoco quería irse. Así que el médico intervino.

-aitana, mamá se puede quedar contigo, pero tienes que soltarle la mano. Ella se va a sentar ahí a tu lado ¿verdad? - dijo mirando a belén

-yo me quedo aquí contigo cariño. No te preocupes

se acercó a su hija y le dio un beso en la frente que le tranquilizó lo suficiente para soltarle la mano, aunque vigilando que su madre se ha quedado con ella.

No fueron más de cinco minutos los que tardó el médico en hacer su trabajo. La catalana se portó y dejó que el profesional le tratara. Confiaba en el mucho más que en ella misma.

por tí estaré Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora