El día terminó sin ningún tipo de problema. Amaia terminó de hablar con aitana y se despidió de ella asegurándole que mañana estaría temprano para acompañarla a su casa.
Tenía ganas de que su amiga saliera del hospital. Sabía que después de esto todavía quedaba una recuperación, pero ya era cosa de la catalana. Tenía que poner todo de su parte para sanarse también mentalmente.
Lola y Luis se quedaron con aitana. Luis se durmió junto a Aitana en la cama. Al principio se lo ofreció a Lola pero ella lo rechazó Sabiendo que el gallego había tenido que dormir más de una vez en el sillón, y por una noche no iba a pasar nada.
Los tres se durmieron en un momento, solo hablaron de un par de cosas y cayeron rápidamente sin despertarse en toda la noche.
Mimi fue la primera en despertarse, y se encontró a los dos durmiendo con la cabeza de Aitana en el pecho de luis y siendo agarrada por los brazos del gallego para asegurarse de que no se caiga de la cama.
Le encantó esa imagen. Siempre los había shippeado y fue una de las fieles seguidoras de su relación.
Cuando rompieron le dio mucha pena. Más que nada ver cómo los dos no podían ni hablarse sin que fuese incómodo.
Por eso ver cómo cada vez se estaban acercando más le daba una alegría inmensa.
Como si luis estuviera escuchando lo que pensaba en su mente, se despertó y sonrió nada más ver a Aitana en su pecho.
Intentó ocultar la cara de tonto que se le había quedado al escuchar la risa floja de la rubia, que observaba el panorama como si fuera una peli de comedia.
- ¿De que te ríes?
- Sabes perfectamente de que me río
Decidió salir de la cama antes de quedarse completamente embobado por la belleza de la catalana.
Se sentó en el otro sillón ante la mirada pillina de su amiga que no podía ocultar la emoción que le daba ver a Luis así de enamorado
- La situación no es tan graciosa como parece.
Era verdad. Luis tenía mucho miedo por esta situación. Ya se había enamorado de ella una vez y no salió como el esperaba. Y no tenía la certeza de que esta vez sí saldría bien.
- Lo sé. Pero no puedo evitar ilusionarme.
El gallego suspiró mientras que Mimi se dedicaba a darle palmaditas en su hombro como muestra de apoyo.
- No se que me ha hecho. Es como si ella fuera la dueña de mi corazón y mi mente, y puede hacer lo que quiera con ellos. Ahora mismo solo me importa ella.
- estás enamorado, y cuando se está enamorado no existe otra persona. Y deseas cuidarla y amarla siempre. Es una mierda la sensación cuando no es correspondido, pero estoy segurísima de que ella siente lo mismo. Así que esa sensación ya no es tan mierda, sino que se convierte en la cosa más bonita que puedes llegar a sentir por algo o alguien.
Luis volvió a dirigir su vista hacia Aitana, que seguía dormida completamente al margen de lo que estaban hablando sus amigos.
-¿Quieres un consejo?. No te bases en lo que pasó. Los dos habéis cambiado, sois diferentes. Habéis madurado y evolucionado. Y podéis hacer que funcionen las cosas que no funcionaron antes. Inténtalo.
- Ahora mismo lo que me importa es su salud. Quiero que se recupere de esto. Lo demás es secundario.
- No pierdas mucho tiempo Luis. Puede que pierdas la oportunidad por esperar.
Sabía perfectamente que lo que le decía su amiga era verdad. Pero tenía mucho miedo de que las cosas no salieran bien y todo se fuera otra vez a la mierda. Por eso se lo quería tomar con calma, prefería ir poco a poco.
Antes de poder seguir hablando, Cosme y Belén entraron en la habitación con un par de cafés para los dos que se encontraban allí
- Buenos días
Cosme les dio el café a los dos después de dar los buenos días, y se sentó en el sillon que le ofreció Mimi.
- Buenos días
- ¿Sigue dormida?
- Bueno, nunca ha sido su fuerte levantarse temprano.
Mimi sabía bien lo que decía. Muchas veces se había quedado a dormir con ella y había apreciado la capacidad que tiene de quedarse dormida y no despertarse por nada.
Era algo que había perdido después del accidente. Ya no se dormía con tanta facilidad, pero conseguía hacerlo varias horas seguidas.
- pues es hora de despertarla
- yo voy a ir a tomar el aire
Luis necesitaba tiempo para pensar solo. Así que viendo que la catalana estaba bien acompañada decidió salir ahora.
- ¿Te encuentras bien?
Belén conocía a Luis y sabía que había algo en su cabeza que le estaba preocupando.
- si, no te preocupes. Ahora vuelvo.
Se dirigió a la parte trasera del hospital. La parte que solo conocían los pacientes y los médicos y que fue la entrada para la familia de Aitana durante este tiempo para que no tuvieran que pasar por la orda de periodistas que había en la puerta principal.
Sacó su paquete de cigarros, ese que solo utilizaba para momentos de agobio donde la ansiedad volvía a aparecer en su cuerpo, y se encendió uno.
No era algo por lo que se sintiera orgulloso, pero en momentos como este era su mejor aliado y amigo.
No sabía que hacer respecto a sus sentimientos por Aitana. Sabía perfectamente que estaba loco por ella, pero no quería volver a sufrir lo que sufrió cuando estuvo con ella.
Porque aunque la quería mucho, le hizo mucho daño, demasiado como para volver a intentarlo.y a pesar de todo lo que había cambiado, no estaba seguro si aitana había cambiado también en ese aspecto.
Estaba segurísimo de que todavía seguía sin admitir que su ruptura fue por su culpa y que todo se fue a la mierda por su relación con Miguel.
Y sabía que tarde o temprano iban a tener la misma pelea y el mismo debate. Algo saldría mal en su relación porque Luis estaba seguro de que la vida no los quería juntos.
Así que por mucho que le doliera, y por mucho que la hubiera echado de menos, el tiempo que han estado separados, sin verse, el estuvo bien. Se acordaba de ella todos los días, pero estaba bien.
Y quizás eso era lo que tenían que hacer, porque estaba claro que para Luis era imposible ser su amigo. No sentía cosas de amistad por ella y se negaba a volverlo a intentar y sufrir otra vez.
Ahora mismo estaría para ella porque lo necesitaba, pero iba a intentar mantenerse al margen lo máximo posible.
Después de haber fumado decidió volver a entrar. No iba a alejarse de ella tan bruscamente. Ahora tenía que apoyarla.
Cuando entró observó a la catalana despierta, que se le añadió una sonrisa al verlo en la puerta.
Luis se aguantó las ganas de darle su típico beso de buenos días en la frente, pero tenía que controlarse si quería hacer las cosas bien, así que simplemente le dedicó una sonrisa .
Pero a Aitana no le gustó eso. No esperaba que estuviera tan frío con ella, y más porque no recordaba haberle hecho nada para que estuviera así.
//Aquí otro capítulo. Me parece a mí que alguien ha decidido alejarse🤭. Lo siento pero es que yo sin drama no soy yo:)//
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por tí estaré
RandomPor tí estaré, eso le dijo la última vez que la vio Y lo cumplió, porque volvió a aparecer en su vida cuando más lo necesitaba
