A la mañana siguiente, Konig no estaba ya en su cama cuando despertaste, parecía que tenía una misión desde temprano.
Después de la interacción que tuvieron esa noche, no volvieron a coincidir mucho, ya que cuando el hombre se encontraba en el cuartel tú estabas entrenando, y cuando no, estaba fuera en alguna misión.
Sin embargo, te hizo sentir bien que siempre que se encontraban de lejos en algún momento, se saludaban, algo que no hacían antes. Eso te hizo sentir que estaban en buenos términos, y te traía un gran alivio.
Las cosas fueron avanzando tranquilamente entre entrenamientos y un par de misiones, solías tener la habitación para ti sola más que antes y el calor del verano empezó a llegar.
Te abanicabas con la mano tratando de sentir algún alivio del inmenso calor que cargabas encima después de entrenar, cuando viste llegar al escuadron de Konig más temprano de lo común. Traían unas miradas sombrías cada uno de ellos.
-Fue una misión exitosa –te susurró uno de tus compañeros- pero perdieron a varios compañeros en el proceso. No puedo ni imaginarme.
-Ni yo –respondiste sorprendida mirando en su dirección nuevamente.
-Harán un brindis esta noche, en honor de todos los compañeros que perdieron su vida en esta misión –susurró mirando a los lados-, deberíamos aprovechar de emborracharnos. No hay alcohol muy a menudo por aquí.
Lo miraste con mala cara, no te hacía gracias que usara la muerte de sus compañeros como excusa para alcoholizarse, pero no te sorprendía tampoco, muchos de tus compañeros eran así. No terminabas de entenderlo, pero era de esa manera.
Trataste de centrarte en terminar tu entrenamiento sin hacer caso de lo que seguían hablando hasta que llegó la noche.
Justo como te habían comentado, hicieron un brindis en la cena, todos se veían más animados de lo que deberían, excepto las personas que estuvieron en la misión aunque todos bebían por igual, a barriles.
Incluso te sorprendiste de ver a Konig levantando parte de su máscara para beber con sus compañeros; claro, no lo suficiente para que se viera gran parte de su cara, sólo lo suficiente para que no le estorbara al beber, pero seguía siendo mucho más de lo que solía hacer el hombre.
Tú no eras de beber mucho, ya que no estabas acostumbrada, por lo que no tenías gran resistencia. Te levantaste para irte a tu habitación cuando sentiste que estabas lo suficientemente mareada, cuando alguien agarró tu brazo con fuerza.
Era uno de tus compañeros, en la cara se le veía lo borracho que estaba.
-¿Ya te vas? –preguntó, más gritando que hablando- todavía es temprano, soldado. ¡No seas aguafiestas!
Lo miraste con un poco de asco, pero te esforzaste por sonreír y retirar la mano disimuladamente.
-Ha sido un largo día –dijiste fingiendo un tono cansado-, mañana debo levantarme temprano así que...
-Siempre es lo mismo contigo –dijo poniendo mala cara- siempre te vas temprano ¿Por qué no vives un poco?
Antes de poder responder otro compañero tuyo lo interrumpió
-¡Déjala en paz! –dijo dándole un manotazo en la espalda y riendo- ¿vas a llorar si se va o algo? Ten un poco de orgullo hombre.
Aprovechaste la discusión ente los dos chicos para escapar, te escurriste por los pasillos rápidamente y te diste cuenta de lo ebria que estabas al no poder evitar tambalearte entre las paredes, maldijiste y ahogaste una carcajada cuando te tropezaste casi llegando a la habitación.
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König x lectora
FanfictieLlevabas ya un tiempo compartiendo habitación con Konig, al principio la idea no te había convencido del todo, pues se suponía que la distribución de los compañeros de habitación no eran mixtas, pero al ver que el hombre no protestó en ningún moment...
