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La adrenalina de mi cuerpo corre por toda mi extensión, desde la punta de mis pies hasta el último de mis cabellos, respirando pesadamente tanto ante la situación reciente como ante los sucesos ocurridos ayer, pues luego de habernos encontrado con...

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La adrenalina de mi cuerpo corre por toda mi extensión, desde la punta de mis pies hasta el último de mis cabellos, respirando pesadamente tanto ante la situación reciente como ante los sucesos ocurridos ayer, pues luego de habernos encontrado con Kim Jennie, la ex pareja de Tae y la mujer por la cual de forma muy desafortunada nos encontramos, mi luna me pidió irnos a casa. En mi cabeza pasaron miles de situaciones en donde conversábamos de todo lo que nos acontecía, pero nada más llegar a casa me di cuenta que todas las emociones estaban siendo un peso en él, quién lucía cansado, su sonrisa floja y baja, sus ojos sin el brillo con el que me he acostumbrado a verlo durante estas últimas semanas, y a pesar de que parecía tener toda la intención de hablar conmigo de lo que yo tanto quería hablar y sacar de mi sistema, mi lobo me impidió abrir la boca al llegar a nuestro hogar, y en cambio me acerqué a él destilando mi olor fuertemente para poder calmar sus aguas y funcionó, porque nada más cerrar la puerta, Tae se inclinó hacia mí y escondió su rostro entre la curvatura de mi cuello.

—Estoy muy cansado. —susurró contra mi piel.

Mi lobo parecía sentirse feliz de estar dándole un espacio para que pudiese descansar, por lo que acaricié su cabello agradeciendo a los cielos haber sido capaz de encontrar a un hombre tan atractivo, inteligente y valiente que además confiara en mí y que haya sacado las garras de forma tan brusca ante la amenaza a nuestra relación, y me prometí que de ahora en adelante intentaría ser mejor para él. Solo para él.

—Lo sé, bebé. ¿Te gustaría que nos vayamos a dormir?

—P-pero...

—Mañana. Lo prometo.

Tae alegó un poco pero sin suficiente ahínco, y finalmente lo arrastré a la cama en donde ni siquiera alcancé a cambiarme ropa y volver a nuestro nido cuando me di cuenta que la inconsciencia había llegado a él tan rápido como un abrir y cerrar los ojos, y creo que es algo tan obvio considerando la situación: la víbora había sido su pareja por quizá cuanto tiempo, y Tae acababa de enterarse que, además de haberlo engañado conmigo y otros (de lo cual jamás estaré orgulloso, cabe destacar), quedó embarazada de uno de los quizá cuántos Alfas con los que frecuentaba, haciendo notorio uno de los miedos más fuertes de Taehyung, que era no ser suficiente porque su casta no le permitía traer vida ni generar vida, y ese sentimiento se quedó como una roca en mi garganta, porque quería decirle y hacerle entender que para mí eso no era tema, que mientras tuviera su sonrisa y su olor podía soportar una vida sin descendencia, aunque eso significara luchar contra todas las creencias establecidas que tiene mi destinado.

Mi lobo y yo nos sentíamos decaídos, sollozando en el interior porque sentíamos el dolor de Tae, y nos quedamos dormidos abrazando al Beta y con el olor de bosque más fuerte que nunca.

Cuando desperté, Tae no estaba, y me di cuenta de que algo me había despertado, algo que no estaba en la habitación pero que me llamaba sin pausa hacia Taehyung.

Beautiful fate |  kookvHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora