Antes de poder responder, alguien abrió la puerta desde adentro con fuerza, empujando a la chica y haciéndola caer en su trasero.
Era Konig, que parecía haber estado esperando tu llegada desde hace rato en la puerta. Se aproximó a tí y te rodeó con sus brazos rápidamente.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí parado? –preguntaste tratando de safarte.
-Lo suficiente como para hacerme considerar amarrarlo a la cama –respondió una muy irritada Gloria detrás de él- Pasó toda la noche tratando de escapar a su habitación repetidas veces.
-Eh, ¡¿hola?! –dijo la chica que había caído al suelo molesta- ¿No me van a ayudar a levantarme?
Konig y Gloria pusieron su mirada en la chica que se encontraba en el suelo, apenas notando su presencia.
-¡Laura! –gritó Gloria emocionada- ¡Volviste!
La señora corrió a ayudarla levantarse y le dio un gran abrazo, Konig, se quedó muy quieto en su lugar, muy ocupado aún con sus brazos sobre ti, te dio la sensación que la cantidad de medicamentos aún lo tenía alterado, sus pupilas dilatadas detrás de su máscara y casi podías ver la sonrisa tonta de medio lado escondida tras la tela negra.
-T/n, esta es la persona de la que te hablé anteriormente -dijo Gloria sonriendo-, Laura, mi inicial asistente de enfermería. Laura, saluda.
-¿Y tú eres? –preguntó la joven separándose de Gloria, aun mirándote secamente, sus brazos cruzados-. No me digas que ya me buscaste un reemplazo.
Sentiste la hostilidad en sus palabras, presentías que no le caías bien a Laura.
-¡Laura! –la regañó Gloria-. ¡No seas grosera! Ella es T/n, y tuvo la amabilidad de ayudarme mientras no estabas. Sabes que ya soy una mujer mayor, no puedo estar tanto tiempo sola.
-Pues muchas gracias por tu amabilidad –dijo sarcásticamente-, de verdad. Pero ya estoy aquí nuevamente, así que no debes preocuparte más al respecto.
Sentiste como Konig te soltó y dio un paso hacia delante de manera amenazadora, Laura dió un paso hacia atrás momentáneamente intimidada por el alto hombre, pero te pusiste en el medio.
-Mucho gusto Laura, me alegra mucho que te encuentres mejor. Gloria me ha hablado mucho de ti.
La chica quedó un poco descolocada ante tu saludo, pues esperaba que al igual que ella, respondieras de manera hostil.
El resto de la mañana paso rápido, Gloria que se veía super animaba, moviéndose entre las dos, tratando que se llevaran bien, tu tratando de colaborar y Laura no tanto.
Tuviste la inicial sospecha de que Laura y Gloria tenían alguna relación sanguínea por la manera en que se trataban, pero descubriste a lo largo de la mañana que no era así. Resulta que Gloria había acogido a Laura desde que era pequeña, su padre, miembro de alto rango del escuadron, la traía repetidamente de pequeña ya que no tenia donde dejarla, y al final terminó yendo a otro pelotón, pero Laura decidió quedarse ahí, con Gloria.
La relación de Laura y Gloria era como de madre e hija, lo cual te daba pistas de por qué Gloria hacía la vista gorda a algunas cosas que parecían muy obvias, como por ejemplo, Laura estuvo ausente por casi un mes usando como excusa licencia por enfermedad, pero el brillante bronceado de su piel sugería que quizás no era el caso.
Decidiste no decir nada tampoco, al fin y al cabo no eran asunto tuyos, pero te molestó un poco el hecho de que Gloria tuvo que estar tanto tiempo haciendo el trabajo por sí sola mientras la otra estaba de vacaciones toando el sol en alguna playa.
Las miradas que te echaba Laura cada vez que te acercabas a algún paciente para ayudar, también te daban pistas de que no eras tan bienvenida como Gloria te había dicho anteriormente. Cada vez que empezabas a hacer algo, se ponía en medio y empezaba a decir que lo estabas haciendo mal y empezaba a hacerlo ella quitándote del camino.
Pensaste que lo mejor era simplemente ir a tus entrenamientos en vez de perder tu tiempo peleando con alguien que se comportaba con una niña.
Fuiste a despedirte de Gloria y explicarle que empezarías nuevamente con tu rutina de entrenamientos diarios ya que tenias otra vez ayuda y que te pasarías de vez en cuando para saludar, pero antes de irte te pidió que le cambiaras la vendas a Konig antes de irte.
-No te molestes, yo me encargo –se entrometió Laura que escuchaba desde lejos la conversación.
Sonreíste y te encogiste de hombros mientras Gloria te daba una mirada de disculpas.
-No pasa nada, ella lo tiene bajo control –dijiste para restarle importancia a la situación.
Se dieron un abrazo antes de que recogieras tus cosas y te encaminaste a la puerta cuando escuchaste una discusión a tus espaldas.
-¡¿Qué quieres decir con eso?! No seas estúpido y extiende tu brazo.
-No.
-Estas muy grande para hacer tanto alboroto por un cabio de vendas.
-¿Dónde está T/n? –Oiste como Konig alzaba la voz-. Que me las cambie ella, o simplemente que no me las cambien. No me importa.
-¿Qué dices? Ella no es parte de este departamento, no tiene porqué hacer nada acá.
El enmascarado hizo el ademán de levantarse para irse, pero Laura lo sujeto del brazo con una cara muy molesta, tratando de hacer que volviera a la cama.
-NO ME TOQUES. -Gritó König agresivamente haciendo que todos voltearan en su dirección.
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König x lectora
FanfictionLlevabas ya un tiempo compartiendo habitación con Konig, al principio la idea no te había convencido del todo, pues se suponía que la distribución de los compañeros de habitación no eran mixtas, pero al ver que el hombre no protestó en ningún moment...
